Política Sábado, 22 de febrero de 2020 | Edición impresa

Con Abed a la cabeza, el Gobierno ya negocia con el PJ

Apuesta a modificar el proyecto en el Senado acercando posiciones con el peronismo. El vice comanda el diálogo.

Por Fernanda Verdeslago - Especial para Los Andes

Con el traspié en Diputados, se abre un nuevo escenario en el Senado para que el Gobierno consiga, al menos, algo más de lo que se aprobó en la maratónica sesión del miércoles en la Cámara baja. Para ello, otra vez, debe negociar con el justicialismo.

El hombre elegido por el Ejecutivo para esta tarea es el propio presidente de la Cámara alta y vicegobernador de la provincia: Mario Abed. Desde ambas partes confirmaron los contactos y seguramente con el correr de los días vaya tomando forma el acuerdo, si es que se logra. 

El anhelado aval a los cambios en el Senado permitiría al proyecto oficialista regresar a Diputados para un nuevo tratamiento. 

 

El oficialismo sólo cuenta con la pauta de gastos anual, no tiene roll over ni endeudamiento en dólares. La rosca gira en torno a estos dos puntos: renegociar lo que se debe y contar con obra pública: más probable el primero que el segundo. Pero el escenario es otro y los radicales lo saben.

En el mapa del recinto, y con los antecedentes del miércoles, el Gobierno no cuenta con los intendentes del PJ -o al menos con los que contaba en un principio- por lo que las manos que venían de las comunas, no se levantarán. Salvo que acuerde con el sector más duro del peronismo, el kirchnerista, fortalecido hacia adentro por haber evitado la ruptura del bloque y con el respaldo de haber ganado la pulseada a Suárez.

 

Alejandro Diumenjo, titular del bloque oficialista en Senadores, dijo a Los Andes que apuesta a “un diálogo con propuestas serias” lo que implica “sentarse y ver qué es lo que pide el Gobierno, qué plantea la oposición y, en base a eso, ver si podemos llegar a algún tipo de acuerdo”. 

“El tema ya está muy tocado. Sabemos qué se puede acercar y qué no”, reconoció el legislador suarista. 

El peronismo, que pareciera estar muy cerrado en cuanto a revertir la posición según el periplo del Presupuesto en Diputados, tampoco desestimó llegar a buen puerto.

“Siempre estoy dispuesto al diálogo; soy una persona de diálogo. El que no quiso dialogar en Diputados fue el Gobierno”, aseguró el senador Lucas Ilardo.

Que es una misión difícil, el Gobierno lo tiene claro. Además, porque no todo se revuelve en la Legislatura provincial. Otra parte importante del partido se juega en Buenos Aires con el pliego de Daniel Rafecas para la Procuración General de la Nación. Y allí las necesidades se invierten: es el presidente Alberto Fernández el que necesita de los dos tercios de la oposición, mayoritariamente concentrada en Juntos por el Cambio. 

Algo insinuó Omar De Marchi ayer en Twitter, cuando se preguntó si el ministro del Interior, Wado de Pedro le había ofrecido los votos kirchneristas a Suárez a cambio del apoyo público a la postulación del magistrado que llegó a la Justicia Federal, en 2004, de la mano de Néstor Kirchner. 

 

“Ése es el fondo de la cuestión. El resto maquilla la discusión”, dijo un legislador radical a este medio. 

Con el partido en dos estadios distintos, el Gobierno espera torcer el destino de la pauta de gastos. Lo mismo que algunos intendentes del Partido Justicialista que quieren las obras y, por ahora, son espectadores de lujo.