Espectáculos Jueves, 29 de enero de 2015 | Edición impresa

Cómo organizar y hacer fructífero tu año laboral

Cada año pide una organización que permita alcanzar los objetivos propuestos. Aquí, pautas que te ayudarán a concretarlos.

Por Analía de la Llana - adelallana@losandes.com.ar

Llegar de vacaciones (con o sin viaje a algún sitio veraniego) y reencontrarse con la silla y el escritorio, los elementos del trabajo u oficio que se tengan, y el contexto laboral (compañeros, jefes, obligaciones y mismo lugar físico) implica para la mayoría un gran desafío. Para algunos más pesado, mientras que para otros mucho menos, según la situación.

Como sea, el panorama requiere un nuevo planteo para recomenzar organizando el año laboral de la mejor manera, es decir, haciéndolo fructífero y rendidor en muchos aspectos, y sobre todo, con una mirada objetiva y superadora de obstáculos. Para eso las metas, y la manera de pararse frente a ellas, son fundamentales.

La psicóloga laboral Viviana Imperiale (titular de la cátedra de Psicología Laboral en la Universidad del Aconcagua y disertante en diversos claustros académicos) aborda la temática y aclara los aspectos a tener en cuenta, para vislumbrar cómo pensar y potenciar el año laboral por delante, de la mejor manera.

Metas y objetivos, paso a paso 

“Como es natural y por diferentes circunstancias existen personas que tienen ganas y energías para empezar el año laboral, mientras que a otras les cuesta mucho más. En este sentido, si el sujeto posee un trabajo fijo en donde los objetivos dependen de  la organización, y la misma va proponiéndoselos es bueno que la persona mida sus energías, para poder regularlas y tratar de realizar esos objetivos a corto y mediano plazo. 

- ¿El objetivo a corto y mediano plazo resulta más positivo para empezar?

- Aquellos que se proponen metas a corto plazo encuentran un gran refuerzo en la satisfacción de la tarea cumplida y el objetivo logrado. Esto se retroalimenta para que el sujeto pueda seguir comprometido en los logros. Si se tienen objetivos más grandes y a largo plazo para empezar, todo se torna más complejo. Hay que regularlos y comenzar con los más cortos para luego proponerse una buena intensidad laboral, y  no llegar tan agotado a fin de año.

- ¿Cómo rendir en un ámbito laboral que no es agradable para la persona?

- Lo ideal no existe. Cuando no hay una situación de trabajo amena y se trabaja en ese tipo de organizaciones con ese perfil, la persona tiene que tratar de buscar situaciones o aspectos agradables y positivos de la tarea que  hace, es decir conectarse con lo bueno de ese trabajo o responsabilidad, así como también con personas que la vuelvan  más amena y que representen un buen soporte afectivo para el individuo. Eso suma a la tarea laboral y retroalimenta la relación. Tampoco hay que perder de vista las pequeñas modificaciones que se tienen que hacer para poder hacer más agradable el entorno de trabajo.

- ¿Qué otros aspectos pueden sumar para una mirada más fresca en este nuevo año?

- Se pueden empezar a generar cambios desde uno que tampoco necesitan ser abruptos. Por ejemplo comenzar a pensar en nuevos trabajos, proyectos y perspectivas para ir haciendo cambios paulatinos. Se puede pensar lo laboral  como algo de  un determinado tiempo o período, o que además permita apuntar a ver otras alternativas y desafíos que convivan.

- ¿Los desafíos nuevos serían el gran motor para la persona?

- Siempre. Pueden ser proyectos u objetivos que uno se proponga a lo largo del año, o también lo nuevo puede ser empezar a buscar nuevos espacios de trabajo o desarrollo. A veces no es un trabajo concreto en sí, sino diferentes tipos de  proyectos en donde uno pueda realizarse profesionalmente. Muchas veces se tiene más de un trabajo, y como hay profesiones y oficios que permiten el desenvolvimiento en diferentes espacios es bueno empezar a variar uno de esos espacios, de hecho resulta positivo. Eso sí, los cambios rotundos en este sentido no resultan sencillos ni son recomendables.

La idea es buscar nuevos desafíos que impliquen nuevos aprendizajes y poder seguir desarrollando aquello que sí sabemos hacer. Los espacios de ocio y de afinidades con diferentes aspectos emocionales y recreativos del individuo suman para su fortaleza integral, y eso se proyecta a la hora de enfrentar el mundo laboral.