Fincas Jueves, 26 de diciembre de 2019

Cómo jugar el negocio agrícola en el nuevo escenario

En los meses que viene habrá que seguir de cerca la capacidad de compra de la soja, íntimamente ligada a la evolución del dólar

Por Clarín Rural especial para Los Andes

Hemos vivido una semana especial durante la cual nos tocó analizar y vivir el minuto a minuto en el Congreso de la Nación. Hablamos de la discusión en tiempo récord de la ya famosa “Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva”. Al respecto es interesante analizar brevemente las palabras que conforman el Nombre de la Ley. En primer lugar lo irónico de la Solidaridad por Ley, lo cual lleva implícita la eliminación de la cualidad “Voluntaria” del significado de la palabra “Solidaridad” para pasar a ser Obligatoria y para todos los habitantes del país que queden involucrados en la misma. La segunda parte del nombre habla de “Reactivación Productiva”. Respecto de esto debemos decir que no hemos encontrado en los artículos que la comprenden, nada detallado al respecto.

Pero metiéndonos de lleno en el tema, compartimos a continuación el artículo 51 (ex 48), en el que se habla de los tan trillados Derechos de Exportación. Verán remarcado lo que seguramente ustedes saben, respecto de las alícuotas que se han fijado en la Ley ya Aprobada por ambas cámaras. Pero queremos compartir la incertidumbre sobre ¿qué derechos de exportación corresponden a los Productos que reportan a la Argentina la mayor entrada de divisas por Exportación? Hablamos de los Productos Resultantes de la Molienda de Poroto de Soja, o sea “Harina y Aceite de Soja”. Sugerimos observen que en el artículo 51 se explicita el 33% para “Habas (porotos) de Soja”.

Por la relevancia que tiene la exportación de los Productos de la Molienda para la Economía Argentina sería importante que se explicitara claramente esta cuestión.

Hecho este comentario vamos al punto central de hoy, analizar la influencia definitivamente relevante que tiene el “DÓLAR ANCLADO” sobre el Negocio Agrícola. Sin dudas menos mediático pero quizás mucho más negativo que los mismísimos Derechos de Exportación. Queda claro que un cepo de estas características inmoviliza el valor del Dólar Mayorista Compras, es decir el Dólar de los Granos y este es el efecto que queremos analizar.

Para esto volveremos en el tiempo hasta el año 2014, donde vivimos de manera explícita este efecto. Recordarán que arrancamos aquel año con el valor del dólar en $ 6.54 y para el 24 de enero ya valía $ 8,00. En esos momentos, y durante varias semanas, muchos actores del sector y fuera de él esperaban que la Devaluación continuara al mismo ritmo del mes de enero. De hecho se hacían apuestas sobre qué valor tendría el billete verde hacia fin de año. La realidad fue la siguiente.

La evolución del Precio Pizarra fue similar aunque a la baja en un 7,00%, pues además se redujo unos dólares el Precio de la soja en esa moneda, durante el año. A continuación compartimos el gráfico del Precio Pizarra Rosario en comparación con el de Inflación, medida a través del IPC de la Ciudad de Buenos Aires, siendo que el gobierno porteño por aquellos días medía Inflación sin irregularidades.

Conclusiones parciales:

El Dólar subió un 6,88% durante 2014.

El precio Pizarra de la Soja se redujo en un 7,00%.

La Inflación acumulada durante 2014 fue del 37%.

Conclusión Final:

La Capacidad de compra de una tonelada de Soja durante el año 2014 se redujo en un 44% lo cual tuvo un efecto muy grave sobre quienes la produjeron.

Es importante desde hoy internalizar este efecto pues se suelen evaluar Tasas de Interés, es decir Costos Financieros para el sector agrícola en comparación con la Inflación y esto es un error. Sea cual sea la Inflación, debemos analizar los costos financieros en función del modo de actualización de los ingresos del tomador del crédito. Ingresos que, en el caso de las empresas agrícolas, dependen en buena medida de la evolución del dólar.

En nuestro país es condición necesaria la “VERSATILIDAD” y tener memoria a veces resulta muy muy útil. A tener cuidado con las Tasas de Interés que asumimos pagar en este nuevo contexto.

En aquel año 2014 muchas empresas agrícolas se endeudaron apostando a una Devaluación que Nunca llegó…y sufrieron las consecuencias.

Por Hernán Fernández Martínez