Guarda14 Miércoles, 10 de julio de 2019

Cigarros con perfume de malbec

Un grupo de emprendedores produce en Salta puros artesanales con hojas añejadas en barricas de roble rociadas con este varietal.

Por Redacción LA

Viernes de sol otoñal al mediodía. Ituzaingó, oeste del Gran Buenos Aires. Zona de lindas casas, árboles con hojas que aún resisten su caída. La vida parece transcurrir en saludable sintonía de quietud.

Fabio El Tano Acenso da la bienvenida. Tiene un look motoquero: barba tupida y tatuajes hasta en los dedos de las manos. Viste jeans, zapatillas, un buzo, gruesos anteojos y gorrita de visera ancha. Impulsor del proyecto de puros artesanales Etiqueta Negra, cuenta que desde siempre le gustó fumar con sus amigos. Hasta que un día de 2017 decidió empezar a producir sus propios puros.

 

Luego de leer e indagar sobre el tema, se interesó en un curso de armado, pero ante la imposibilidad de hacerlo durante un año en Salta, se contactó con el ingeniero Marcelo Rodríguez Faraldo de la Estación Experimental del INTA de la provincia norteña y le contó lo que tenía en mente. “El me dijo que estaban produciendo puros con tabacos de 50 años y eligieron tres semillas distintas para hacerlos. Cuando empezó la relación, me dieron a probar entre 14 hojas distintas de tabaco para que eligiera las que más me gustaran. Me quedé con tres, de acuerdo al estilo que quería hacer. Las mujeres que los arman los hacen a mano, con el formato cubano. Así empezamos el proyecto”, contó a la revista Viva.

Condiciones ideales

La producción de cigarros artesanales surgió como una alternativa productiva para mujeres campesinas del Valle de Lerma, con el acompañamiento del INTA y la Secretaría de Agricultura Familiar de la Nación.

Este valle reúne condiciones ideales para la producción de tabaco. Ubicado a unos 1.200 metros sobre el nivel del mar, entre la llanura chaqueña y las altas cumbres. Por ser una zona de régimen climático de tipo monzónico, el tabaco se desarrolla en un ambiente cálido y húmedo durante el verano que permite el máximo desarrollo de la planta, así como condiciones de insolación y sequedad para el momento de la cosecha y el secado. Si bien la Argentina tiene grandes superficies plantadas con tabaco, sobre todo en provincias como Salta y Jujuy, hay poca tradición en la fabricación de puros.

Con la iniciativa en marcha, El Tano conoció a Luciano Islas, que ahora está a cargo de la parte digital del proyecto y éste a su vez le presentó al contador Maximiliano Escalera. Juntos formaron la sociedad. Luego se sumó Alfonso Ramos, sommelier de tabacoy hombre vinculado a la industria, miembro durante años de la Cámara Argentina del Tabaco. La última incorporación fue Ariel Benítez.

 

Producto sofisticado

Desde los inicios, uno de los objetivos del grupo fue focalizarse en el concepto custom, hacer puros personalizados.

“A mí me gustan las motos, las Harley, y queríamos  tener un producto sofisticado, trabajar sobre el diseño y el marketing en un segmento top. Queremos hacer puros con el estilo cubano o la alta gama de los dominicanos, pero acá”, explica El Tano.

Y a la charla se suma Ramos, el dueño de casa, que explica: “El proceso de elaboración está dirigido por Marta González, que trabaja en el Valle de Lerma junto a un grupo de armadoras y sigue los parámetros artesanales. La gente del INTA le enseñó a estas mujeres el paso a paso, desde cómo colocar las semillas y hacer los plantines, hasta el deshoje y el armado de los puros, que es un trabajo delicado, de mucha paciencia”.

El proceso. “Una vez que se cosechan las hojas -prosigue Ramos–, se sacan de la planta prolijamente y se van enhebrando una a una en una vara. Luego se cuelgan en secaderos, donde la hoja se seca naturalmente, hasta que queda de color amarillo. Se sacan y se apilan una arriba de otra, acostadas, de esta manera se cierra y se forma como si fuera un horno, ahí es cuando se produce el proceso de fermentación. Cuanta más fermentación, mejor calidad tiene la hoja.

Las hojas en esa pila alcanzan una temperatura de 70 u 80 grados. Algunos los tapan con nylon, le ponen un pesticida comestible que evita que la larva del tabaco se desarrolle. Después el tabaco tiene un proceso de añejamiento. Todas las hojas acostadas van tomando una humedad justa, ese momento es crítico porque si toma más humedad se pierde todo. Luego viene el armado del puro propiamente dicho, que consiste en varias capas. Una tripa, un tipo de tabaco que es el que le da el gusto, otro tabaco más, el capote más rústico y la capa más fina.”

 

El secreto. Hasta aquí, genéricamente, el proceso tradicional para la elaboración de un puro. Pero los integrantes de Etiqueta Negra guardan un as bajo la manga. Además de las cuatro vitolas (tamaños) de puros que tienen, decidieron elaborar una línea, la Churchill, añejados en barricas de roble rociadas con vino malbec.

¿Cómo? Sí, leyó bien. Pero vamos a explicarlo un poco más. Y acá vuelve a tomar la palabra El Tano. “Yo, en mi afán por encontrar un diferencial, me contacté con Felipe Rojas Bruna, un sommelier cubano que vive en Dubai y es un número uno en la materia. Después de mucho insistirle por Facebook para que nos asesorara sobre cómo vender tabaco en el mundo, él me sugirió que lo vinculara con algo bien argentino. Y así surgió lo del malbec. Quería que fuera artesanal, al igual que el puro. El proceso de elaboración es igual al resto, sólo que las hojas que van a integrar esta línea se añejan dentro de barricas de roble de 500 litros que están rociadas con un malbec elaborado en el Monasterio de Gualtallary, Mendoza. El marketing está dirigido a eso, a fusionar el tabaco con el vino, dos genuinos representantes de la Argentina.”

Con una inversión que ronda los tres millones de pesos, hasta el momento, Etiqueta Negra produce unos mil puros por mes, que es lo que pueden armar las mujeres. La idea que tienen es salir a la venta en un breve período de tiempo, a un precio estimado de 250 pesos por puro.

 

Lanzamiento

Primero comenzarán en el mercado local y en un futuro apuntarán también los cañones a la exportación.

Las notas que adquieren los puros añejados en barricas, según la descripción del sommelier, son a café, vainilla y chocolate.

Y como en estos tiempos la imagen es todo, la presentación es otro ítem que quieren destacar. El Tano señala: “Cada puro viene con un anillo de metal. Lo terminás de fumar y te quedás con el anillo. Los tubos de cartón son los de bielas de motos y las cajas rústicas son de los repuestos de las motos. Apuntamos a un perfil de jóvenes con inclinaciones por los fierros. También tenemos la intención de lanzarlos al mercado con una capa negra que se produce en Honduras. Tenemos que ver bien los números porque es cara, pero la intención está”.

 

Y Ramos agrega: “Hacer un puro premium con tabaco nacional no es fácil. No hay un mercado desarrollado del puro argentino; si pensamos en cigarros de calidad pensamos en los habanos cubanos. Pero el tabaco argentino es de buena calidad, se exporta bien. Por lo tanto se puede hacer un muy buen producto. La tierra, la gente y las condiciones para hacerlo están”.

El hábito de fumar tabaco está vinculado al hedonismo y al placer. Por eso los integrantes de Etiqueta Negra crearon un Club del puro itinerante. Esto es llevarlo a terrazas de boliches o discotecas para seducir a los jóvenes. “El consumo de puros está asociado a gente grande, supuestamente entendida en la materia. La idea nuestra es tratar de romper el paradigma, queremos que la gente pueda consumirlo y tenga algo diferente para fumar. En el puro no se traga el humo. Se disfruta y saborea. Es parecido al mundo del vino. Por eso buscamos impactar. Queremos presentar un producto de calidad, artesanal, con un año de añejamiento y a un precio accesible”, cierra El Tano.

Mientras, el resto del grupo se prepara con los puros encendidos en mano para la sesión fotográfica. En pocos minutos, el salón del primer piso de la elegante casona se transformará en una espesa nube de humo.

Fuente: www.clarin.com/viva