Sociedad Martes, 13 de agosto de 2019 | Edición impresa

Cierran el puente que duplicará la capacidad de acceso al Corredor del Oeste

Se iniciaron trabajos en esa zona por la que circulan diariamente unos 12.000 vehículos.

Por Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

Por el ingreso al Corredor del Oeste (donde se vinculan las calles Boulogne Sur Mer y Las Tipas) circulan diariamente unos 12.000 vehículos. Son precisamente estos -y sus conductores- quienes desde ayer, y al menos durante un mes, deberán recurrir a distintas alternativas para conectar Ciudad con el oeste de Godoy Cruz (y también Luján), ya que el tránsito se encuentra interrumpido para la ampliación y refuerzo del puente que cruza el Zanjón Frías.

Orlando Pelichotti / Los Andes
 

La obra es parte de los trabajos que está desarrollando Vialidad Provincial en calle San Francisco de Asís y el límite entre el oeste godoicruceño con el Parque San Martín. Este trabajo incluirá la instalación de cuatro vigas nuevas de 25 toneladas cada una, para ensanchar y duplicar la capacidad del puente. De esta manera, a los 5,5 metros del puente actual se sumarán otros 4 metros hacia el oeste. Además, aportará una tercera vía para quienes conducen desde el oeste y por calle San Francisco de Asís para que puedan salir directamente al Corredor.

“Va a generar una trocha más en el punto más congestivo que tiene el Corredor del Oeste. Es una obra que se debería haber hecho hace 30 años. Sabemos que son obras complejas y afectan a la gente, pero no hay alternativa”, destacó el subadministrador de la Dirección Provincial de Vialidad, Diego Kotlik, mientras recorría los trabajos durante la mañana de ayer. En cuanto a inversión, la construcción del segundo puente y la unificación con el ya existente costará $ 9.000.000 y demandará unos 25 días.

Vías alternativas

Varias cuadras antes del punto donde se están desarrollando los trabajos, se han colocado carteles indicando posibles desvíos y vías alternativas,para quienes circulan por Boulogne Sur Mer, por Mariano Moreno y por San Francisco de Asís). 

No obstante, merced a los cortes, los embotallamientos y los subsecuentes dolores de cabeza que provocan son inevitables. Y no sólo para los conductores, sino para muchos usuarios del Mendotran.

Orlando Pelichotti / Los Andes

“Estuvimos esperando más de 40 minutos el colectivo 464. Y recién ahora nos enteramos de que lo están desviando”, indicaron, no muy contentos dos usuarios que se acercaron al lugar de las obras para conocer el recorrido provisional.

Mayor fluidez

El puente actual que vincula a la Ciudad con el Corredor tiene 5,5 metros. Por allí circulan los vehículos que vienen desde el este (por Moreno), desde el norte (por Boulogne Sur Mer) y desde el oeste (por San Francisco de Asís). Desde esas tres direcciones son miles de conductores al día quienes toman hacia el sur por el Corredor.

 

El detalle es que quienes vienen del oeste y desde el norte utilizan una misma trocha, por lo que deben frenar unos para que circulen los otros.  

Orlando Pelichotti / Los Andes

“De esta manera se les va a dar continuidad a quienes vienen por San Francisco, y la intención es darle fluidez al tránsito e ir liberando a la calzada de la cola”, destacó Kotlik.

Durante la mañana de hoy se instalará la losa en las vigas nuevas. Una vez culminada esta obra, se reforzará el puente viejo con una capa de hormigón que lo unificará con el nuevo. Luego será el momento de aguardar la fragua del cemento (algo que en invierno demora un poco más que en verano).  

Un puente peatonal

Los trabajos en la zona comenzaron antes de la obra sobre el puente propiamente dicho. De hecho, ya está terminado y operativo un puente peatonal situado al oeste del vehicular.

“Este puente se hizo nuevo, y es muy usado por la gente. Antes había una veredita al costado de la calle y con un espacio muy reducido. Pero ahora es más cómodo y seguro para la gente y los cochecitos. También está vinculado con la ciclovía que viene desde el Parque, y que cruza por la meseta que se hace en la calle. Es muy llamativo cómo respetan ese cruce los automovilistas”, detalló el subadministrador de Vialidad.

Orlando Pelichotti / Los Andes

Además, se instalará un cerco de rejas para evitar que los peatones crucen de forma peligrosa por fuera del puente peatonal y se ampliará y reconstruirá el “triangulito” ubicado en esa intersección y que marca el sentido de circulación por el que llegan los vehículos. 

Según el funcionario provincial, la intención es disminuir la alta siniestralidad que se registra en ese sector. 
 

Varios desvíos obligados por los trabajos
 

A raíz de los trabajos en este punto neurálgico, también desde el fin de semana se ha reforzado la cartelería en la vía pública (sobre todo en las inmediaciones del Corredor), para que los conductores tengan en cuenta desvíos y caminos alternativos.

Así las cosas, quienes se dirijan por Boulogne Sur Mer hacia el sur tienen la posibilidad de ingresar a la avenida San Francisco de Asís, girar al oeste por el puente de calle San Vicente hasta Talcahuano y retomar por esa arteria el Corredor del Oeste.

En tanto, y también en sentido norte-sur, se puede optar por calle Huarpes y cruzar el puente que comunica con calle José Penna, (del lado de Godoy Cruz). 

 

Por esta vía tienen la posibilidad de continuar por calle Pedro Godoy hasta México, y retomar desde ahí el Corredor del Oeste mediante la calle Paraguay (en ese sector de doble mano).

Por otra parte, los usuarios que habitualmente transitan por San Francisco de Asís desde el oeste tienen la posibilidad desviarse por el puente de calle San Vicente hacia Talcahuano y desde allí continuar hacia el Corredor del Oeste o hacia Ciudad.

Por Boulogne Sur Mer (desde los Portones del Parque) y por Moreno (desde Belgrano), se han colocado además carteles reflectivos anunciando los trabajos y sugiriendo los desvíos.

“Entiendo que la obra es necesaria. Pero siempre los afectados somos nosotros, los laburantes”, indicó Gerardo, un conductor que ayer por la mañana llegó hasta el lugar con intenciones de seguir por el Corredor del Oeste, aunque viéndose obligado a seguir hasta San Vicente.

“Es cierto que genera demoras y también caos, en algunos momentos. Pero también es cierto que para hacer una tortilla, siempre hace falta romper los huevos”, acotó con picardía, a su turno, Felipe, mientras aguardaba a que un preventor le diera paso.