Sociedad Martes, 13 de agosto de 2019

La historia del líder indígena que murió por entrar en contacto con el mundo exterior

Chagabi Etacore falleció en el Chaco del Paraguay debido a una infección pulmonar que padeció de por vida.

Por Redacción LA

Murió Chagabi Etacore, un importante líder indígena del Chaco de Paraguay. Fue apartado de sus raíces junto a su tribu, algo que lo condenó a la muerte, pero no evitó que dedicara su vida a luchar por los derechos de los pueblos originarios.

Etacore era un niño pequeño en 1986, cuando escuchó un helicóptero sobrevolando su hogar en el bosque del Chaco de Paraguay. Como todo miembro de la tribu de los ayoreos totobiegosodes, nunca antes había visto el mundo exterior. Su familia vivía de forma nómada y cultivando melones en el suelo arenoso del bosque, informó BBC Mundo.

 

Llegaron camiones y un grupo de indígenas corrió hacia el claro donde la tribu de Chagabi había establecido un campamento. Los indígenas que habían sido cooptados por misioneros intentaron capturar a toda la tribu, que terminó sometida y luego conducida a una base establecida por un grupo de cristianos fundamentalistas estadounidenses conocidos como New Tribes Mission (Misión Nuevas Tribus).

Los misioneros habían enviado a los indígenas que ya habían evangelizado a una "cacería humana" para capturar a la tribu de Chagabi. En la misión, Chagabi y su tribu vivieron durante años en un estado de servidumbre y estuvieron expuestos a enfermedades. Muchos murieron.

Chagabi contrajo una infección pulmonar crónica que padeció de por vida, y que finalmente causó su muerte esta semana.

Aunque se desconocía su edad exacta, se cree que Chagabi tenía poco más de 40 años.

"El objetivo de Chagabi era un mundo en el que se respetaran los derechos humanos", dijo Lucas Bessire, profesor asociado de antropología en la Universidad de Oklahoma, EE.UU., quien pasó mucho tiempo con los ayoreos y trabajó estrechamente con Chagabi. "Un mundo donde las personas puedan tener sus propios objetivos en sus propios términos".

En la década de 1990, Chagabi fue una fuerza impulsora de los movimientos de los ayoreos totobiegosodes fuera de la misión para establecer sus propias comunidades.

Como maestro, trabajador de la salud, cineasta, activista contra la deforestación, negociador político, traductor y padre de tres hijos, Chagabi logró mucho en su corta vida.

Chagabi jugó un papel crucial en la lucha para que el gobierno devolviera la propiedad de 550.000 hectáreas de tierra a los ayoreos totobiegosodes en 1993.

Debido a que hablaba español, Chagabi a menudo servía como intermediario entre los ayoreos y la sociedad. Él también fue un activista en la batalla contra la tala ilegal. Estableció un puesto de control justo en la entrada del bosque y construyó casas allí para que los ayoreos totobiegosodes pudieran turnarse para monitorear cualquier actividad ilegal.

Por otra parte, Chagabi fue el primer miembro de los ayoreos totobiegosodes en comenzar la capacitación en enfermería, sirviendo a una comunidad que sufre tasas desproporcionadas de enfermedades y mortalidad. La discriminación contra los indígenas y los problemas con la traducción les dificultan el acceso a los servicios de salud a los Ayoreo.

Al estar excluidos de una economía de mercado, los ayoreos están atrapados entre dos mundos, explica Xilo, pero Chagabi actuó como un puente entre los dos, incluso cuando luchaba para proteger a los miembros que aún estaban aislados.

Chagabi también mostró sus habilidades artísticas cuando hizo una película sobre la importancia del agua en su comunidad.

 

Expresó empatía y perdón. Entendió que los misioneros querían que los ayoreos vivieran en su sociedad para que pudieran tener "una buena vida".

La muerte de Chagabi era evitable, dijo Xilo. "Debió haber recibido atención toda su vida. El gobierno no ha hecho lo suficiente".

Xilo recordó la calidez de Chagabi a pesar de todo lo que había sufrido, y a pesar de sentir que su muerte fue producto de la negligencia. Xilo tiene la esperanza de que la lucha continúe sin él, haciéndose eco del mensaje final de Chagabi en su entrevista.

"Mi esperanza para el futuro es que nuestros jóvenes, los niños, nuestras nuevas generaciones no se avergüencen de nuestra cultura", manifestó Chagabi.

"Espero que continúen practicando nuestra cultura ayorea porque si la olvidan será muy difícil recuperarla después", agregó.