Espectáculos Domingo, 7 de abril de 2019 | Edición impresa

César Iván Lara: “Desde donde yo vengo, se cree desde niño en la música”

A una semana de este clásico de Semana Santa, la grilla toma forma y el director de la Filarmónica cuenta sobre la apertura.

Por Daniel Arias Fuenzalida - darias@losandes.com.ar

En agosto pasado, César Iván Lara debutó oficialmente como director de la Orquesta Filarmónica de Mendoza. Desde entonces, el venezolano se ha establecido en la provincia, donde tomó la posta que le dejó Gustavo Fontana. Y todavía habituándose, en los primeros meses de este año tuvo ocasión de darle su enfoque a la agenda filarmónica del verano, donde la música clásica se cruza con copas de vinos que chocan.

La cantidad de actividad musical que se aprieta entre marzo y abril, para Lara “es una cosa maravillosa y que me sorprende”. Recordemos que dirigió al organismo en la tradicional Fiesta de la Cosecha, esta vez con Lisandro Aristimuño, y decidió por primera vez en mucho tiempo adelantar el concierto inaugural de temporada a los días previos de Vendimia, cuando el público ocupa las calles y hay mayor flujo de turistas y entusiastas.  

 

Era un riesgo. Lo tomó y “fue un éxito”, evalúa ahora Lara, que en pocos días tendrá la 
prueba de fuego de abril: dirigir el concierto de apertura de la XIX edición de Música Clásica por los Caminos del Vino, que empieza el próximo sábado 13 de abril.

Sobre el repertorio que eligió para ese día explica: “El año pasado hicieron el ‘Requiem’ de Mozart, una obra maravillosa y alusiva, porque es Semana Santa. Hay una lógica, y más allá de la belleza de la obra hay un elemento doliente, aunque también se celebra la vida en estos días”, dice, y esta vez apuntará a lo mismo.

 

Dice: “El ‘Requiem’ de Duruflé Maurice Duruflé abrirá con su versión con orquesta y cerrará el ‘Requiem Pacis’, de Kentaro Sato. Va a haber dos réquiems pero con lenguajes que se contraponen completamente, totalmente distintos. Duruflé es introspectivo, hermoso y profundo; Sato es más ligero, más brillante. Será como una suerte de canto general. Desde donde yo vengo, se cree desde niño en la música, y ver que ahí se está transmitiendo el mensaje con un grupo joven [por la obra de Sato, que cuenta con un coro de niños] me parece espectacular. Mi intención en ese concierto es que la gente salga sonriendo, y estoy seguro de que lo vamos a lograr”, dice.

Diego Parés / Los Andes

Lara tomó contacto con esta parte de Argentina un día de 2009, cuando llegó a San Juan para participar en la formación de una orquesta escuela. Algo en lo que tiene ciertamente experiencia, pues es uno de los miles de niños que maduró en el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela que creó José Antonio Abreu hace casi 45 años.  

 

César Iván, por entonces un niño que vivía a 30 kilómetros de Caracas (en uno de los primeros pueblos donde funcionó el Sistema) vivió en carne propia cómo la música irradió en su comunidad. Cantó en un coro, estudió violín, trompeta, percusión, y a los 16 años se fue a la capital a estudiar música. Por ese entonces, ya se había dado cuenta que lo suyo era dirigir: analizar la música, unir voluntades, generar enfoques. 

Pero un día, sin renegar de toda su formación, pero atendiendo a una coyuntura social y económicamente difícil, decidió levantar ancla de su país, incentivado además por el futuro de su pequeño hijo de dos años: “Por él tenía que encontrar un espacio donde él recibiera lo que necesitase: vacunas, alimentación, vida sana”, agrega. Y lo logró en San Juan y Mendoza, donde fue democráticamente elegido entre los instrumentistas de la Filarmónica.  

 

-¿Qué objetivos has tenido con la orquesta desde que empezaste a tener la batuta artística?

-En lo interno, quise que el músico solo piense en música, porque el público que va al concierto lo disfruta, pero todo lo que va en lo administrativo y organizativo impone un ritmo rápido y exigente, y mi idea era- aunque no es mi responsabilidad directa- ver cómo podía hacer para que el músico simplemente tuviera que llegar y pensar en la música, porque si no logro eso la orquesta no rinde el 100%. Quitar las distracciones que pidieran estar alrededor de la música, en resumen. Y creo que se ha logrado bien.  

-¿Y en lo externo?

-Hacia afuera, pienso que la música que se elige debe tener el impacto suficiente como para “levantar” al público, entonces yo -deliberadamente- he evitado repertorio que proyecte conceptos difíciles de asimilar. La brillantez en los programas es una norma. Las obras son brillantes, y no menos buenas por ello: no quiere decir que solo sean obras de “efecto”.  

 

La orquesta además abarca muchos géneros: así como tocó en la Cosecha también hace rock y muchas otras cosas más. Comulgo con esas ideas, creo que la orquesta debe ser una plataforma para lo contemporáneo, para lo que está ocurriendo actualmente. Entonces, se debe organizar esta enorme cantidad de cosas, para el público y para el mismo crecimiento de la orquesta. Y hay ideas.  

Lara ejemplifica: está la idea de implementar un sistema de abonos, al menos con los ciclos, como el de Grandes Virtuosos.  

 

-El próximo 8 de mayo, la orquesta debutará internacionalmente, en el Teatro Solís de Montevideo. ¿Cuál es la importante de que un organismo como este se proyecte más allá de la Argentina?

-No es solo el hecho técnico de salir, sino de que tienes a un ente artístico que está preparado para asumir estas responsabilidades y convertirse en un embajador de Mendoza en el exterior. Más allá de la música misma, ese significado es importantísimo. Además, es la primera vez que la orquesta saldrá de las fronteras. Creo que es un hecho histórico. El año pasado también ocurrió otro hecho histórico: nunca había ido a San Juan a tocar, y el año pasado lo hizo. Creo que es una gran responsabilidad y también hay un gran entusiasmo. Esta política se tiene que mantener, y quisiera a corto plazo tener un mapa en mi oficina e ir marcando en rojo los departamentos en los que ya hemos tocado.  

Diego Parés / Los Andes

-¿Cómo se vive la música hoy en Venezuela?

-El Sistema ha sido tan prolífico que todavía hay mucha gente haciendo música. La situación del país complica las cosas, pues los servicios públicos están muy mal y el tema inflacionario está tremendo. La crisis afecta a todos los sectores del país. Mis colegas me dicen que los músicos que pueden moverse lo hacen, pero muchos ya tienen sus vidas allí. Pero el entorno es tan duro que es muy distractivo.

 

XIX Festival  Música Clásica por los Caminos del Vino

Se desarrollará entre el sábado 13 y el domingo 21 de abril, en bodegas, templos, parques, sitios patrimoniales y salas oficiales de Mendoza. Serán más de 75 los conciertos que se repartirán por el territorio provincial, con repertorios para todos los gustos: música de cámara, conciertos líricos, eventos corales y sinfónicos. Juan Pablo Páez, director artístico del festival, destaca la gran participación de músicos jóvenes.

Desde el próximo miércoles se podrán obtener las entradas. Se canjearán dos tickets por una caja de 800 gramos de leche en polvo, a beneficio del Banco de Alimentos. El canje será de lunes a viernes de 10 a 18, los sábados, domingos y feriados de 10 a 14, en la Secretaría de Cultura (España y Gutiérrez, Ciudad). El límite de entradas por persona es de ocho: es decir, cuatro cajas de leche por persona.

La programación completa se puede consultar en la web: cultura.mendoza.gov.ar