Turismo Domingo, 24 de junio de 2018 | Edición impresa

Cerro Bayo: esquí boutique y los mejores paisajes de la Cordillera

Con más de 20 pistas y 16 medios de elevación, Cerro Bayo, a 9 km de Villa La Angostura, es un lugar imperdible para disfrutar de la nieve.

Por María Laura Balonga (CC)

El viaje desde el centro de Villa La Angostura hasta la base del Cerro Bayo, Neuquén, dura menos de 15 minutos y se vuelve un spa para los sentidos.

Hace frío, no hay nadie en la calle y esa sensación de soledad le confiere al trayecto un toque especial. La tranquilidad del lago Nahuel Huapi, con las montañas conteniéndolo, arman una panorámica infinita que adquiere cierto toque nostálgico cuando el sol definitivamente se rinde ante el bloque de nubes coloreado en distintas gamas de grises y negros.

La combi, en cuyo interior el silencio se hizo protagonista, sube los 1.000 metros hasta el corazón del centro de esquí, como abrazando la ladera salpicada por la nieve.

De pronto, una pequeña villa con un manto blanco de fondo irrumpe el trance. Es hora de cerrarse la campera, de ponerse el gorro y los guantes, y entregarse a la aventura.

Adelante hay más de 20 pistas con 4 niveles de dificultad, 16 medios de elevación y 4 kilómetros de extensión “fuera de pista”, un abanico de posibilidades para seducir tanto a novatos como a expertos, y que se vuelve atractivo para la familia por su apuesta a las escuelas de esquí y snowboard, focalizada en los más chicos y en sus ganas de generar nuevos esquiadores.

Todos los servicios

El centro neurálgico del Cerro Bayo es Ski Boutique, en la base. Es una mini ciudadela con callecitas de piedras y construcciones de madera, metal y cemento alisado a la que uno puede llegar en su auto y dejarlo en el estacionamiento o bien en taxi, combi o colectivo, ya que la línea local sube tres veces al día. Con un estilo alpino bien moderno y cálido, con salamandras humeantes y muebles de diseño, allí se concentra la multiplicidad de servicios.

Para comer algo rico, en la base hay dos de los cinco refugios que tiene la montaña; mientras que para endulzar la tarde está la chocolatería.

Además de contar con el típico stand de venta de fotos de “tu día en la nieve” y enfermería, también hay guardería, donde se aceptan chiquitos desde los 45 días hasta los 3 años y medio, con servicio de jornada completa, de 9 a 17, o de medio día.

Y, por supuesto, el megastore y rental de indumentaria. Es que para disfrutar de la nieve no sólo hay que estar bien abrigado (importantísimas las medias y camisetas térmicas, como una buena campera impermeable) sino bien equipado.

Ascenso en telesillas

Ahora sí, para ascender hasta la cota 1.500 están la telecabina séxtuple “Jean Pierre” y la telesilla “Principal”, o se puede usar la combinación de las telesillas “El Chaltén” y “Panorámica”, que desembocan en el nexo de las pistas de principiantes, ahí donde un resbalón es caída y está bien que así sea.

Además de contar con otro rental de equipos, es en la cota 1.500 donde se dan las clases. Ahí funciona el Jardín de Nieve (de 3 a 4 años), escuelas para Copitos (de 4 a 6) y Bayitos (de 7 a 12), Esquí+, pensado para adolescentes de 13 a 17 años; y donde toman clases los adultos, ya sean privadas o grupales, de esquí o snow.

Pero además se promueve el Ski Adaptado, con la intención de acercarle la experiencia de la nieve a personas con capacidades diferentes, ya sean físicas, mentales o sensoriales. La cita se pacta con 24 horas de anticipación.

Para los alumnos nuevos, una vez sorteado con éxito el camino de las pistas de principiantes de la cota 1.500, se puede probar bajar por el “Panorámico”, un descenso que bordea la montaña con vistas del lago y el centro que cortan la respiración. Una experiencia cargada de adrenalina para los novatos pero ultra recomendable para hacerla por tramos e ir apreciando el paisaje.

Con el cuerpo lleno de esquí y en el corazón mismo de la cota 1.500, lo ideal es almorzar en “El Oso”, donde se lucen las empanadas de carne cortada a cuchillo, y en un ambiente juvenil se destaca el deck con buena música para admirar la postal de la cordillera.

Otra opción más gourmet es “Altitud”: riquísima la sopa de calabaza asada o el “Wrap Pampa”, un sandwich de ternera desmenuzada con tomates en oliva, berenjenas, brie, hojas amargas y un aderezo de mostaza casera. Si no, una variante más tradicional es ir a “Tronador”.

Para los avanzados, el camino hacia la cumbre ofrece miles de alternativas para esquiar, hacer snow o sumergirse en el “Free Style”. Incluso, se puede comer a 1.800 metros en “El Capricho”, con un marco imponente.

Y para los que prefieren disfrutar la nieve de otra manera, hay deslizamientos en tubing (divertido para todas las edades), caminatas con raquetas y canopy, para contemplar la belleza de más de 200 hectáreas de bosques, la vista al lago Nahuel Huapi y la Cordillera de los Andes.

La comodidad de comprar los pases y las clases en internet le otorga un plus al Cerro Bayo Ski Boutique, como también chequear en su web las condiciones climáticas, el estado de las telecabinas, telesillas y pistas antes de salir rumbo al centro de esquí o ver con su cámara on line, en vivo, lo que sucede en la montaña. Un dato clave: hay wifi gratis en todos lados, y funciona muy bien. 

Miniguía

Cómo llegar. Aerolíneas Argentinas tiene vuelos directos a Bariloche, ida y vuelta . El tramo a Villa La Angostura en auto para hasta tres personas se consigue desde $ 2.000.

Dónde alojarse. Ruca Kuyen Golf&Resort desde US$ 135.

Cuánto cuesta. Paquete de pases, clases y equipos por 3 días: desde $ 4.000 (esquí) y $ 4.500 (snowboard). Cinco tiradas de Tubing, $ 200.

Promociones: universitarios 2x1; 50% de descuentos para chicos de 12 a 17 años y “Free” de 6 a 11, todo en Family Plan. Bonificaciones en compras on line.

Dónde informarse. www.cerrobayo.com.ar y www.villalaangostura.gov.ar; esquiadaptado@cerrobayo.com.ar