Turismo Domingo, 24 de noviembre de 2019 | Edición impresa

Castilla y León: viaje por la ruta de la lengua castellana

Cinco días para conocer y alojarse en antiguos monasterios, palacios y castillos.

Por Télam

La comunidad autónoma de Castilla y León, en el cuadrante noroeste de España, contiene varios de los importantes hitos de lo que se conoce como la Ruta de la Lengua Castellana, como los monasterios de Silos, en Burgos, y Valpuesta, en la frontera entre Burgos y Álava. 

“La Ruta de la Lengua Castellana es un itinerario que hace un tiempo definió el Gobierno español al identificar 6 lugares que tuvieron que ver con el nacimiento o desarrollo de nuestro idioma”, dijo Alberto Bosque Coello, de la Consejería de Cultura y Turismo de Castilla y León. 

 

Definir dónde ha nacido una lengua es una tarea complicada pero en esos monasterios, junto a los de Suso y Yuso, en la comunidad autónoma de La Rioja, se han descubierto los primeros documentos en castellano de la historia.

Monasterio Suso. Se encuentra en la comunidad autónoma de La Rioja.

Bosque Coello explicó que, en esas épocas, los monjes hicieron una traducción del latín de textos antiguos poniendo al costado del texto algunas palabras de cómo se hablaba en los pueblos. “Entonces, como estaban en latín culto, los monjes al lado ponían lo que querían decir esas palabras. Se estaba vulgarizando el latín y son los primeros documentos que tenemos en castellano”, precisó.

 

La Ruta continúa con la ciudad de Valladolid, lugar donde han vivido autores tan importantes como Zorrilla y Delibes, entre otros, y que posee una prestigiosa universidad que ha aportado mucho a la lengua castellana. “Luego llegamos a Salamanca, donde se publica la primera gramática de la lengua española y donde se funda una de las primeras universidades de Europa -algunos dicen la primera-, que recientemente celebró los 800 años de su fundación”, agregó.

Otro de los hitos del itinerario es la ciudad amurallada de Ávila, con las figuras de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, considerados dos literatos importantes en la historia de España, y en el desarrollo de la lengua, para finalizar en Alcalá de Henares, la ciudad de Cervantes. “Debes recorrer esos 6 lugares que son enormemente interesantes, no sólo por ese aspecto lingüístico sino, también, por la calidad patrimonial, cultural, histórica y hasta gastronómica que caracteriza a la comunidad de Castilla y León”. 

 

La región cuenta con ciudades emblemáticas como Segovia, Ávila, Salamanca, las tres declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, además de Burgos y Soria. “Todas las ciudades nuestras son relativamente pequeñas, y eso es muy cómodo para un turista, pero pequeñas no quiere decir que no haya muchas cosas”, aclaró. Recomendó no dejar de comer un cochinillo en restaurantes como El Duque o el Cándido, en Segovia, a metros del famoso viaducto romano, donde también se puede visitar el alcázar o perderse en las pequeñas callejuelas. O bien en Ávila, pasear por las murallas medievales que rodean la ciudad y visitar su catedral, sin dejar de lado Salamanca, con dos catedrales. La Plaza Mayor es una de las más bonitas del continente y la Casa Lis, que alberga los museos de Art Decó y Art Nouveau. “Para completar el cuadro de una visita de unos 5 días, llegar a Valladolid e ir a las bodegas de cinco denominaciones de origen de vino diferentes”, aconsejó el especialista. Pernoctar en antiguos palacios, monasterios, conventos o castillos, disfrutar de una gastronomía tradicional en cada provincia, herencia de los antepasados, que convive con la comida gourmet, son algunos de los placeres que brinda una comunidad que está a poca distancia de Madrid. 

Vinos con 13 denominaciones de origen

Con un territorio mayor que Portugal pero habitado por sólo 2,5 millones de personas, la comunidad de Castilla y León tiene un recurso económico y turístico basado en la industria vitivinícola, con bodegas y viñedos que integran la denominada Ruta del Vino. “Tenemos 13 denominaciones de origen, con viñedos en Valladolid y en la zona montañosa de Salamanca, en León, con bodegas familiares y de las grandes, modernas y antiguas, que hacen de esta ruta un itinerario de calidad”, dijo Alberto Bisque Coello El especialista en Planificación Estratégica y Marketing de la Consejería de Cultura y Turismo de Castilla y León, explicó que “ocho de esas 13 denominaciones de origen se han organizado en un clúster que se llama Rutas de Vino, y es uno de nuestros recursos turísticos más importantes”. 

 

El tempranillo es de los más típicos de la región, pero hay todo tipo de variedad, dependiendo el tipo de vino y la zona, a los que se agregan algunos cuyas cepas fueron traídas desde Burdeos, Francia. “Desde los monjes de la Edad Media que se hace vino aquí, e incluso han llegado enólogos de otras partes del mundo, como franceses o daneses, que han encontrado un fantástico sitio para vivir y para hacer vino”, agregó. En cuanto a la época para visitar la comunidad, Bosque Coello no duda en decir que “es todo el año”, aunque recomendó los meses primaverales de marzo, abril y mayo, y los otoñales setiembre y octubre. “Si se busca el turismo del vino, el otoño es la mejor época. Si es el turismo religioso, por la Semana Santa, que ésa es muy popular en nuestra comunidad. De las 15 Semanas Santas declaradas de interés internacional, 8 están en Castilla y León”, precisó.