Sociedad Viernes, 6 de septiembre de 2019

Caso Avelino Maure: una historia de amor y asesinato a sangre fría

El caso conmovió a la sociedad mendocina en 1969. A punto de cumplirse 50 años del fatídico hecho repasamos el crimen que marcó una época.

Por Natalia Vázquez Mocayar y Eduardo Ayassa

En unos días se cumplen 50 años de uno de los crímenes pasionales más recordados en la historia de los mendocinos. Un hombre asesinado por su esposa y el amante de ella bajo una coartada que sólo duró unas horas.

En la madrugada del 19 de septiembre de 1969, la provincia amaneció con una noticia alarmante que generó una gran tristeza. Habían asesinado a Avelino Maure, un reconocido y queridísimo profesor de matemáticas, miembro de una reconocida familia mendocina que fue dueña y fundadora de un instituto de enseñanzas que precisamente llevaba el nombre de la víctima.

Así contaba Los Andes en 1969 la noticia trágica

Avelino fue asesinado por su esposa Susana Arbues y Rodolfo Giménez Jáuregui, amante de ella y amigo de la familia. Armaron una coartada que sólo duró unas horas, intentando hacer pasar el homicidio del profesor como un asalto al azar en las calles de Guaymallén.

Un asalto fallido

Susana Arbues y Rodolfo Giménez Jáuregui llegaron en la noche del 18 de septiembre de 1969 a la guardia del hospital Español de Godoy Cruz, denunciando que habían sido violentamente asaltados en la calle Las Cañas de Guaymallén por unos ladrones que se ensañaron con ellos, hiriéndolos y dejando un herido en grave estado en el lugar del asalto.

 

Mientras ella era asistida por su estado de nervios y él por un puntazo que había recibido en el pecho logrando perforarle uno de los pulmones, una comisión policial junto con la ambulancia se trasladó en carácter de urgencia hasta las inmediaciones donde había sido el vehemente acontecimiento. Al llegar al lugar la sorpresa de los uniformados fue que además de encontrar rastros de una pelea, habían arrastrado un cuerpo para dejarlo adentro de la acequia. Era el cadáver del profesor Avelino Maure yaciendo sin vida tras haber recibido más de 20 puñaladas que le perforaron el pecho, la espalda y el cuello, sumado a un golpe fatal en la cabeza, propiciado con una piedra.

Los Andes publicó los detalles del crimen y el juicio por el asesinato de Avelino Maure

El caso lo tomó el juez Jorge Marzari Céspedes, quién ordenó inmediatamente la investigación; empezando por pedirle a la policía que separaran a la pareja en el hospital para así poder tomarles declaraciones en forma individual. Esto fue clave porque hubo contradicciones, acusaciones y sin poder seguir sosteniendo la mentira que habían planeado decirle a la justicia, los amantes terminaron confesando el hecho en el mismo nosocomio donde estaban siendo asistidos.

A sangre fría

Ni asalto, ni ladrones, ni víctimas de ensañamiento agravado. Todo había sido una mentira que formaba parte de una coartada que en el lapso de cuatro horas se fue cayendo a pedazos. Avelino y Susana eran matrimonio, ella le pidió que la llevara hasta la calle Las Cañas, una vez que él paró el auto ella sentada en el asiento de acompañante del Fiat 1500, lo apuñaló a sangre fría. Del resto del trabajo se encargó Giménez Jáuregui quien había dejado su auto metros más atrás.

 

Los elementos encontrados por la policía científica demostraron que los amantes habían sido los autores del asesinato, planeado de antemano, al cual quisieron teñir como un asalto a mano armada. La mujer había dicho en primer momento que ella no había bajado del rodado, sin embargo un zapato encontrado en el lugar donde había ocurrido el homicidio reveló que sí lo había hecho. En el vehículo de Giménez Jáuregui había escondidos un par de guantes de látex que nunca fueron usados. Con esos hallazgos ya había material suficiente para acorralar a la pareja y terminar confesando la verdad.

El juicio

El “Caso del profesor asesinado” como lo llamó la prensa entonces, fue uno de los acontecimientos más conmocionantes de nuestra provincia y uno de los que más convocatoria popular tuvo. La gente llegaba a los tribunales en horas de la madrugada para hacer cola y así poder ingresar al juicio oral que enfrentaba Susana Arbues y Rodolfo Giménez Jáuregui por el homicidio del profesor. Se vivieron escenas de dolor acompañadas de la tristeza de los alumnos y los compañeros de trabajo de Avelino Maure. Así como también hubo muchas muestras de bronca y odio contra la mujer y su amante.

El juicio de la pareja estuvo a cargo de la Tercera Cámara del Crimen, el mismo se dividió en varias audiencias en las que Arbues intentó llevar la responsabilidad del hecho a Rodolfo Giménez Jáuregui, su amante y cómplice. Sin embargo el tribunal no le creyó y terminó condenando a los dos. A Susana Arbues la condenaron a reclusión perpetua más reclusión por tiempo indeterminado y a Giménez Jáuregui le sentenciaron prisión perpetua. Lo que significó que la mayor responsabilidad sumado al grado de parentesco perjudicó aún más a la mujer.

Ambos fueron llevados al penal Boulonge Sur Mer, en ese entonces la cárcel de las mujeres estaba lindante a la de los hombres. Ella se dedicó a aprender telar y él oficios de panadería. Lo más llamativo de esta historia de amor, sangre y muerte fue que nunca más se volvieron a ver, el destino quiso que ese romance clandestino y traicionero no prosperara. Pasaron los años, Giménez Jáuregui terminó de cumplir su condena en una cárcel de Neuquén y recuperó su libertad a los diez años del crimen. Ella debió purgar casi 14 años de prisión, luego se casó con un hombre que cumplía condena por haber matado a su esposa.

 

Nada se supo después de Susana Arbues y ni de Rodolfo Giménez Jáuregui. El tiempo borró su historia de amor, pero casi 50 años después el pueblo mendocino no olvida lo sucedido aquella noche del 18 de septiembre de 1969. Una calle en Guaymallén y una escuela en Godoy Cruz recuerdan con cariño a Avelino Maure.

Esta escalofriante y triste historia fue tapa de todos los diarios del país y Los Andes fue el primer diario en tener una entrevista con Susana Arbues, la misma fue publicada con el título: “El Juez sabe que soy inocente”, el 21 de setiembre de 1969.

Escucha la crónica completa en Secretos de Sumario, uno de los podcast que ofrece diario Los Andes, en el que te vas a sorprender conociendo el detrás de escena de los sucesos criminales más impactantes. Conducido por Eduardo Luis Ayassa, este programa rescata aquellos hechos policiales y judiciales que fueron noticia en el tiempo.

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