Economía Martes, 25 de junio de 2019 | Edición impresa

Casi la mitad de los trabajadores tiene graves problemas de empleo

Según un estudio de la UCA, la situación se agravó en los últimos años a raíz de la devaluación, la inflación y la recesión.

Por Víctor Laurencena - Corresponsalía Buenos Aires

La mitad de los trabajadores en la Argentina se desempeña en un empleo precario, situación que se agravó en los últimos años por la devaluación, la inflación y la recesión de la actividad económica. Así concluyó un informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) sobre el mercado laboral argentino: en 2018, el 38,7% de los hogares tenía a todos sus trabajadores en empleos precarios o desocupados. 

“En los últimos años siguió aumentando la proporción de ocupados en el sector micro-informal de la estructura productiva y a finales de 2018, este sector reunía al 49,3% de los ocupados”, detalló el trabajo realizado por el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, que abarcó desde 2010 a 2018.

 

En ese sentido, el análisis de la casa de altos estudios agregó que “se evidencia que en los años de devaluaciones, aceleración del proceso inflacionario y recesión económica se incrementan las ocupaciones” en ese sector.

Por otra parte, en el mismo año, los ocupados en el sector público representaron el 14,9%. Se incluye aquí tanto a los empleados que cubren las necesidades operativas del Estado como a los trabajadores que contra prestan en los programas de empleo directo.

 

Y solamente el 35,8% de los ocupados realizaban actividades en el sector privado formal, es decir, actividades laborales profesionales o en unidades económicas de media o alta productividad e integradas a los mercados formales.

Mala calidad laboral

El sector micro-informal aumentó en 1,4 puntos porcentuales con respecto al 2017 y abarca “actividades laborales autónomas no profesionales o llevadas a cabo en pequeñas unidades productivas de baja productividad, alta rotación y baja o nula vinculación con el mercado formal”.

 

Dentro de este sector, el 81,7% tenía en 2018 un empleo de baja calidad o subempleo inestable, el 75,9% no recibió aportes jubilatorios y más de la mitad no tuvo obra social. Además, casi uno de cada tres esos trabajadores estuvo desempleado al menos una vez durante 2018 y el 13,2% declaró antigüedad menor a un año.

Según el informe, las condiciones psicosociales son más endebles en los trabajadores del sector micro-informal: el 23% presenta malestar psicológico; en el 24,1% se observa un afrontamiento negativo ante los problemas; el 16,6% expresó sentirse nada o poco feliz; y el 14,1% tiene creencia de control externo. 

 

El perfil de los trabajadores del sector micro-informal señaló que 41,7% son mujeres (contra el 31,8% en el caso de los empleos formales y el 56% en el sector público) y el 47,5% no tiene el secundario completo (contra el 19,7% de los empleados formales).

En cuanto a los salarios, en 2018, el ingreso medio mensual de los trabajadores del sector micro-informal fue un 41% menor que el  ingreso del total de ocupados.  Mientras que en el caso de todos los ocupados el ingreso salario promedio fue de $ 17.454, el de los trabajadores del sector micro-informal fue de $10.283. En tanto, el de los ocupados del sector privado formal de $24.985 y el del sector público de $22.987.