Opinión Espectáculos Sábado, 20 de abril de 2019 | Edición impresa

“Cartas de amor”: una pasión trunca por las palabras - Por Lorena Misetich

La comedia romántica protagonizada por Soledad Silveyra y Facundo Arana trae al presente una histórica relación.

Por Lorena Misetich - Especial para Estilo

La dupla Soledad Silveyra y Facundo Arana en escena causa, por lo menos, curiosidad. Algunos van por la obra, la comedia romántica escrita por el estadounidense A. R. Gurney, que fue repuesta en varios idiomas. Otros van para verlo a Arana o volver a disfrutar de la gracia escénica de la actriz. Lo cierto es que ambos asumen el riesgo de interpretar a los personajes de Melissa Gardner y Andrew Makepeace Ladd.

Ahora bien, si lo que el público busca es la acción escénica, dada por la relación de los protagonistas, puede ir guardando sus expectativas. Porque “Cartas de Amor” es un ágil y clásico relato de teatro leído. Frente al público y sin leer un solo apunte, los personajes repasan las cartas que se fueron escribiendo a lo largo de su vida. Este es el hilo conductor de la puesta, que no precisa más que la efectiva interpretación de los textos y la gracia justa para romper con lo ceremonial y añejo de la dramaturgia.

La versión dirigida por Selva Alemán y adaptada por Fernando Masllorens y Federico González Del Pino, conserva la base de esta relación -que se desarrolla a lo largo de dos décadas- unida por la amistad y la pasión que se irá develando con el correr de los años, los giros idiomáticos y algunas reflexiones que acercan al público a esta historia ambientada en los años ‘40 en Estados Unidos.

Las cartas son el salvavidas y el vehículo para aliviar la distancia entre los personajes que a pesar de confesarse su atracción irresistible, no se animan a vivir el romance. Porque solo las palabras escritas parecen alimentar esta relación, que resiste hasta una comunicación telefónica. La vida de ambos se va sucediendo a través de un papel y su amistad desde la infancia y el amor mutuo son el condimento para despertar nuevas ilusiones y un reencuentro cara a cara.  

La puesta no tiene nada de suntuosa. Los personajes, cada uno sentado frente a un escritorio, y una iluminación directa hacia el escenario son suficientes para que la dupla interprete esta trama donde abundan las palabras.  

Pero si algo tiene de efectivo el texto, es que los secretos y deseos que van develando con cada escrito, y eso da la tensión dramática a la obra. Otro gran mérito es la interpretación de Soledad Silveyra, que con su conocida gracia es la responsable de despertar la risa colectiva. Pero también la emoción y reflexión con un personaje que tiene muchos matices.  

Lo hace también, a su manera, Facundo Arana. Aunque Andrew Makepeace es un hombre medido y correcto, el trabajo vocal e interpretativo no deja de ser meritorio y le da la dosis justa de incertidumbre al relato.  

“Cartas de amor” es una buena excusa para transitar una obra de teatro leído y afirmar que los clásicos son atractivos, pese a la temporalidad del texto y las formas. 

Ficha

Cartas de amor

Actúan: Soledad Silveyra y Facundo Arana.

Dirección: Selva Alemán.

Lugar: Teatro Mendoza (San Juan 1427, Ciudad).

Función: jueves 18 de abril.

Repite: hoy sábado, a las 21.30.

Calificación: buena.