Fincas Martes, 11 de junio de 2019

Carne vacuna: señales de aliento y otras de alerta

La demanda internacional de carne vacuna argentina está garantizada. Pero el crecimiento de las exportaciones presenta algunas alertas

Por Clarín Rural especial para Los Andes

Hace pocos días regresamos de una Sial China “histórica” para la carne vacuna argentina. Las 25 empresas que participaron en el Pabellón Argentine Beef coincidieron en que se trató de la mejor feria en la que habían participado, por demanda y por precios. Es cierto que se alinearon los planetas: la peste porcina que sufre China, la guerra comercial con Estados Unidos, y la creciente instalación de la marca carne argentina por las campañas del Ipcva (Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina), impulsaron violentamente las compras, con precios que subían hora tras hora.

Fueron tres días de locura comercial como pocas veces hemos visto en un evento de esta naturaleza, reforzados por las acciones de publicidad, marketing y capacitación de chefs que realizamos desde el Instituto con un gran esfuerzo físico –por los extensos viajes- y económico, permitiendo que los exportadores ya comiencen a pensar en vender productos con valor agregado, destinados a restaurantes y hoteles de lujo, segmento que actualmente monopoliza la carne australiana.

Después del fervor de la Sial China, participamos por primera vez en la historia del Instituto, en la National Restaurant Association Show de Chicago, dando el puntapié inicial después de la esperada reapertura del mercado de Estados Unidos por la que tanto trabajó también el Instituto.

Allí, nueve empresas comenzaron a sondear un mercado que será estratégico, especialmente para el segmento de alto valor, más allá de la venta de carne para industria que deberá competir con los valores chinos.

Tanto en China, que sigue sin tener techo, como en Estados Unidos, la demanda de nuestra carne está garantizada. Esas son las señales de aliento. No obstante, hablando con los industriales y conociendo en profundidad la producción, el crecimiento de las exportaciones presenta algunas “alertas”, tanto para los frigoríficos como para los ganaderos. Es que la capacidad instalada de la industria exportadora está a tope y se necesitan inversiones muy importantes para crecer, especialmente en generación de frío y congelado.

Algo similar ocurre con la producción, con un stock estancado por las necesidades de financiación de los productores, que no pueden retener aunque quieran porque necesitan liquidez para pagar las cuentas.

Es una paradoja del capitalismo que solamente puede resolverse con políticas públicas activas. Crece la demanda pero se estanca la oferta. Sin crédito a tasas razonables, sin incentivos productivos, sin planes de promoción ganadera no podremos avanzar. Y como decimos siempre, no se trata de generar un Estado "bobo" que se meta en el negocio ni que intervenga en la oferta y la demanda para beneficio de unos pocos amigos, ni de un Estado ausente que no equilibre las asimetrías que se generan en el sistema. Necesitamos, hoy más que nunca, un Estado inteligente y activo que, además, en el mediano plazo se beneficie con el crecimiento de una de las actividades productivas más federales, democráticas e inclusivas del país. Una de las pocas que le trajo buenas noticias a la Argentina en los últimos años.

Ulises Forte, presidente del Ipcva, en el Sial China

La SIAL de Shanghái demostró que el mercado chino no tiene techo para la carne vacuna

Las 25 empresas que participaron en el Pabellón Argentine Beef del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (Ipcva) en la Sial China 2018 terminaron “sold out” su participación en la feria que se llevó a cabo entre el 14 y el 16 de mayo en Shanghái. Extenuados por el trabajo, no obstante, ya planeaban su regreso a las tierras orientales en noviembre, para la participación en la China International Import Export (CIIE), que se realizará por segunda vez este año.

“En esta feria se alinearon todos los planetas”, aseguró Ulises Forte, presidente del Ipcva, y agregó: "Una demanda que no tiene techo, precios muy buenos y la creciente instalación de la marca carne argentina gracias a las campañas de marketing, difusión, capacitación y publicidad que lleva a cabo el Instituto desde hace dos años”.

"La peste porcina que afecta China y la guerra comercial con Estados Unidos les genera un déficit de proteínas muy importante”, agregó Jorge Torelli, vicepresidente del instituto, refiriéndose a los altos precios negociados, que en algunos casos superaron en 1.500 dólares los valores del año anterior, aunque no se sabe aún si son coyunturales –por la situación mencionada- o llegaron para quedarse.

Durante la feria, además, se llevaron a cabo clases magistrales de cocina china con carne argentina. La primera de ellas estuvo a cargo de la chef local Jaqueline Qiu, acompañada por la “influencer” Cheng Lan, quienes transmitieron la clase en vivo por la red social Weibo, una de las más importantes de China, logrando casi 400.000 seguidores en vivo on line a las 10 de la mañana. La segunda fue realizada por los chefs Shen Wei, Xu Zhemin, Xu Ronggui y Sun Yunxiang, presentados por la “influencer” local Barbie Sun, que transmitieron en vivo a través de Weibo y la APP Yi Zhi Bo (para streaming de videos en vivo), concitando la atención de más de 180.000 seguidores en cada una.

En paralelo a la Sial, el Instituto también realizó una gala de la carne argentina para importadores, junto con la China Cuisine Association, que convocó a más de 350 asistentes en el restaurante P.O.P.

Desde la terraza del exclusivo salón, los asistentes pudieron ver la publicidad de la carne argentina que se emitía cada tres minutos en la gigantesca pantalla del Aurora Tower, uno de los edificios emblemáticos de Shanghái, en el marco de la intensa campaña que lleva adelante el IPCVA, con publicidad en vía pública, intensas acciones de marketing en redes sociales y capacitación permanente de chefs e importadores de carne.

Exportaciones a tasas chinas

Las ventas de carne vacuna argentina a la República Popular China crecieron a pasos agigantados desde la apertura del mercado en 2011 e incluso se duplicaron en el último año, acompañadas por una intensa promoción del Ipcva.

“En muy pocos años pasamos de 220 toneladas a 180 mil”, aseguró Forte. "Como lo hicimos el año pasado, vamos a seguir empujando la demanda con una intensa promoción desde el instituto, no solamente con participación en ferias sino también con publicidad, marketing y capacitación de chefs y responsables de compra”, agregó.

Los números le dan la razón ya que el crecimiento interanual entre 2017 y 2018 –año en que comenzó la campaña del Ipcva- las exportaciones pasaron de 86.000 a 180.377 toneladas. Expresado en valores, los exportadores argentinos percibieron por sus productos colocados en China poco más de un millón de dólares en 2012 mientras que en 2018 superaron los 786 millones de dólares.

La carne argentina volvió a una feria de Estados Unidos después de diecisiete años

Por primera vez, el Ipcva participó en una feria de Estados Unidos después de la ansiada reapertura del mercado. Se trató de la National Restaurant Association Show que se llevó a cabo entre el 18 y el 21 de mayo en la ciudad de Chicago.

“Fue muy importante haber dado este primer paso después de trabajar tantos años por la reapertura”, aseguró Ulises Forte, quién recordó que fue el instituto el que financió el estudio de abogados que llevó adelante la exitosa demanda de nuestro país contra Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por la negativa a reabrir el mercado cuando se habían solucionaron los aspectos sanitarios que motivaron el cierre hace diecisiete años.

“Es un mercado muy importante, que exporta mucha carne y también importa de muchos países. Los norteamercanos son especialistas en carne”, agregó Jorge Torelli, vicepresidente.

Si bien se trató de una feria de contactos, todos los empresarios presentes coincidieron en que fue muy importante la presencia para comenzar a trabajar en la reinstalación de la carne argentina en este país. “Es cierto que no empezamos de cero porque un poco nos conocen”, admitió Alberto Gorleri (Friar), “pero tenemos que salir a competir de a poco en los nichos de alto valor”.

El mercado de Estados Unidos presenta para la carne argentina dos grandes vetas de negocio: la carne para industria (trimming), con valor de commodity, y los segmentos de demanda de cortes de alta calidad (restaurantes, servicios de catering). “Tenemos que tener especial cuidado con la sanidad porque es un mercado muy exigente”, agregó Carlos Riusech (Frigorífico Gorina).

Al respecto, todos coincidieron en que Estados Unidos, además, sirve como mercado testigo para la apertura de otros destinos, como los países del Caribe o México, y que puede ayudar en las negociaciones con Japón y Estados Unidos.

Sobre la capacidad instalada de la industria, los exportadores aseguraron que se encuentra casi “a tope” por lo que serán necesarias nuevas inversiones, especialmente a lo referido a la generación de frío y congelado de productos.

También desde la producción aseguraron que serán necesarios incentivos y tasas a valores razonables para poder aumentar la oferta y satisfacer la creciente demanda internacional.

En el marco de la feria, la National Restaurante Associaton le entregó al Ipcva un reconocimiento por la esperada vuelta de la carne vacuna argentina a los Estados Unidos, que fue recibido en el Pabellón Argentine Beef por Jorge Torelli.

Las degustaciones al paso de bife ancho argentino a la parrilla fueron una de las atracciones del evento, con cientos de compradores que se acercaron a probar la carne y a establecer un primer contacto con los empresarios.

Las empresas que acompañaron al Ipcva fueron: ArreBeef, Asociación Argentina de Angus, Azul Natural Beef, Friar, Frigorífico Gorina, Frigorífico Rioplatense, La Anónima, Marfrig y Swift.

Por Ulises Forte, presidente del IPCVA