Sociedad Sábado, 17 de agosto de 2019 | Edición impresa

Carlos Chacón: un promotor a tiempo completo del distrito Palmira

Maestro, historiador y autor de una extensa obra sobre su pueblo. Su tarea será reconocida hoy por el Gobierno.

Por Miguel Títiro - mtitiro@losandes.com.ar

El hombre es tenaz, ha tenido contratiempos en su empeño por desarrollar ideas y proyectos de su pago natal, la ciudad de Palmira, pero persevera y no para en su propósito de promover la ciudad ferroviaria que lo vio nacer hace 77 años.

Entre éxitos y fracasos (aunque no por culpa de él), Carlos César Chacón, ha forjado una vida dedicada a la docencia primaria, la historia departamental y la promoción del patrimonio del distrito sanmartiniano. Es, definitivamente, un hacedor cultural, que hoy al mediodía será distinguido por su labor incansable por el Gobierno provincial.

En el living de su casa, de calle Gran Líbano, ambiente que semeja un pequeño museo, desgrana relatos de lo que hizo y lo que quiere seguir haciendo por la zona, acompañado de su esposa, también maestra, Rosa Nieves Canales.

Carlos fue alumno de la escuela Miguel Martín de Güemes, que este año está cumpliendo 110 años. “Allí, cuando cursaba el 5to grado -recuerda- se insinuó mi afinidad con el arte de escribir, porque mis composiciones, según las maestras, eran buenas, tal vez no tanto como las de mi compañera María Banura Badui”. Esta escritora, poeta y profesora de Literatura de la UNCuyo, confirmó aquellos desvelos infantiles, aunque lamentó no haber tenido contacto por décadas con su antiguo compañerito. 

 

Luego de un paso por el Colegio Nacional de San Martín, terminó la secundaria en la Escuela Normal Tomas Godoy Cruz, donde se recibió como maestro normal nacional. Corrían los años ’60 y empezó entonces un largo peregrinaje por establecimientos educacionales de toda la provincia, arrancando por la escuela “Ejército Libertador”, en Punta de Vacas, y el itinerario continuó por sedes de Lavalle y el Valle de Uco. “En 1968 ayudé a fundar la escuelita de El Zampalito, en Tupungato, y también contribuí en la formación de otra humilde sede, ‘Policía de Mendoza’, en la finca Cartellone”. Su misión al frente de las aulas concluyó en 1994. “Algo que lamento –admitió- es haber perdido contacto con aquellos alumnitos y no haber sabido qué fue de sus vidas”.

Chispa inspiradora

Cuando colgó el guardapolvo blanco, se fijó la meta de dedicarse a tiempo completo por el terruño. Una de sus primeras cruzadas fue solicitar la restauración de la Casa del Altillo (de la familia Di Paola), construida por Tiburcio Benegas, patrimonio histórico departamental, pero no lo logró pese a diversas gestiones en distintos ámbitos gubernamentales, apoyadas con textos en el segmento de cartas de diario Los Andes.

“Aunque no tuve resultado en ese intento, fue mi chispa inspiradora”, dice con algo de resignación. 

Otra misión que se impuso fue proponer abrir un museo en la Casa de la Cultura; también militó el proyecto Palmira departamento y aspira que alguna vez se marque en la jurisdicción que habita la ruta sanmartiniana. Para dar marco a estas y otras ideas propuso que funcionara en forma permanente una comisión Pro Rescate del Patrimonio Histórico, Cultural y Turístico de Palmira.

Uno de sus logros más elocuentes fue escribir la obra “Nuestros orígenes: historia de Palmira, para contar y aprender”, en su papel de historiador autodidacta. La tarea le insumió 12 años hasta que fue lanzada oficialmente el año pasado. Son tres tomos, con más de 600 imágenes. El trabajo arranca con los primeros habitantes, los huarpes, y se extiende hasta casi nuestros días, por lo menos 2015.

 

Pero, lamentablemente, por los costos de edición solo se imprimieron tres ejemplares: uno está en Estados Unidos, donde vive su hermano Jesús Ángel; otro integra el acervo de la Biblioteca Popular Julio A. Roca y el restante, se encuentra en el hogar de Carlos.

“A mi casa vienen  vecinos y se ponen a leer y consultar el libro; yo lo cedo gustoso, pero me mi ilusión es poder hacer una tirada de entre 50 a 100 volúmenes. No pido nada para mí, es sólo para distribuirlos entre las escuelas del distrito y que lleguen a los jóvenes”. 

En este registro de sucesos locales, cuya tapa luce el  puente de hierro sobre el río Mendoza, el lector accede a muchas historias, como la del cine sonoro y sus primeros pasos en esta zona en 1925, en el Centro Recreativo Dumit; la ‘patriada’ de la fábrica de motos Ramonot; el relato de la actuación de Carlos Gardel el 29 de agosto de 1924, en la pista del bar Canto; la fundación del Club Aéreo de San Martín, en 1945 y referencias a las visitas al pueblo de otro hijo ilustre, Julio Le Parc. 

 

Reconocen su aporte a los anales de Mendoza

La Secretaría de Cultura hará hoy un reconocimiento público a la trayectoria del docente, historiador y escritor Carlos Chacón. Ocurrirá en el frente de su casa, a las 11.30, en Gran Líbano y avenida Libertador, Palmira.

El acto será encabezado por el secretario Diego Gareca y estarán el maestro, su esposa y sus tres hijos, además de vecinos y amigos.

El momento tal vez será propicio para que hacedor cultural reafirme sus  propuestas culturales y patrimoniales y el deseo de una reimpresión de su libro.