Por los Departamentos Miércoles, 21 de agosto de 2019

Candela, la joven que superó todo a pesar de las adversidades

La joven vive en Tupungato. No puede mover sus manos ni sus pies y a pesar de todo, es escolta.

Por Redacción LA

Una joven de Tupungato que día a día enseña a todos lo que significa progresar a pesar de las adversidades. Se trata de Candela Sandoval, tiene 18 años, padece “artrogriposis múltiple congénita” (no puede mover los pies ni las manos) y actualmente cursa el último año de la secundaria en la escuela Camilo Carballo ubicada en el distrito del Cordón del Plata, informó Cuco Digital.

 

La discapacidad no es considerada un impedimento para Candela y siempre ha sido estudiante destacable. En 2016 fue distinguida por el Senado Provincial por ser la mejor alumna de su escuela y fue abanderada en la primaria en la escuela General Rudecindo Alvarado de Tunuyán.  Ahora tiene uno de los mejores promedios y es escolta provincial.

La joven tiene una familia muy unida compuesta por cuatro hermanos, su papá Adrián Sandoval, trabajador rural, y su mamá Elizabeth Angélica, ama de casa.  “Los logros de Cande son acompañados por la familia.  Ella se tiene que poner metas” dijo Adrián, su papá.

Desde hace más de un año, Cande tiene su silla eléctrica lo que permite que tenga mayor libertad para movilizarse. Antes su mamá la acercaba a la escuela y desde ahí sus compañeros la asistían. Gracias al Club de Leones y gestiones que se realizaron, ahora la joven se moviliza sin ningún inconveniente.

Quiero estudiar Psicología, es lo que más me gusta solo que se me hace difícil ir a Ciudad, sino quiero seguir Contaduría, que está en Tunuyán y se me hace más fácil el traslado”, mencionó Candela.

Producto de su discapacidad motriz, Candela escribe y tipea con la boca. Y como si eso fuera poco, tiene una letra admirable con una buena prolijidad y sin errores ortográficos.

“Candela tiene una forma de ser muy sencilla, humilde, se destaca en hacer todas cuestiones digitales pese a su discapacidad, pero no tiene inconveniente de ningún tipo referido a lo personal, tiene sus cosas muy superadas y sus compañeros que vienen de la primaria con ella siempre nos acompañan a todos lados. Hemos ido de viaje en trafic con ella parando noches. Es especial, buena compañera, se sabe plantar y posicionar. No es una persona débil, es firme”, destacó su profesor Gustavo Banus.

El establecimiento donde cursa, los directivos y sus compañeros han sido un pilar fundamental en el trayecto educativo e inclusivo para Candela y en su desarrollo personal.

Por ahora Candela ha dejado la rehabilitación porque la obra social demora en pagarle a los especialistas que la atienden. La adolescente también debe de viajar al Hospital Garrahan una vez al año y en algunas ocasiones les cuesta conseguir turnos para traumatólogos.

 

El mensaje de Candela para aquellos chicos que por alguna circunstancia no quieren o no pueden seguir estudiando es “primero que tienen que tener un apoyo en la familia, o los amigos. Siempre tienen que estar ayudándolos o incentivándolos, porque si no tenés eso es como que ellos mismo no van a creer. Hay personas que no creen en ellas, que busquen apoyo en los amigos o en la familia, que sigan su sueño”.