Sociedad Domingo, 20 de octubre de 2019 | Edición impresa

Conductor designado y Uber, nuevos hábitos para no manejar si se toma

Muchas personas admiten un cambio de mentalidad y si beben prefieren no manejar y usar el transporte público o designar a un conductor.

Por Federico Fayad - ffayad@losandes.com.ar

Las actas viales por manejar alcoholizado disminuyeron un 30% desde que, a mediados de setiembre, se conocieron los nuevos montos que penan a quienes conduzcan bajo los efectos del alcohol. A la par, esto provocó que muchos mendocinos cambiaran sus hábitos de salida, especialmente a la hora de ir a bailar, a cenar o festejar. 

El pasado 20 de septiembre comenzó a regir el endurecimiento en las multas para quienes manejen alcoholizados. La nueva norma establece para quien conduzca con 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre la inhabilitación para manejar vehículos desde 30 a 180 días; multa de entre  3.000 y 6.000 Unidades Fijas (de 36 mil pesos a 72 mil pesos) e incluso, la retención del vehículo y de la licencia de conducir.

 

“Lo que buscamos es generar un cambio de conciencia, pero la gente también se está encontrando con controles a cualquier hora en cualquier lugar. Ya no es solo de noche y durante los fines de semana’’, aseguró Néstor Majul, subsecretario de Relaciones Institucionales del ministerio de Seguridad y completó: “Ayuda mucho en todo esto el trabajo que hacen los municipios”. 

Pero a partir de un gramo de alcohol en sangre se establece multa de 4 mil a 9 mil Unidades Fijas (de 48 mil pesos a 108 mil pesos); inhabilitación para conducir vehículos desde 90 a 365 días, y arresto de hasta 30 días. Además, pasa de ser una falta vial a ser una falta contravencional y por tanto comienza para el conductor un proceso con intervención judicial. 

 

Cambio de conducta

Paula es vecina de la ciudad y estuvo viviendo en España hasta hace unos meses, por lo que dice que vino  de allá con un cambio de “chip’’. “Es que la conciencia, sobre el tema, que tiene allá la gente es otra. Te multan mucho y la Guardia Civil se fija mucho en esto”, dijo.

Aseguró además que en su grupo de amigos siempre tienen un conductor designado. “En la última Peatonal del vino una amiga fue conductora designada y le dieron un precinto para distinguirla por esto. Después de la fiesta le regalaron una botella de vino por no haber tomado”, contó y agregó: “Por ahora no nos estamos manejando con taxi o Uber para organizar las salidas y es más que nada por el gasto; siempre tenemos a alguien dentro del grupo que se ofrece para no tomar”. 

 

Según el Ministerio de Seguridad se realizan, en promedio, unos 150 controles de alcoholemia por día. El dato significativo y que marca el cambio de hábito es que de ellos y hasta antes del incremento de las multas, un 40% terminaba en actas de infracciones. Desde el 21 de setiembre ese promedio bajó a un 10%.  

Esteban Pascual tiene 35 años y contó que el monto de las nuevas multas llevó a que con sus amigos decidieran salir en taxi: “Era algo que hacíamos de vez en cuando, pero ahora es una fija cada fin de semana. Somos tres, nadie pone el auto y en la fiesta tomamos lo normal, sin llegar a emborracharnos, pero sin pensar tampoco en los controles. Al final, el gasto no es tanto y volvemos tranquilos”.

 

Las actas viales relacionadas con el alcohol se dividen en dos: están aquellas que son derivadas a un juez vial (de 0.5 a 0.99 gramos) y las que reciben los juez de Faltas (más de un gramo) y que pueden contemplar prisión. De ellas, el 60% corresponde a las primeras y el 40% a las más graves. 

Cabe mencionar además que este fin de semana largo que pasó, por el feriado del lunes hubo 83 autos secuestrados por diferentes motivos y de ellos 77 fueron retenidos porque sus conductores dieron dosaje positivo en la prueba de alcohol. Por otro lado, se registraron tres fallecidos en accidentes viales, pero ninguno relacionado con el consumo de alcohol. 

 

Aldana Vera (22) contó que en su grupo de amigos apenas se dio a conocer todo el tema de las multas, una de sus amigas mandó por WhatsApp los porcentajes de graduación alcohólica según bebida y cómo repercutía según eras hombre o mujer (infografía que Los Andes publicó en su edición del 20 de setiembre).

“Ella lo mandó a todos sus grupos para que tomen conciencia de cómo influye en cada organismo cada bebida, más allá de la multa. Después de eso, me ha pasado tener juntadas en bares, cumpleaños o en Potrerillos y los que manejan toman agua, jugo o gaseosa. Alcohol cero para no arriesgarse a la multa”, confirmó.

 

Martina Triviño (20) considera que son buenas las medidas tomadas y que con sus amigos lo habla mucho. “He escuchado quejas por los montos, pero al mismo tiempo, la gente dice que prefiere que la lleven y la traigan a arriesgarse a perder el auto. Lo bueno es que de verdad se dice que no hay que tomar alcohol al manejar”, comentó. 

Por su parte, Brisa Ruiti (18) destacó que aunque considera que sus amigos no han leído la ley en profundidad, al menos percibe que hay más controles policiales a la salida de los boliches o en calles claves y que ha sido un incentivo para que todos se controlen un poco. 

 

“Los chicos que manejan, generalmente el dueño del auto, ahora ya no sale con el auto. Nos movemos en taxi o Uber, aunque en la noche es difícil de conseguir. También tratamos de tener un taxista amigo para contactarlo fácil”, contó la joven. “Nos estamos controlando más con el alcohol. Y también buscamos otras alternativas para volver”, dijo. 

Los grandes, también

Claro que la medida no solo afecta a los jóvenes y por eso, los mayores de 40 también están cambiando sus hábitos al volante, sobre todo en las reuniones con amigos. “Yo si manejo no tomo nada. Pero directamente estoy optando por no usar más el auto cuando salgo. Y mis amigas lo usan pero cuidan muchísimo la cantidad que toman. Se aseguran de comer y de esperar un tiempo prudencial para manejar después de beber”, indicó Laura (48). 

 

Gastón (50) comentó que si bien lo ha charlado con sus amigos, por ahora eligen caminos “alternativos” para volver de los asados. “Sabemos donde suelen estar los controles y volvemos por caminitos, por los barrios. De todas formas, siempre tratamos de que las juntadas sean cercanas a los domicilios de todos”, contó. 

Por último, Diego (44) indicó que si maneja no toma: “Hoy veo que maneje otra persona. Antes de las multas manejaba mucho más lento y tratando de evitar calles o avenidas muy transitadas”; aseguró además que “siempre procuro no tomar dos horas antes de irme. Pero igual no es suficiente, hoy hay conductora o conductor sobrio”, finalizó. 

 

Los viajes en Uber crecieron 40%

Según indicó Jorge Sandri, presidente de la asociación civil que nuclea a conductores de vehículos contratados por aplicaciones de celular - como Uber o Cabify- contó que desde que se conocieron los nuevos montos de las multas el trabajo mostró un incremento de hasta 40%.  

“Este servicio vía aplicaciones está creciendo en general. Mucha más cantidad de gente conoce y aprende cómo usar las app y por eso tenemos más trabajo. Pero por los motivos relacionados con el alcohol, los jóvenes nos están solicitando mucho”, dijo Jorge, que es conductor de Uber, y agregó que la gente mayor lo suele llamar luego de reuniones con asado de por medio.

 

“Los fines de semana no tenés minutos muertos. Tampoco estamos esperando en la puerta de los boliches porque la aplicación del celular te lleva a donde hay más demanda. Tenemos una dinámica distinta a la de los taxis”, finalizó.