Guarda14 Sábado, 31 de agosto de 2019 | Edición impresa

Cabernet sauvignon, la reina de las tintas

Sin una fecha exacta, a fin de agosto se honra internacionalmente a esta cepa. Un poco de su historia, su maridaje y más.

Por Florencia Da Souza - Especial para Guarda 14

Su fecha de celebración es discutida. Algunos postulan el 30 de agosto como el Día Internacional del Cabernet Sauvignon; otros, el 31 de agosto. Pero también hay países que honran a este vino el último jueves de agosto y hasta el 16. 

Lo que no entra en discusión es que el cabernet sauvignon es la variedad reina de todos los tintos y la más distribuida en el mundo y por eso, cualquiera sea el día, agosto es el mes clave para rendirle honores a esta cepa, originaria de Burdeos (Francia), que tomó su nombre de las dos variedades progenitoras: el cabernet franc y el sauvignon blanc. 

Es una de las más reconocidas a nivel mundial, con una muy buena adaptación en numerosas zonas de todo el mundo. Se da muy bien en California, Argentina, Chile, España, Portugal, Italia, Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia y se desarrolla mejor en climas templados y secos

Los vinos que da la cepa

“Podemos decir que se adapta muy bien a distintos tipos de suelos, lugares y tipos de climas”, aporta la ingeniera agrónoma Cristina Pandolfi y agrega: “Con ella se pueden elaborar muy buenos vinos, de gran estructura, de muy buen cuerpo, muy buen color, complejos en el aroma, con acidez equilibrada y taninos que aseguran fineza; además, grandes vinos con la guarda en madera”. 

 

En coincidencia con la opinión de Pandolfi, Gonzalo Carrasco, enólogo de Terrazas de los Andes, expresa: “Es un vino más sofisticado, más intelectual que otros. Prefiero más un cabernet sauvignon con un par de años en botella para que desarrolle bien la complejidad y que apacigüe los taninos y se armonice bien”.

Carrasco considera que, luego de un tiempo en botella, hay que dejarlo en copa para que se abra y exprese. “Terminan siendo vinos de muchas capas, con  diferentes tipos de aroma, especiados, ahumados, a fruta fresca, madura. En boca son súper elegantes, con una gran persistencia debido a su acidez y con mucha presencia por esos taninos que tiene bien firmes”. El desafío para el enólogo mendocino es lograr complejidad y madurez, pero sin perder la frescura y sin perder la agilidad que es lo que tiene. 

 

El cabernet sauvignon y su maridaje ideal

Mariela Lecea, sommelier mendocina y responsable comercial de Bodega Vistalba, aporta tips de platos que lo acompañan. “En general, las proteínas y grasas de la carne roja van muy bien con cualquier cabernet sauvignon, porque reducen la percepción de los abundantes y firmes taninos. Para los amantes de las pastas, pueden quedar fabulosos unos ravioles con champiñones o una lasaña bolognesa. Entre los quesos, es mejor elegir los de pasta dura bien estacionados”.

En cuanto a las diferencias a la hora de elegir entre éste o un malbec, Lecea, apunta: “Según su color, el cabernet sauvignon suele ser rojo brillante y en nariz se perciben bien las notas de los pimientos morrones; en cambio, los malbecs son de tonos más violáceos y con notas más frutales como la ciruela. En conclusión, ambas uvas ofrecen vinos excelentes y bien diferentes para experimentar diferentes sabores según el momento”.