Policiales Jueves, 16 de mayo de 2019 | Edición impresa

Brutal ataque en San Rafael para robarle la bici: “Me daba patadas y me pisaba la cabeza”

Una joven de 28 años fue sorprendida de madrugada cuando salía de trabajar. Se resistió a que el ladrón le robara y recibió una golpiza.

Por Ignacio Zavala Tello - izavala@losandes.com.ar

“Me agarró de la mochila y me tiró al piso. Y sin decirme nada me empezó a dar patadas y a pisarme la cabeza”. Con ese crudo relato una mujer de 28 años describió el tremendo asalto que sufrió de madrugada en San Rafael. ¿El botín? La bicicleta en la que circulaba y su teléfono celular.

Fuentes policiales informaron del violento atraco el último sábado, horas después de que ocurrió. Eran las 3.25 de la madrugada cuando la víctima fue interceptada por un delincuente en calle Italia al 800. Pero el posteo en Facebook de la víctima se realizó en las últimas horas y su relato dejó a usuarios del Sur provincial conmovidos.

 

“El viernes por la noche salí de trabajar; venía por Italia en bici y, cuando faltaban tres cuadras para llegar a mi casa, me crucé un hdp”, escribió Gisela Benega en su cuenta de la red social. Luego describió que el ladrón comenzó a darle patadas y a pisarle la cabeza. “Grité con todas mis fuerzas para que alguien me ayudara. Nadie se acercó, sólo una chica que le gritaba que me dejara porque me iba a matar. Pero eso provocó que me pegara con más fuerzas”, continuó la joven en el posteo.

Y agregó: “Yo no quería darle mi celular y siguió pateándome hasta que sentí que me iba a desmayar. Solté mi celu. Agarró mi celu y mi bici y se fue”.

 

Gisela reconoció que su teléfono no tenía demasiado valor económico pero allí guardaba valiosos recuerdos, algo que el delincuente no podía contabilizar. “Tenía fotos y videos de mis hijos y mis sobrinos. Eso es lo que más me duele. Estaba lleno de recuerdos hermosos pero a este hdp no le importó nada”, se lamentó la joven madre que recibió muestras de apoyo en Facebook.

El robo de su mountain bike rodado 26 de color blanco con detalles verdes también la perjudicó porque la utilizaba para ir y volver del trabajo, además de tener un valor afectivo. “Mi bici era mi medio de transporte para ir a trabajar. Fue el regalo de mi marido y mis hijos. Amaba esa bici, la cuidaba mucho. Tal vez no la voy a encontrar pero la sigo buscando”, aseguró en su publicación en la que adjuntó fotos de cómo le quedó el rostro tras la inexplicable saña del ataque.

 

Las imágenes publicadas evidencian la violencia que sufrió Benega. “Todavía tengo marcas, moretones e inflamaciones en la cara y en todo el cuerpo”, admitió la mujer asaltada.

Y mientras pide colaboración a los sanrafealinos por si ven la bicicleta robada o si la encuentran publicada a la venta en algún sitio web, concluyó: “Comparto esto porque duele y da mucha bronca que no podamos salir tranquilos o volver tranquilos a casa. Amo San Rafael pero no podemos vivir con hdp como estos!”.