Sociedad Miércoles, 14 de agosto de 2019 | Edición impresa

Bótox: todo lo que tenés que saber

Es el tratamiento estético no invasivo más elegido por los argentinos y ha tomado gran popularidad por sus características.

Por Redacción LA

Atrás quedaron las épocas en las que para hacerse una “refrescadita” en el rostro era necesario pasar por el bisturí. Desde hace años, las preferencias se inclinaron masivamente hacia los procedimientos no invasivos, con la toxina botulínica y los rellenos de ácido hialurónico a la cabeza, que retrasan el ingreso al quirófano unos 15 años.

 

“Los pacientes no dejaron de preocuparse por verse jóvenes, pero ahora optan por estas técnicas antes que por el bisturí”, afirma el médico especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva Fernando Felice. Por eso no sorprende que hacia fines del mes pasado se haya anunciado que la adquisición de la compañía fabricante de la toxina -más conocida por el nombre comercial “bótox”-, se haya convertido en la tercera mayor transacción en la historia de la industria farmacéutica.

Según los últimos datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS), en 2017 se realizaron 503.033.693 aplicaciones de toxina botulínica en el mundo. En Argentina, son el tratamiento estético no invasivo más requerido.

 

Aquí el médico, docente universitario y especialista, responde a cinco preguntas frecuentes sobre este masivo procedimiento:

- ¿Qué es el bótox y para qué sirve?

- Es una proteína que actúa relajando la musculatura y que empezó a utilizarse como medicamento en 1980. En estética, se utiliza para bloquear los impulsos nerviosos, lo que se traduce en una reducción de la contracción muscular y, en consecuencia, las líneas de expresión y las arrugas se van suavizando hasta dar un aspecto más joven al rostro, en manos expertas 100% natural. Atenúa las arrugas dinámicas de la frente, pata de gallo, el entrecejo, y laterales de la nariz, entre otras.

- ¿Cuánto dura su resultado?

- Dura entre cuatro y seis meses, momento en el cual se aconseja repetir el tratamiento para potenciar los buenos resultados, ya que la toxina actúa a largo plazo ‘educando’ a los músculos a que se contraigan con menos fuerza y se suavicen las arrugas. No es necesario esperar un tiempo específico, tras la primera inyección se puede volver a realizar el tratamiento una vez que hayan remitido los resultados.

 

- ¿Queda natural?

- Con respecto a la segunda pregunta, es imprescindible que el especialista tenga profundos conocimientos de anatomía facial y de correcta administración del mismo, ya que de ello va a depender el resultado.

- ¿Cuáles son las indicaciones y cuidados post aplicación?

- El tratamiento no requiere anestesia, es un procedimiento ambulatorio, que no deja cicatrices ni es doloroso. Se realiza en consultorio en sólo 5 minutos, pudiendo luego continuar con una vida normal.

 

- ¿Es lo mismo el bótox que los rellenos? ¿Sirven para lo mismo?

- El bótox es un modulador de la acción muscular: una sustancia inyectable, la única admitida para uso cosmético, capaz de frenar la progresión de las arrugas dinámicas, gracias a suavizar o relajar los músculos responsables de las líneas de expresión.
Los rellenos son productos inyectables cuya finalidad es recuperar y/o modificar la armonía y proporción facial, recuperando los volúmenes perdidos (como los pómulos que tienden a caer y hundirse), “levantando” estructuras deprimidas (arrugas y surcos) y redefiniendo el contorno de aquellas regiones (como los labios o el reborde mandibular) que, por el paso del tiempo, se han “hundido” o “desdibujado”. La sustancia más empleada y recomendable para eso es el ácido hialurónico.

 

- ¿Se puede aplicar en personas jóvenes?

- Se recomienda a partir de los 30 años para tratar las arrugas, pudiendo aplicarse a edades más tempranas como preventivo en casos puntuales (baby bótox).