Economía Viernes, 13 de marzo de 2020

Bonos en dólares: cae el precio y aumenta el riesgo de que pasen a manos de fondos buitre

Los bonos ley Nueva York caen más que los bonos ley local. Los fondos del exterior tienen bonos LNY

Por El Cronista especial para Los Andes

Los bonos argentinos están sintiendo fuertemente el impacto de la crisis mundial desatada por el coronavirus y los temores que éste pueden generar a nivel económico. Los activos globales caen y los instrumentos locales se muestran aún más vulnerables por los desequilibrios de la economía argentina. Así, con niveles de paridad debajo de 35%, aumentan las chances de que ingresen los fondos buitres como acreedores de la deuda argentina. A su vez, dado el contexto, recomiendan posicionarse en bonos ley NY y arbitrar en contra de los bonos locales.

En la semana que pasó, el riesgo país superó los 3000 puntos y los bonos registraron fuertes pérdidas. Esto golpeó a las paridades de los bonos que ya están 37% promedio para la ley extranjera y 33% promedio para la ley local. El Bonar 20 cerró ayer con paridad de 35%, el Bonar 2024 con 38% y el DICA con 36%. Dentro de la legislación local el AA37 y AA25 son los más perjudicados, con paridades de 33% y 32% respectivamente. Por otro lado, bonos bajo ley NY operan bajo paridades entre 34% (AC17) y 43% (DICY).

El riesgo de que los bonos estén operando en estos niveles de paridad radica en el hecho de que haya un nuevo cambio de manos de los papeles argentinos, es decir, que los fondos de inversión se desprendan de renta fija local y darles lugar a los fondos buitres. Estos fondos suelen comprar bonos que están bajo fuerte estrés financiero, como los que sufren los bonos locales. El riesgo de que esto ocurra es que los fondos buitres no compran bonos para negociar sino para cobrar el 100% de la deuda, la cual se contrapone con la estrategia del gobierno, que busca negociar y obtener una quita sustancial.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones agregaron que estos niveles son los que deberán contraponerse a la oferta de deuda por venir en el corto plazo, teniendo como referencia que líneas generales los precios descuentan una quita en valor presente del orden del 60%.

“Cuando los precios se acercan a estos niveles, pueden empezar a impulsar un cambio de manos, hacia acreedores con una estrategia de negociación diferente a la de los fondos o bien tenedores originales. Lo que sí es una realidad es que en contextos como el de las últimas semanas el posible humor para cualquier negociación no es el mejor. La atención que se puede recibir se ve dispersa, con lo que si bien para algunos puede ser un punto a favor a “aceptar” condiciones no favorables con tal de cerrar el punto, es un juego peligroso; y hasta pensado de manera simplista”, comentaron desde PPI.

Además de que los bonos caen por cuestiones globales, también existen factores domésticos que hacen que la renta fija local sea aun más vulnerable y que generan expectativas de una restructuración agresiva hacia adelante. Por ello, los inversores buscan evitar el riesgo y desarmar posiciones.

Paula Gándara, head de research de AdCap, afirmó que la baja en las paridades implica que el mercado está descontando una propuesta muy agresiva que implique una quita muy importante en términos de principal.

“En AdCAp creemos que el objetivo del gobierno, además de lograr cierto ahorro fiscal, es minimizar pérdida en términos de NPV para los inversores. Por lo tanto, si bien el resultado de la restructuración implica el análisis de muchas variables, pensamos que la oferta considere una baja quita en términos de principal. Sin embargo, esperaríamos ver mayores quitas en los cupones y extensión de plazos. El gobierno está en condiciones de ofrecer mejores términos financieros que en la reestructuración del 2005 y evitar un default puro. Sin embargo, la pregunta para nosotros es si la propuesta final logre borrar de plano el cuestionamiento de la sustentabilidad de la deuda”, comentó.

Oportunidades de arbitraje

Los bonos ley Nueva York estuvieron más castigados recientemente respecto de los bonos ley local. De hecho, el diferencial de spread cayó a su nivel más bajo desde octubre pasado. De esta manera, el costo de pasarse de una legislación a otro es menor, lo que abre las puertas a que los inversores puedan buscar refugio en renta fija con jurisdicción NY de cara al proceso de reestructuración de deuda. El castigo mayor sobre los bonos ley Nueva York hizo que las paridades de ambas jurisdicciones casi que se igualen, algo que no ocurría desde finales de 2019.

Martín Saud senior trader de Balanz sostuvo que el principal motivo de la caída de los bonos es el miedo al Corona Virus y la fuerte caída en el precio del petróleo y considera que puede ser un punto de entrada aunque los riesgos por la volatilidad mundial son importantes.

“Es un punto de entrada pero si este miedo persiste los bonos van a seguir en caída. La reestructuración que se necesita en este caso no es similar a la del 2005 porque la situación del país es otra y es muy probable que en unos meses, cuando tengamos más avances sobre la negociación de la deuda bajará el nivel de incertidumbre con un impacto sobre los bonos. Los bonos ley NY fueron más castigados por el miedo global. Los fondos de afuera tienen en su mayoría bonos con ley NY, con lo cual, cuando tienen rescates salen a vender estos bonos. Esto produce que el spread entre ambos se achique. En estos valores veo positivo cambiar bonos de ley local a ley NY”, afirmó.

Con una visión similar, Francisco Velasco, head de research de Banco Mariva, señaló que las paridades de los bonos de distinta legislación se achico, abriendo la puerta a oportunidades de arbitraje desde bonos ley local hacia internacional.

“A cierre de ayer, el diferencial del promedio de paridades de bonos ley Nueva York versus el promedio de ley local estaba en 2 puntos, que compara con un promedio de 5 puntos básicos desde las Paso. Hay que mirar entre pares de bonos comparables, pero considero que el spread de paridades debería estar entre los 4 y 5 puntos, por lo que, para aquellos que quieren tener deuda soberana en dólares, en este momento encuentro mayor atractivo relativo en la ley internacional”, dijo Velasco.

Por Julián Yosovitch