Turismo Domingo, 10 de noviembre de 2019 | Edición impresa

Baqueira Beret: esquiar en los Pirineos

Son dos centros unidos por la telesilla La Reina y se puede pasar esquiando de uno a otro. Sectores de pinos embellecen el paisaje.

Por Federico Chaine - fedechaine@hotmail.com

La estación invernal de Baqueira-Beret es la más grande de España con una superficie esquiable de 162 kilómetros repartidos en 112 pistas. 

Se ubica al Norte del país en el Valle de Arán dentro del sector catalán de los Pirineos y a sólo 15 kilómetros del límite con Francia. Es una estación muy exclusiva siendo una de las preferidas del actual Rey Felipe VI y varias personalidades destacadas del jet set. 

 

El aeropuerto más cercano se encuentra en la ciudad de Lérida a 161 kilómetros de distancia. Desde allí en autobús se puede llegar en dos horas y media. 

El Valle de Arán ofrece una variada oferta hotelera y gastronómica en ciudades cercanas al centro de esquí. Nosotros elegimos hacer base en la pintoresca ciudad de Vielha ubicada a 14 kilómetros y donde una combi nos lleva en menos de veinte minutos. 

 

La primera diferencia que noté entre este centro invernal y los mendocinos, como Las Leñas o Penitentes, es la diferencia de tamaño en las montañas circundantes. La mayor altura de todos Los Pirineos es el Pico Aneto que mide sólo 3.404 metros y es el tercero de España. Se aprecia desde la ruta y desde las pistas también.

Otra de las diferencias es que en Baqueira-Beret hay pinos distribuidos en distintas zonas del centro mientras que nuestra cordillera se destaca por ser nieve y rocas con nula vegetación. 

 

Fue inaugurado en diciembre de 1964. En realidad son dos centros unidos por la Telesilla La Reina y se puede pasar esquiando de uno a otro. Es posible adquirir un pase diario para utilizar los medios de elevación o comprar un forfait por los días que se va a estar. Nosotros estuvimos tres días de un fin de semana de enero. Esto fue algo muy divertido y extraño también para un mendocino: esquiar en un mes al que todos asociamos con el pleno verano y calor extremo. 

En Europa es la época de máxima afluencia a centros invernales. Había mucha gente pero muy bien distribuida por todo el complejo por lo que no había demora en la subida a las telesillas o remontes.

 

La parte más divertida, según tu nivel de esquí, es tomar la extensa telesilla Jorge Jordana que te deposita en el Cap de Baqueira a 2.500 metros. Hacia la izquierda se inician dos pistas negras: Muguet y Manaud, que a su vez se conectan con pistas rojas como Pla de Baqueira que te lleva hasta la base esquiando entre bosques de pinos en su parte final. Por el lado derecho se puede elegir la pista negra Luis Arias que, conectada con Passarells, te vuelve a llevar a la base de la telesilla para repetir el trayecto sin tocar la base. 

Para los que desean aún más adrenalina deslizándose por fuera de pista, también hay varias opciones sobre la cara norte que da a Francia. La calidad de la nieve es muy buena y abundante. 

 

De todas formas, el centro tiene capacidad para fabricar nieve artificial con cañones cuando la natural escasea al final de la temporada. Para descansar un poco y retomar fuerzas se puede almorzar en restaurantes de la base pero también los hay a 2.200 metros de altura y así no tener que volver a remontar las telesillas y perder tiempo. 

Para los que prefieren el freestyle y las piruetas con la tabla de snowboard en la sección de Beret, a la salida del telesquí Fernández Ochoa, está el Snowpark Marmotes con rampas, barandillas y cajones para los raiders más arriesgados. 

 

Al final de la jornada regresamos al hotel en Vielha donde hay unos atardeceres de ensueño para disfrutar junto a la chimenea. 

La ciudad es pequeña pero muy linda para pasear por su casco histórico ubicado a orillas del río Nere. Se puede visitar la iglesia de San Miguel, un museo con la historia de esta zona de Los Pirineos y una antigua fábrica de tejidos de lana cuyas bobinas eran impulsadas por la corriente en descenso de las aguas del Nere. 

 

Fuera del esquí se ofrecen visitas guiadas a la estación, excursiones con raquetas para caminar sobre la nieve tanto de día como en las noches de luna llena. 

Se pueden alquilar motos de nieve, trineos tirados por perros o vuelos en helicóptero para una observación panorámica del valle hasta la frontera francesa. Esta cercanía hace que la oferta gastronómica incluya varios platos de la tradicional cocina gala.

 

También se pueden degustar platos vascos y catalanes además de araneses, los de su propia región. Otra peculiaridad es que los locales hablan el aranés, un dialecto propio derivado del idioma occitano que se hablaba en la Edad Media en esta zona montañosa.

En verano también se ofrecen actividades como trekking y cabalgatas.

Datos

Bus de Lérida a Vielha: 16 dólares 

Combi de Vielha a Baqueira-Beret: 1,5 dólar 

Hotel 3 estrellas en Vielha: desde 50 dólares 

Pase diario de medios de elevación día completo: 56 dólares 

Excursión en moto de nieve con almuerzo incluido: 140 dólares 

Vuelta de 3,5 kilómetros tirado por perros Husky: 65 dólares 

Iglesia de San Miguel en Vielha: gratuita 

Cena en un restaurante de nivel medio: desde 25 dólares