Opinión Sábado, 14 de diciembre de 2019 | Edición impresa

Balance de gestión en Costa Rica - Por Patricia Giménez

Por Patricia Giménez - Ex embajadora argentina en Costa Rica. Mendocina.

Quiso la vida que mi último acto oficial como embajadora argentina en Costa Rica fuera la entrega de la Rosa de La Paz, confeccionada por el maestro orfebre Juan Carlos Pallarols, a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos.

En una América Latina convulsionada, más que un símbolo, ratificamos el compromiso de seguir juntos con los líderes democráticos del continente y del mundo, en la búsqueda de una sociedad más inclusiva, más solidaria y más justa; ese es el único camino para encontrar la paz social.

Siempre mi trabajo diplomático estuvo centrado en generar condiciones para mejorar la relación bilateral y crecer, para mejorar la vida de nuestra gente y empoderar derechos que el mercado ha ido quitando, dejando a la persona en estado de indefensión.

Estoy convencida, después de estos dos años, de que es posible el desarrollo humano y el fortalecimiento institucional, el crecimiento en libertad, sin autoritarismos, populismos, ni dictaduras.

Así lo hicimos en Costa Rica trabajando en los planos comercial, diplomático, cultural y administrativo, sin ser indiferentes a las necesidades de nuestros pueblos, reconociendo la tarea de nuestros antecesores y conscientes del trabajo que aún queda por hacer.

En lo comercial tuvimos varias misiones comerciales que se desarrollaron con éxito, logramos en el turismo importantes avances, en 2018 se duplicó el número argentinos que visitaron Costa Rica llegando a los 40.000 visitantes y con las aerolíneas que tienen vuelos directos, financiamos a un grupo de operadores para que conozcan la oferta argentina no tradicional con lo que esperamos que los flujos sigan aumentando. 

En esta área también impulsamos un proyecto para trabajar con pequeños productores para buscar potenciar las exportaciones e importaciones de pymes con un fuerte respaldo del IICA (Instituto Interamericano de Cooperación Agrícola).

Los festejos del Día de Malbec, nos permitieron juntar a los actores locales importadores y consumidores en un espacio que pone en valor el trabajo y la cultura vitivinícola del país.

En lo cultural realizamos el Festival de Internacional de Cine Ambiental y de Derechos Humanos y el primer Festival de Cine Migrante; además el año pasado tuvimos el honor de que la Universidad Nacional de Cuyo nos enviara, para acompañar nuestra celebración del día nacional, un conjunto de los ocho solistas de su coro de cámara y participamos también de presentaciones de libros, homenajes al tango y muestras de artistas plásticos.

En lo diplomático se están trabajando temáticas como medio ambiente y cambio climático, desarrollo agropecuario y rural, innovación productiva y tecnológica y salud, con proyectos de Argentina hacia Costa Rica y viceversa; no obstante creo que el gran logro, ha sido la firma del acuerdo de homologación de títulos primarios y secundarios que firmaron los cancilleres en marzo de este año.

Quiero destacar el apoyo incondicional y permanente del gobierno de Costa Rica en la búsqueda del TC-48 de la Fuerza Aérea Argentina que desde 1965 se encuentra perdido; además en abril realizamos un homenaje a los caídos de Malvinas.

Finalmente en lo administrativo adecuamos todos los contratos del personal local a la normativa vigente y por nuestras acciones recibimos el reconocimiento del Programa de Bandera Azul en la sostenibilidad medioambiental.

Todo esto fue posible por el compromiso del personal de la embajada, la amistad del pueblo de Costa Rica y el apoyo de la Cancillería. 

Acepté representar a mi país en el exterior porque creo profundamente en la capacidad de nuestros compatriotas, que ponen la esperanza por encima del miedo y unen sus trabajos honestos en un propósito común, el bienestar de Argentina. 

A ellos y por ellos, gracias.