Espectáculos Domingo, 4 de agosto de 2019 | Edición impresa

“Aterrados”: Guillermo Del Toro hará una remake

Se puede ver por Netflix y pertenece al cineasta argentino Demian Rugna, uno de los cultores del terror en nuestro país.

Por Lorena Cancela - Especial para Estilo

Con el éxito planetario de “IT” dirigida por el argentino Andy Muschietti (cuyo capítulo 2 está programado para estrenarse en nuestro país el próximo 5 de setiembre) se instaló a escala global que los cineastas argentinos también pueden filmar películas de género y hacerlo maravillosamente. Pero en realidad esta tendencia no empezó ayer: muchos realizadores, en principio agrupados en el Festival Buenos Aires Rojo Sangre, han hecho del terror su militancia. Agrupados en la década pasada con la sigla HorrAr los mismos se distinguían del “auge” del cine de autor por reivindicarse como realizadores de género, cultores del miedo, el cine B y la creatividad a poco costo. Uno de los referentes de este movimiento fue Demian Rugna que hoy, después de cuatro largometrajes en su haber y de haber cosechado premios y elogios por “Aterrados” (se puede ver en Netflix) tiene el honor de haber sido elegido por Guillermo del Toro para rodar una remake de esta película en Hollywood. El rodaje comenzará el próximo año y será dirigido por el mismo Rugna.

Sustos desde el minuto cero. La película de Rugna, disponible en Netflix, está centrada en los fenómenos paranormales. | Prensa

“Aterrados”, que versa sobre los fenómenos paranormales, asusta desde el minuto 1: un uso magistral del sonido conecta al espectador con un fuera de campo que se presume aterrador para que a los segundos la imagen lo confirme. En esta charla exclusiva con Estilo, Demian repasa su carrera, nos revela una parte de su encuentro con el cineasta mexicano y reflexiona sobre el género y el cine en la Argentina actual.

- Tu película “Aterrados” ha llamado la atención de Guillermo del Toro. ¿Cómo se enteró de su existencia? ¿En qué consiste este acercamiento?

- Una directora mexicana amiga, Issa López que estaba trabajando con él, le comentó de “Aterrados”. Aunque habíamos hablado unos minutos en Bruselas, y él me había pedido el link, nunca la vio hasta que Issa le insistió. Y así fue: la vió y al otro día me escribió para ofrecerme hacer la remake en Estados Unidos bajo mi dirección. Dicho así parece fácil pero detrás de todo esto hay más de una década de trabajo puesto y cuatro películas en mi haber.

 

- ¿Quizás Del Toro se sintió atraído por esa hechura artesanal que él cultiva incluso en películas de alto presupuesto como “La forma del agua” y que “Aterrados” también conserva? ¿Qué te dijo que le gustó?

- Sí, puede ser. Me valoró mucho la efectividad de la narración. La premisa de “Aterrados” es asustar desde el primer minuto y es la sensación que él tuvo cuando la vio. Me habló específicamente de la escena del niño con el vaso de leche y me contó que nunca en su vida vio algo similar y eso le voló la cabeza. Habló muy bien de la fotografía, el sonido y la música de la película. Así como también de las actuaciones y el make up... Hemos visto la película juntos y tengo dos horas de grabación de sus opiniones. Algún día, si él me autoriza, las publicaré. Fue una proyección muy linda porque como había norteamericanos estábamos hablando en inglés todo el tiempo y en la función lo tenía sentado a mi lado y cada cosa copada que pasaba me decía por lo bajo con su cálido acento mexicano: “eres un cabrón...”.

 

- La historia de “Aterrados” tiene que ver con lo paranormal. ¿Cómo trabajaste esta idea?

- Mi inspiración y base de ideas fueron siempre las centenas de películas de terror que consumí de chico. Una vez que el guión estaba a punto de iniciar la preproducción nos contactamos con un investigador paranormal, un verdadero caza fantasmas, simplemente para sacar alguna idea relacionada con la aparatología y mecanismos de investigación que muestro en la película. Por suerte no estaba tan errado en mi guión y solo sumé algunas herramientas más como buscadores de calor o sensores de movimiento.

- Del Toro, ¿era un sueño en tu vida? ¿Sentís que cumpliste el “sueño del pibe” de alguna manera?

- Sí, siempre fue mi mayor referente y no tengo duda de que estoy cumpliendo un sueño. Sobre todo porque hace tiempo que ya había dejado de ser tan ambicioso con mi carrera y solo me conformaba con instalarme como director para que no me falte trabajo y poder vivir dirigiendo. Recién cuando me convencí que soñar en Hollywood era una utopía me pasó esto.

 

- En una época se hablaba de HorrAr. A tu criterio: ¿quedó algo de esa movida? ¿Pensás que el género sigue siendo ignorado por ciertos circuitos?

- HorrAr fue el término para englobar un cine de género local pero lo que pasa es que siempre fue muy heterogéneo, no teníamos un estilo definido en común, ¡por suerte! Creo que lo único en común de todos los que hicimos, y seguimos haciendo género, es la autogestión y el Buenos Aires Rojo Sangre, que nos agrupa y conecta física y románticamente una vez por año. El género fantástico siempre fue un cine al margen de los grandes circuitos. Por un lado, es un cine muy comercial y por otro lado es muy marginal. Por eso existen tantos festivales “especializados” de género alrededor del mundo. Porque a veces te hacen sentir que no pueden convivir con películas más artísticas pero bueno... aceptemos que el público es el mismo.

 

- En la Argentina, ¿ocupa un lugar marginal?

- Siempre fue marginado. Pero ¿acaso el cine de autor no es marginado por otros espacios? Yo creo que sí. Como también el cine comercial es marginado en espacios de autor. La gran diferencia es que el cine comercial tiene sus propios medios de comunicación y por consecuencia la seguridad de que pueden seguir produciendo. Creo que todo ese movimiento de cineastas de HorrAr hemos logrado con mucho esfuerzo y años de hacer nuestras propias películas que el Incaa abra sus puertas y no nos vea como malos ejemplos. Hoy mi mirada no se centra tanto en cine fantástico versus artístico sino en que todo el cine nacional tiene que luchar por tener más espacios de difusión para poder seguir apostando a producir más y mejor. Sin difusión, sin medios, tu película no existe por más linda que sea.

 

- Vos arrancaste asustando con muñecos más cerca al método de Méliès que de los efectos especiales actuales. ¿Creés que te ayudaron las nuevas tecnologías? ¿Qué extrañás (si lo hacés) de pegar las cosas con plasticola, ponele?

- ¡No extraño nada! (risas). Hoy con after effects podés resolver desde tu casa cosas que antes no podías resolver de ninguna manera. Y podés ser más ambicioso con tus proyectos chicos. Cada vez que veo cosas mías viejas lamento no haber tenido las herramientas actuales.

- ¿Qué fue lo que te impulsó a hacer películas de terror?

- ¡La sangre que no aparecía en las películas de acción! Por ejemplo, cuando en “Brigada A” alguien disparaba y mataba a otro no había sangre. Entonces empecé a valorar las películas de Chuck Norris o Rambo que mostraban que los disparos explotaban en sangre... Y así empecé a incorporar sangre a mis juegos con Playmobil que hacía con témpera roja y agua. A su vez apareció “V Invasión Extraterrestre” y Jason con su machete a mi vida de niño en los ‘80. No sé... se fue dando naturalmente como un sueño de niño.

 

- Para terminar: ¿te gustó “IT”? ¿Qué directores admirás del género? ¿Y del cine en general?

- Sí, me gustó. Yo soy más de Freddy... Pennywise siempre me pareció muy similar a Freddy y me pasaba que con las tres primeras pesadillas ya había visto veinte “Its” pero la versión de Muschietti es brillante. En el género admiro además de Del Toro, a Clive Barker, Sam Raimi, Carpenter. Por fuera del género son muchos pero te puedo decir que si sale una película de Tarantino, Scorsese, P.T. Anderson o Spielberg las quiero ver urgente.