Mundo Martes, 12 de noviembre de 2019

Volvieron a atacar la Embajada argentina en Chile e intentaron entrar a la fuerza

El viernes pasado, un grupo de manifestantes ya había ingresado en la residencia José Octavio Bordón, provocando destrozos en los jardines.

Por Redacción LA y AP

Este martes se vivió una nueva jornada de protestas en Chile. En medio de los reclamos algunos manifestantes incendiaron edificios, vandalizaron calles e intentaron ingresar a la embajada argentina a la fuerza.

El viernes pasado, un grupo de manifestantes ya había ingresado en la residencia José Octavio Bordón, provocando destrozos en los jardines. Pero en esta oportunidad hubo disturbios con lanzamiento de piedras, causando nuevos incidentes.

 

“Estamos dentro. Ingresaron al terreno que hay entre el museo y la residencia. Llevan media hora tratando de entrar y apedreando. Estamos resistiendo a lo Ghandi”, explicó Bordón ante a Infobae.

Según informó el mencionado diario, tras el ataque de la semana pasada la delegación argentina espera la llegada de un camión blindado para trasladar a cuatros empleados, con excepción de Bordón y su esposa, que resolvieron quedarse en la residencia.

La casa embajador argentino está frente a la sede de la Universidad privada Pedro de Valdivia, que ya fue incendiada por los manifestantes en medio de duros enfrentamientos con la Policía.

Chile vive una revuelta social sin precedentes desde el 18 de octubre cuando un alza en la tarifa del metro detonó incendios y ataques en la mayoría de sus estaciones y centenares de saqueos a supermercados seguidos por multitudinarias protestas por un amplio abanico de demandas, que van desde mejoras en la educación, la salud y las pensiones hasta una nueva constitución.

 

Al comienzo de la crisis el presidente Sebastián Piñera anunció un paquete de leves mejoras sociales a las pensiones básicas, cuyo monto es de 146 dólares mensuales, y propuso rebajar los millonarios sueldos de los congresistas y aumentar los impuestos a quienes ganan más de 11.000 dólares al mes. Sin embargo, no logró atenuar las protestas.

En los últimos días su propuesta de abrirse a modificar la Constitución heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), que abrió el camino al libre mercado y privatizó los servicios públicos, ha sido cuestionada: mientras el gobierno propone una modificación desde el Congreso y la clase política, la ciudadanía demanda su participación a través de una Asamblea Constituyente.

 

En una declaración la oposición dijo que la vía para salir de la crisis es un plebiscito y una asamblea constituyente, que derive en una nueva Constitución.

La asamblea constituyente surge de ciudadanos electos para redactar una nueva carta magna, a la que el gobierno cerró las puertas en la víspera.

El martes Piñera mantenía en absoluta reserva una reunión con los expresidentes Eduardo Frei y Ricardo Lagos y se comunicaba de forma telefónica con la expresidenta Michelle Bachelet.