Mundo Viernes, 12 de abril de 2019 | Edición impresa

Assange, el ciberactivista que hipotecó su libertad para revelar secretos de Estado

Tras difundir un video en el que marines disparaban a civiles en Irak, el fundador de wikileaks se transformó en un ícono del activismo.

Por Agencia Télam y DPA

Nacido en Townsville, Australia, el 3 de julio de 1971, Julian Assange, se transformó en un ícono del activismo en la redes cuando en abril de 2010 su portal, Wikileaks, difundió un video en el que soldados estadounidenses disparaban a civiles en Irak en 2007, y posteriormente 250.000 cables diplomáticos que abochornaron a varios líderes mundiales.

 

Desde pequeño, Assange evidenció un talento inusual con las computadoras, en las que pasaba varias horas programando sobre la pantalla azul de un Commodore 64, un clásico de los años 80. A los 16 años ya era un hacker -su seudónimo era Mendax- que evidenciaba asombrosas facilidades en las ramas de las ciencias exactas; la física y matemáticas.  

En 1980 se unió a un grupo de piratas informáticos conocido como Subversivos Internacionales. Diez años después, tuvo que afrontar 30 cargos por piratería informática que logró saldar con el pago de una multa.  Su ingenio era tal que llegó a ingresar en los servidores de la compañía telefónica canadiense Nortel y antes de los 25 años era considerado el hacker más famoso de Australia.

 

A mediados de los 90, Assange trabajó como programador de software libre, en programas de encriptado para Linux, y colaboró en el libro “Underground: Tales of Hacking, Madness and Obsession on the Electronic Frontier”, de Suelette Dreyfuss (1997), donde expuso su filosofía de no dañar los sistemas informáticos a los que accedía.

Fundó WikiLeaks en 2006, una organización mediática a nivel internacional cuyo objetivo es brindar información delicada al público en general sobre guerras, movimientos políticos, y documentos estatales, entre otra información de carácter secreto. 

Lo que más teme desde siempre es ser entregado a Estados Unidos, donde cree que afrontaría la pena de muerte por su difusión en 2010 de cables diplomáticos confidenciales de EEUU.
 

En Suecia piden reabrir el caso por violación
 

La mujer que acusó a Julian Assange de violación pidió formalmente a la Fiscalía de Suecia que reabra el caso, después de la detención del fundador de Wikileaks. “La demandante solicitó que la investigación preliminar por violación sea reanudada”, dijo la Fiscalía sueca en un comunicado.  

La decisión sobre “cómo proceder” recaerá sobre el Ministerio Público de Gotemburgo. “Por tanto, la investigación preliminar no se ha reanudado y no sabemos si se reanudará”, aclaró la vicefiscal general, Eva-Marie Persson.

Las autoridades judiciales de Suecia habían aclarado en un comunicado previo que, si bien el caso quedó archivado en 2017, es posible reactivarlo porque no prescribe hasta 2020.

 

La abogada Elisabeth Massi Flitz, que representa a la supuesta víctima, reconoció que la noticia de la detención de Assange dejó “en shock” a su cliente porque era algo que llevaba esperando desde hacía años.

“Vamos a hacer todo lo posible para que la investigación de la Policía sueca se reabra y Assange pueda ser extraditado y juzgado por violación. Ninguna víctima de violación debería esperar nueve años a que se haga Justicia”, dijo a The Guardian.  

Esta acusación de violación fue la que motivó que las autoridades británicas se negaran a darle el salvoconducto que le habría permitido disfrutar del asilo político que el gobierno de Ecuador que por entonces estaba a cargo de Rafael Correa le concedió en 2012.