Policiales Miércoles, 12 de septiembre de 2018 | Edición impresa

Así se produjo el accidente donde murió Genaro Fortunato, según los jueces

Los magistrados determinaron que no se pudo probar la intención de la joven de matar.

Por Oscar Guillén - oguillen@losandes.com.ar

Para los jueces esto es lo que pasó: Julieta y Genaro (“que estaban viviendo un romance”) salieron de Mona Bar “alcoholizados”. Ella con 0,98 gramos de alcohol por litro de sangre; él con 1.80 gramos.

Abrazados, se dirigieron al Fiat Idea de ella estacionado cerca del boliche. Al llegar al vehículo discutieron brevemente por la situación vivida dentro del local.

Ella decidió irse sola. “Alcoholizada, sin colocarse los anteojos para corregir su astigmatismo y pese a tener los vidrios empañados” empezó a manejar.

 

Con Genaro junto a la ventanilla tocándole el vidrio, ella se fue hacia el Sur, mientras Genaro corría a su lado durante unos 5 metros, hasta que cayó al piso desplomado.

Su cuerpo quedó acostado sobre el carril Oeste de la calzada, boca abajo, posición en la que quedó “probablemente a causa del golpe sufrido y el grave estado de alcoholización”.

Sin lentes, alcoholizada, con la visibilidad reducida por la nocturnidad y el alumbrado público defectuoso, con llovizna, niebla, la calzada mojada, con los vidrios polarizados y empañados, Julieta se volvió a buscar a Genaro “por algún motivo”.

 

“Sin prestar atención suficiente, mirando hacia otro lado, buscando a Genaro en el lado izquierdo”, su conducta le impidió ver el cuerpo del joven que yacía aún en el piso.

Sin activar el freno ni realizar acción evasiva alguna, lo alcanzó a un velocidad de entre 27,5 y 30 kilómetros por hora, arrollándolo y dejando su cuerpo alrededor de 3,30 metros, causando su muerte de manera inmediata por aplastamiento de cráneo”.