Mundo Sociedad Lunes, 30 de marzo de 2020

Así marcados quedan los rostros de médicos italianos tras varias horas de servicio

Los rostros del esfuerzo y la entrega. El esfuerzo y el sacrificio de estos valientes que enfrentan al COVID19 para salvar vidas.

Por Redacción LA

Italia superó las 10.000 víctimas y registrar casi 100.000 contagiados y están, según expertos cerca del pico máximo de consecuencias de la enfermedad. Sin embargo, este país también tuvo el número récord de curados: 1.434.

Con 97.889 contagiados, las autoridades italianas sostienen que en un "máximo de diez días" podrían empezar a observarse los descensos en víctimas, confiaron desde el gobierno italiano. 

Mientras, los trabajadores de la salud están horas y días intentando salvar vidas. El esfuerzo y la entrega es extrema. Los sacrificios de médicos, médicas, enfermeros y enfermeras, personal de limpieza y directivos de cada hospital y clínicas no son más que héroes valientes que enfrentan al COVID19 a costa de sus propias vidas. 

 

“Trabajamos todo el tiempo, ya no tenemos más turnos. No veo a mi familia desde hace casi dos semanas porque temo infectarlos”, confesó Daniele Macchini, médico de un hospital de Bérgamo, ciudad italiana hacia el noreste de Milán, en la región de Lombardía, en Facebook.

"Me resigno con algunas fotos de mi hijo, a quien veo entre lágrimas y algunas videollamadas", contó.

También en Toscana, más al sur, los hospitales también empiezan a sufrir. Desde Grossetto, la enfermera Alessia Bonari, publicó en Instagram su foto con el rostro lleno de los moretones causados por la mascarilla quirúrgica que lleva puesta todo el día.

 

“Yo también tengo miedo”, asegura tras lanzar un llamado a todos los italianos a respetar las medidas draconianas impuestas por el gobierno para frenar la propagación del virus.

"No desaprovechen el esfuerzo que estamos haciendo. Sean altruistas, quédense en casa para proteger a los más frágiles", rogó.

Alessia concluyó su publicación, que recibió miles de “me gusta” y comentarios, escribiendo: “No puedo permitirme el lujo de regresar a mi hogar en cuarentena, tengo que ir a trabajar y hacer mi parte. Haz la tuya, te lo pido por favor ".

En el hospital San Giovanni di Bosco en Turín, un equipo de asistencia psicológica apoya al personal médico bajo presión explicó la psicóloga Monica Agnesone al diario La Stampa.

 

“El miedo a cometer errores, a infectarse, a no poder continuar en estas condiciones acecha", explicó la psicóloga. "Por eso, hay que cortar, aliviar la tensión, hacer ejercicios de respiración y enfocar la atención hacia otra cosa”, aconsejó.