Policiales Martes, 6 de noviembre de 2018

Trepado a un árbol y a punto de quitarse la vida: así capturaron al femicida de Alvear

Ramón Castro (39) degolló a su ex mujer Roxana Ferreyra, salió corriendo y se ocultó en un árbol.

Por Gonzalo Villatoro - gvillatoro@losandes.com.ar

Ramón Castro (39) tuvo la intención de quitarse la vida después de apuñalar y degollar a Roxana Ferreyra, su ex pareja, pero se arrepintió y terminó llamando al 911 para confesar el crimen.

La policía encontró en el árbol donde se había ocultado el femicida un alambre colgando de la parte más alta. También pudieron dar con el cuchillo que empleó para cometer el femicidio. El asesinato de la madre de cuatro hijos que conmovió a General Alvear ocurrió en la mañana de ayer en el paraje El Ceibo.

 

Ramón Castro esperó que su ex pareja dejara a las hijas en la escuela y la detuvo por la fuerza cuando iba a trabajar. Sin piedad la llevó hacia un costado, la mató y la tiró a un desagüe.

El cuerpo de la mujer tenía puntazos en la espalda, una herida cortante cerca del abdomen y el corte en el cuello.

Después de asesinar a la mujer, Castro huyó corriendo, arrojó el cuchillo entre las fincas y se ocultó arriba de un árbol a unos 1.500 metros del lugar del hecho.

Desde ayer la policía rastrillaba toda la zona para encontrar el arma homicida y finalmente hoy a media mañana pudieron dar con el cuchillo tirado en medio de un cañaveral. “Se nos complicó porque es todo zona de finca pero al fin lo encontramos para tener todos los elementos claves en la causa”, dijo una fuente policial.

 

Lo que no esperaban encontrar era el alambre que colgaba en la parte más alta del forestal donde se escondió el femicida hasta que arribó la policía.

El hallazgo llevó a deducir que después de asesinar a su ex, Ramón Castro corrió y preparó todo el escenario para suicidarse pero cuando llegó el momento no tuvo la voluntad para hacerlo.

“Es el árbol donde lo encontró la policía cuando lo fue a detener. Parece que iba a suicidare, el alambre estaba atado a una rama en la parte más elevada de un carolino pero se ve que se arrepintió y fue ahí cuando llamó al 911 y confesó lo que había hecho”, reveló una fuente ligada a la causa.

Por el momento Ramón Castro continúa alojado en un calabozo de la seccional 46 en Bowen por homicidio doblemente agravado por el vínculo en contexto de violencia de género.