Sociedad Miércoles, 31 de octubre de 2018 | Edición impresa

Aseguran que una casa de quincha cuesta 50% menos

En Lavalle construyeron un prototipo utilizando esta técnica como una forma de fomentar su uso.

Por Carla Romanello - cromanello@losandes.com.ar

De construcción circular, aberturas de madera y excelentes terminaciones, en Lavalle se inauguró el pasado domingo el primer prototipo de vivienda en tierra cruda y quincha mejorada.

Se trata de una construcción de 110 metros cuadrados que incluye 2 dormitorios, cocina comedor, living y sanitario, que se realizó utilizando el manual de normas técnicas de construcción en tierra cruda de acuerdo a la ordenanza municipal n° 889/2014 de ese departamento.

 

El inmueble que funcionará como oficina de Turismo de la Municipalidad de Lavalle es una forma que encontró la comuna para fomentar la autoconstrucción con materiales de la zona y que permite reducir costos. De hecho, según aseguran desde allí, sí uno mismo levanta la vivienda puede ahorrar hasta un 50% de lo que saldría una casa tradicional y entre un 15% y un 30% si se contrata personal.

La casa modelo fue diseñada por la arquitecta Adriana Laura Saua, en forma conjunta con grupos de mujeres lavallinas y mientras se desarrollaba se realizaron tres talleres para capacitar en esta técnica. Los planos de la misma están disponibles para que todos los lavallinos puedan aplicarla en su propio hogar.

“Esta vivienda es el cierre de la primera normativa en tierra cruda que hay en el país que se aprobó en 2014 y que está en Lavalle; es como un código de edificación pero de tierra. Se regula y se establecen condiciones mínimas que tienen que tener una vivienda de esta característica para que no colapse”, comenzó a explicar Saua.

Para la arquitecta estas normas regulan un tipo de construcción que es parte del ADN del departamento. “Incluye adobe, quincha y restauraciones de inmuebles existentes e incorpora una microzonificación que detalla dónde se puede aplicar cada uno en todo el departamento”, detalló. Tal como diferenció la experta, la quincha utiliza una estructura de madera y el barro tiene sólo funciones técnicas, en cambio en la de adobe la tierra tiene función estructural.

 

Rolando Romera secretario de Ambiente, Obras Públicas y Servicios, explicó que con la casa modelo apuntan a difundir este tipo de construcción entre los vecinos como una forma de paliar el déficit habitacional del departamento que es de aproximadamente unas 1.000 viviendas.

“Aunque se va avanzando la gente cada vez va necesitando más”, remarcó. Desde la comuna cuentan con un programa municipal de autoconstrucción, el que incorporará esta nueva alternativa constructiva.

“El programa parte de un esfuerzo conjunto entre los vecinos y el municipio. La gente logra el terreno, el municipio les hace los terraplenes, compran materiales en forma comunitaria, van construyendo las paredes y cuando llegan a nivel de dintel, el municipio les da el techo”, explicó.

“En quincha utilizan menos del 10% del hierro que se usa en construcción tradicional y en adobe menos del 5%”, remarcó Saua a la vez que aclaró que en ambas emplean cemento para las fundaciones. La arquitecta consideró: “En quincha una vivienda te sale un 50% más barata que las tradicionales si la hace uno mismo y un  30% más barata si uno contrata personal”.

Talleres de capacitación

Mientras se llevaba adelante el prototipo en quincha en Lavalle, se desarrollaron tres talleres de capacitación en la técnica de los que participaron más de 700 personas.

Sandra Príncipe fue una de ellas, ya que en un futuro tiene planeado avanzar en este tipo de construcción, aunque todavía no decide si será para una vivienda familiar o para cabañas. "Estoy interesada en construir en quincha por un lado, por lo económico y por el otro, porque me parece que es mucho más saludable para nosotros y el medio ambiente", explicó la mujer que es madre de dos hijas.

 

También enumeró que reduciría su gasto tanto en calefacción como en refrigeración, así como una mayor resistencia a los sismos. "Las paredes de barro tienen una elasticidad que no tienen las paredes de concreto".

Pero para ella el mayor beneficio está dado por la posibilidad de construir de forma personal. "Podemos ahorrar en mano de obra, lo podemos ir haciendo nosotros. Si bien puede demorar más que una construcción tradicional, la quincha necesita sus tiempos".