Arquitectura Domingo, 26 de enero de 2020

Arquitectura de influencia hispánica en Mendoza

A partir de la década de 1920 en Mendoza surgieron distintas tendencias de arquitectura españolizante.

Por Dra. Verónica Cremaschi, Grupo Historia y Conservación Patrimonial (INCIHUSA- CONICET)

Las diferentes variantes hispanistas adoptadas a nivel provincial, respondían a que en España existían ejemplos góticos isabelinos, platerescos, barroco andaluz y regionalismos, que inspiraron a arquitectos locales.

Los ejemplos hispánicos que surgieron a inicios del siglo XX se relacionan con un acercamiento cultural con España que caracterizó a una generación de pensadores, literatos, artistas y arquitectos contemporáneos a la conmemoración del centenario de la Revolución de Mayo en 1910. Hubo una reconciliación con el país ibérico, que era percibido como la “madre patria” y que fue parte de un relato unificador luego del impacto del aluvión inmigratorio. Todo ello condicionó la adopción de las estéticas hispánicas.

En Mendoza esta influencia se materializó mayormente en dos tendencias. Por un lado encontramos las construcciones con influencia del Neoplateresco, cuya característica principal es la profusión ornamental. Plateresco es el nombre que recibe la implementación del renacimiento italiano cuya influencia llegó a España a partir del siglo XVI. Sobre todo utiliza decoración geométrica, columnillas y mascarones, un repertorio heredado de la antigüedad.

Son exponentes de esta influencia la Mercantil Andina (España y Necochea, construida entre 1925- 1928), la casa Arenas (Bulogne Sur Mer y E. Civit de 1928), la casa López Frugoni (Civit y Paso de los Andes de 1928), el Banco Hipotecario (España y Gutiérrez de 1929) y el edificio Diez (España 838 de 1950).

Como característica general, estos edificios presentan lo que se conoce como fachada retablo. En este tipo de fachada la decoración se concentra en el frente, logrando un efecto de telón en el que la arquitectura sirve de puesta en escena sobre el escenario de la ciudad. Por este motivo, su emplazamiento tiene relación directa con la trama urbana, con la que establece una fuerte ligazón. Debido a ello, estas construcciones se encuentran en zonas urbanizadas de gran circulación, por lo que son parte muy importante del paisaje de la ciudad. Esto es ostensible en la fachada en ochava del ex Banco Hipotecario, actual Secretaría de Cultura, cuyo retiro permite una visual panorámica en la que se aprecia la imponente fachada.

 
Fachada del ex Banco Hipotecario de Mendoza, actual Secretaría de Cultura. Calle España y Gutiérrez. La Quincena Social. 30 de agosto de 1929.

La prensa  de la época caracterizó a estos edificios como “palacios suntuosos”, “joyas”, etc. Estas connotaciones venían a cuenta tanto por el delicado trabajo de ornamentación por medio de un tratamiento escultórico vasto, como por las alusiones iconográficas de blasones, escudos y leones, que se remontan al s. XVI español. La utilización de estos elementos procede de la tradición de la caballería medieval.

Detalle de la decoración del ex Banco Hipotecario de Mendoza. La Quincena Social 30 de octubre de 1928.

Por otro lado, dentro del lenguaje hispanista, encontramos una tendencia influida por la arquitectura andaluza que asimiló distintas técnicas y motivos de procedencia musulmana. Por ello es característico el uso de mayólicas en fuentes y patios, que contrastan con muros blancos y tejas. Es importante la aplicación de una amplia gama de técnicas artesanales como la herrería o la cerámica, provenientes de distintas regiones de España.

En esta tendencia en Mendoza se llevaron a cabo obras emblemáticas como el Hospital Español, iniciado en 1924 y proyectado por Raúl J. Álvarez (el primer arquitecto mendocino) en el que aún se aprecia su antiguo esplendor materializado por las donaciones de la comunidad española radicada en la provincia. 

Dibujo del Hospital Español de Mendoza. Los Andes, 14 de agosto de 1927. Pag. 4

También se destaca la concreción de la Plaza España, a partir de la reforma de la plaza Carlos Pellegrini a la que se imprimió, por pedido de la colectividad española y en honor al país ibérico, líneas hispánicas. El plan original incluía el empleo de mayólicas, faroles de hierro, una escultura en el centro y juegos de agua con clara alusión mudéjar. 

Vista de la Plaza España, Mendoza. La Libertad, 12 de noviembre de 1949. Pag. 4

El diseño en diferentes alturas, que le otorga carácter de paseo, la importante fuente, los bancos de mayólicas y los murales, otorgan unidad al conjunto.

El monumento principal fue encargado a un joven escultor de apellido Somoza. La comisión pro- monumento, que juntó los fondos para su realización, estaba integrada por representantes de la Sociedad Española de Socorros Mutuos, la Sociedad Española de Beneficencia, una comisión del Hospital Español, el Centro Asturiano y el Club Español. Fue inaugurado el 12 de noviembre de 1949 (La Libertad, 12 de noviembre de 1949: 4). El basamento albergaría tierra traída de Yapeyú, del solar de San Martín, y de Burgos, del solar del Cid  Campeador, lo que implicaba la unión cultural de las dos naciones. Representaba a los dos países en el cuerpo de mujeres desnudas, lo que despertó ciertas controversias entre la sociedad mendocina. En este sentido una carta anónima fue publicada en La Libertad alegando que no era correcto representar sin ropa la figura que encarnaba al país ibérico, puesto que de esta manera no personalizaba cabalmente los ideales católicos,  afirmaba que “[…] más quiere España honra sin monumento que monumento sin honra” (La Libertad, 7 de julio de 1948: s/p). Pensamos que a causa de este revuelo, Somoza modificó el proyecto y España ya no se presentaba desnuda sino vestida con una tela hasta el nivel de la cintura (Los Andes, 10 de junio de 1948: s/p), como puede apreciarse hasta la actualidad. Sin embargo, en una entrevista al escultor también se alegaban cuestiones técnicas a esa decisión: concederles más solidez en las piernas y evitar rupturas en las extremidades (Los Andes, 25 de enero de 1949: 5).

En las adyacencias de la plaza existía el Club Español y un par de años más tarde se concretó el ya mencionado edificio de departamentos de Manuel Diez (frente a la Plaza) que se sumaron a los ya existentes Banco Hipotecario y Mercantil Andina. Todos ubicados sobre el eje de la  calle España.

 
 
Foto del patio del Club Español (demolido) La Libertad, 12 de octubre de 1948. pag 9

Como podemos observar, Mendoza posee importantes ejemplos de arquitectura españolizante que están profundamente relacionados con la historia cultural, y por ello se han convertido en emblemas de la ciudad.    

Referencias:

La Libertad: (7 de julio de 1948) “El monumento a España"  s/p - (12 de noviembre de 1949). "El club español contribuyó con su esfuerzo para que la plaza España sea todo un exponente de confraternidad". pág. 4.

Los Andes: (10 de junio de 1948) "Valor artístico tendrá un monumento de confraternidad Hispano- Argentina". s/p - (25 de enero de 1949)."Está casi terminado el grupo escultórico del monumento a la confraternidad hispano- argentina." pág. 5.