Opinión Lunes, 23 de julio de 2018 | Edición impresa

Argentina consigue oxígeno internacional en medio de crisis - Por Gabriel Tuñez

Para la directora gerente del FMI la economía de la Argentina estará mejorando hacia principios de 2019

Por Gabriel Tuñez - Especial para Los Andes de DPA

Argentina logró el respaldo de sus socios en el Grupo de los Veinte (G20), que en medio de la cumbre de Finanzas del foro confiaron en que logrará superar una crisis económica por la que debió recurrir a un auxilio financiero del FMI.

Por segunda vez en 2018 los ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G20 se reunieron en Argentina. En marzo último, con motivo de la primera cumbre, arribaron a un país que había tomado un camino de leve crecimiento de su economía. 

Cuatro meses después, los más de 50 delegados del G20 de Finanzas llegaron a una nación inmersa en una crisis que, según diferentes estimaciones, no podrá superar este año. 

“Vemos que la economía  estará mejorando hacia inicios de 2019”, auguró la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, que asistió a la reunión de Finanzas del G20 y mantuvo reuniones con las autoridades del país sudamericano. 

El FMI le concedió a Argentina el 20 de junio pasado un préstamo a tres años de 50.000 millones de dólares, el monto más alto en la historia del organismo internacional, para superar una grave turbulencia financiera que comenzó a fines de abril último. 

Argentina adujo, en principio, factores extranjeros para explicar la crisis, entre ellos la decisión de Estados Unidos de subir sus tasas de interés para operaciones financieras. 

El 9 de julio pasado, con motivo del Día de la Independencia argentina, Macri finalmente admitió también “temas de (su) propia gestión” para explicar la magnitud de lo que llamó “la tormenta” que afecta al país. 

En el primer semestre del año el peso argentino sufrió una depreciación del 56% frente al dólar y el Banco Central, la principal entidad monetaria del país, debió destinar más de 10.000 millones de dólares de sus reservas en procura de contener, aunque sin éxito, la escalada de la moneda estadounidense. 

En el mismo lapso, además, la inflación promedio acumuló 16%, un punto porcentual más que la cifra que Macri había estimado para todo 2018. 

La situación económica provocó en las últimas semanas un deterioro de la imagen pública de Macri en la sociedad, según diferentes encuestras privadas. 

En el programa económico que Argentina acordó con el FMI se comprometió a que la inflación no superará el 32% al finalizar el año. 

“Va a bajar”, aseguró Lagarde en una conferencia de prensa que ofreció en Buenos Aires junto al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, antes de comenzar la reunión del G20. 

En esa ocasión, también confió en que Argentina logrará cumplir con las metas de reducción del déficit fiscal de aquí a 2021, cuando el país deberá llegar a un equilibrio de sus cuentas.  “La sociedad con Argentina está funcionando”, agregó Lagarde, cuya presencia fue rechazada en los últimos días por agrupaciones políticas de la oposición a Macri que se manifestaron en Buenos Aires.