Turismo Domingo, 12 de enero de 2020 | Edición impresa

Aqaba: un baño en las cristalinas aguas del Mar Rojo

Arabia Saudita, Egipto, Israel y Jordania tienen sus costas allí. El buceo es una de las principales actividades para los visitantes.

Por Federico Chaine - fedechaine@hotmail.com

El Golfo de Aqaba está situado en el continente asiático bordeando la península del Sinaí. Las aguas que lo bañan son las del Mar Rojo, mundialmente famosas por su transparencia y una Meca para todos los buceadores.

Cuatro países se reparten geográficamente la zona: Arabia Saudita, Egipto, Israel y Jordania. Mi destino final era la ciudad del mismo nombre que se ubica en el lado jordano. Viniendo en micro desde Egipto se llega hasta Taba. Desde allí se caminan dos kilómetros hasta el límite israelí donde se paga una tasa de salida y te sellan el pasaporte para continuar viaje. El puesto de inmigración israelí está justo al borde al Mar Rojo y desde allí se ven las costas de Jordania y Arabia Saudita. A la salida se toma un taxi para atravesar la ciudad de Eilat, balneario junto a las prístinas aguas, rumbo al siguiente puesto fronterizo con Jordania que recibe el nombre del ex presidente Yitzhak Rabin donde se tramita una visa y se continúa a pie unos 200 metros hasta el límite jordano. Si la estadía en Jordania es mayor a cuatro días te devuelven el importe del visado (50 dólares) al volver a salir.

 

Era viernes, día de descanso de los musulmanes, y los taxis cobraban un plus el viaje hasta el centro de Aqaba (8 dólares). Me alojé en un hotel a sólo siete cuadras del mar. Es una ciudad pequeña y se pueden hacer varias actividades a pie. La mezquita Sharif Hussein bin Alí está sobre la avenida costera. Las mujeres, como en todo país árabe, deben ingresar con la cabeza cubierta. Cruzando la calle encontramos la playa más popular llamada Al-Gandour. Se puede hacer snorkeling bajo un muelle, alquilar botes y refugiarse bajo unas sombrillas que están fijadas a la arena. Hay que llegar temprano para encontrarlas libres. Lo curioso es ver cómo las mujeres musulmanas están totalmente vestidas con su sari que no se quitan en toda la jornada. Ingresan al mar con la ropa puesta y se resguardan bajo las sombrillas como si estuvieran en bikini como cualquier mujer occidental. Un contraste de costumbres. Unos metros más allá del muelle se alza un enorme mástil donde flamea al son del viento una bandera de 40 metros color blanco, negro, rojo y verde que se ve desde la costa de Israel, justo enfrente. Pregunté a un hombre y me comentó que dicho mástil es el quinto más alto del mundo con 137 metros (desconozco cuáles serán los cuatro que lo anteceden). Conmemora la Gran Revuelta Árabe de 1916. Ahí nomás del mástil hay una cafetería con vistas al transparente mar. Es un sitio ideal para beber un buen café y fumar una shisha disfrutando la puesta del Sol.

 

Muy cerca, en la rotonda Ayla Circle, funciona un patio de comidas con restaurantes de todo tipo, incluyendo un Mc Donald´s, y un bar donde sólo se sirven bebidas espirituosas a los extranjeros ya que, por mandamiento sagrado según el Corán, los musulmanes no ingieren alcohol. Aunque en otros países árabes he visto algún que otro borrachín local en las calles.

El buceo es el plato fuerte de Aqaba, aprovechando la claridad de sus aguas. El parque marino destinado a dicha actividad se ubica en las playas al sur de la ciudad y se llega fácilmente en buses públicos que van por la costa en un trayecto de 25 minutos. Se pueden tomar lecciones, alquilar equipo y contratar un bote que te arrima a los sectores de buceo. Se aprecian arrecifes multicolores al internarse en el Cañón de la Anguila donde se divisan peces león y doncella y una formación llamada El Acuario donde acuden los más variados moluscos. La profundidad de las inmersiones va en el rango de los 10 a 25 metros y es necesario tener certificado de buceo. La zona más profunda está en el límite con Arabia Saudita donde se llega a los 30 metros para observar tortugas y peces joroba.

 

Si querés sentir que estás admirando el Titanic se puede bucear alrededor y por dentro de un barco hundido en 1985, el Cedar Pride. Es el predio más codiciado para la inmersión. Sus restos están a 130 metros de la costa a una profundidad de 25 metros. Los más expertos y arriesgados pueden aventurarse al interior de la estructura para su exploración a través del ancladero, recorrer la quilla, y subir al mástil principal en lo que era el área de los camarotes. Para quienes no buceen pero deseen ver fauna marina, hay un acuario muy completo.

Datos

Hotel Al Marsa. 3 Estrellas: 25 dólares
Mezquita Bin Alí: gratuita
Bus a zona de buceo: 2 dólares
Alquiler de equipo de buceo y snorkel: 14 dólares la hora
Aqaba Aquarium: 10 dólares (diario, de 8 a 16)