Salud Lunes, 2 de diciembre de 2019

Amalgamas dentales

El advenimiento de nuevos materiales para relleno ha sido muy beneficioso, y no tan solo desde la estética.

Por Dr. Manuel Salvador Martínez, odontólogo, Mat. Prof. 1.366

La amalgama dental se remonta a más de 150 años. Es una aleación de color gris metálico, compuesta mayormente por mercurio (líquido) y otros metales (sólidos). El mercurio hace posible la amalgamación (unión).

Fue, hasta hace algún tiempo, el material preferido de algunos odontólogos y presenta algunas desventajas como:

-Alta conductibilidad eléctrica y térmica.

-Toxicidad (debido al mercurio).

-Fracturas en sus márgenes.

-Hipersensibilidades.

-Antiestéticas o antinaturales.

La resina, compuesta con distintos tipos de rellenos definitivos también denominadas "composite" u otros materiales, superan a las amalgamas en ciertos aspectos, entre los cuales podemos mencionar: 

-No son tóxicas.

-Elevada resistencia.

-Aspecto natural y estético, ya que se mimetizan con el color y el brillo de los dientes naturales.

Hoy en día existen varias opciones cuando se trata de seleccionar materiales superadores a las amalgamas para restaurar dientes. Entre éstas se encuentran los materiales naturales del color del diente, como los rellenos compuestos a base de resina, cerámicas y demás. 

Por ello es recomendable no usar amalgamas dentales como material restaurador y menos aún para rellenar los dientes que vayamos a curar. No dejés pasar más tiempo. Si tenés dudas acércate a hacer un chequeo semestral e informate.

Efectos del mercurio

El mercurio es un elemento químico que forma parte de la composición natural de la corteza terrestre. Sus efectos tóxicos se conocen desde la antigüedad, pero fue en 1968, a raíz de la contaminación de la bahía de Minamata (Japón), que se tomó conocimiento a nivel mundial. La primera evaluación del riesgo por la ingesta de mercurio disponible a nivel internacional fue realizada por el Comité de Expertos FAO/OMS en el año 1972.

El mercurio inorgánico afecta principalmente la salud del riñón y otros órganos como el hígado. También genera diferentes perturbaciones en el comportamiento, altera al sistema nervioso, el sistema inmune, sistemas reproductores y además es especialmente nocivo en embarazadas y niños.

Esta alta toxicidad representa, como mínimo, un gramo de mercurio por cada amalgama dental, siendo una cantidad significativa para generar graves problemas de salud. Este metal se evapora a 25°C, presentándose como vapor de mercurio que es muy tóxico para el ser humano. Consideremos que al tomar bebidas calientes como mate, café, té o chocolate, las temperaturas en la boca pueden llegar a 40 y 60oC, con riesgo de envenenamiento.

En países como Japón se ha cambiado la práctica a rellenos dentales de polímeros plásticos desde 1982. En la ex-URSS, la amalgama está prohibida desde 1975 y Suecia abandonó el uso de ésta en 1996 e incluso se han tomado medidas para proteger al medio ambiente.

Hacia una odontología con servicios libres de mercurio y eco amigables

Se trabaja en consonancia con lo establecido en el Convenio Internacional de Minamata, impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y suscripto pArgentina, junto a otros 140 países, en octubre de 2013. También con la campaña de la OMS “Salud Libre de Mercurio en 2020”, reemplazándolas por materiales sustitutos.

A mediados de 2018, la Dirección Nacional de Salud Bucodental del Ministerio de Salud de la Nación y los representantes nacionales y provinciales resolvieron proponer cambios en la currícula de grado en las carreras de Odontología y de asistentes dentales para incluir capacitaciones sobre el uso de alternativas sin mercurio en la restauración dental. También plantearon el objetivo de eliminar, el uso de la amalgama dental, estando de acuerdo otros organismos tales como; ANMAT, Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre otros.

Recordemos que el tiempo es un recurso no renovable y comparando los niveles de mercurio entre personas con y sin amalgamas en autopsias humanas, se han revelado niveles de mercurio significativamente mayores en órganos como el cerebro y el riñón en las personas que presentaban amalgamas en sus bocas.