Economía Miércoles, 12 de junio de 2019 | Edición impresa

Las subas de los alimentos no ceden: hay hasta dos por mes

A pesar de la desaceleración de la inflación, en Mendoza varios rubros todavía siguen con alzas programadas cada menos de 30 días.

Por Bárbara Del Pópolo - bdelpopolo@losandes.com.ar

Los incrementos en los precios de los alimentos no paran, y en productos básicos como los quesos y otros lácteos se están dando hasta dos en un mismo mes, además los panaderos prevén un nuevo aumento en los próximos días. 

Ignacio Blanco / Los Andes

De acuerdo con la Dirección de Investigaciones Estadísticas (DEIE) de la provincia, en el rubro “alimentos y bebidas” desde enero hasta abril las variaciones acumuladas alcanzan el 18,6%, y si se comparan los últimos 12 meses, es decir, de abril a abril de 2018, los aumentos se acercan al 66,7%. Esta semana se conocerán los datos de mayo, pero a pesar de una posible desaceleración los continuos aumentos se notan y sobre todo en alimentos especialmente sensibles para los hogares mendocinos como la carne, el pan y la leche. 

Ignacio Blanco / Los Andes

Así, por ejemplo, comprar un kilo de pan, 300 gramos de queso fresco y un kilogramo de carne para milanesas tiene un costo de al menos $455.

El precio de la carne

De acuerdo con los datos del Instituto de Promoción de Carne Vacuna Argentina (Ipcva) el consumo de carne vacuna por habitante se desplomó 13,4% en los primeros tres meses de 2019. En el mismo periodo de tiempo, se observó un incremento de los precios de cortes como el asado, la carne para milanesa, y la picada común y especial de entre el 19% y el 26%. 

No obstante, en Mendoza el presidente de la Asociación de Carnes Matarifes y Abastecedores de Mendoza, José Rizzo, estimó que por ahora están tratando de absorver las subas. “Los frigoríficos de Mendoza están haciendo un esfuerzo comercial para mantener el precio de la carne, priorizamos la cantidad de kilos de carne que se venden para que los negocios no tengan que cerrar, pero igualmente observamos una merma en la venta en las carnicerías chicas”, agregó.

 

En cuanto a los precios, la carne picada común va de los $ 130 a los $ 150 el kilo, la intermedia de $ 180 a $ 200 y la especial de $ 200 a $ 230 el kilo. La blanda para milanesa, nalga o peceto de $ 280 a $ 290, de segunda de $ 230 a $ 260 y una paleta entre $ 210 y $2 30.

En este contexto, la costumbre de juntarse a comer asado también se vio modificada, y las familias redujeron la periodicidad. La costilla, con ventas en baja, la tapa de asado o la tapa de nalga o paleta se venden por entre $ 240 a $ 260 el kilo. Aunque en algunos lugares hay cortes de novillo que se consiguen por encima de los $ 300.

Dos aumentos en un mes

En cuanto a los lácteos, a principios de mes La Serenísima aumentó entre un 15 y un 20% sus precios, de forma que el kilogramo de queso cremoso ya supera los  $ 380 y el queso untable de 500 gramos se vende por encima de los $ 100, al igual que la leche de leche por 330 m³.

Según explicaron desde una distribuidora de Guaymallén, los lácteos aumentan con frecuencia y no hay stocks suficientes para anticiparse a los incrementos y sostener precios bajos para sus clientes. “Cada 15 días aumentan entre el 3% y el 5%, mucho más que los fiambres que se mueven en relación al precio de los combustibles. Una horma de queso cremoso de entre 3 o 4 kilos ya vale más de mil pesos, y de las marcas más económicas no hay stock”, aseguraron.

 

Igualmente, Rubén Ferrero, de la fábrica Yogurlac señaló: “Nosotros somos independientes de la problemática nacional, nos proveemos de tambos locales, la leche la vendemos al costo (alrededor de $ 30) y eso hace que venga más gente, y nos permite vender a bajo precio todo lo que producimos nosotros”, explicó. Pero en lo que respecta a los quesos, señaló que los incrementos se dan cada 15 días, y cuesta conseguir quesos frescos y precios que les permitan ser competitivos. 

En cambio, a nivel mayorista, Rubén David, de Oscar David consideró que la misma caída en el consumo está moderando los incrementos en los precios e incluso hace que las empresas hagan descuentos especiales y promociones. “A nivel mayorista la leche se paró, hay ofertas de yogures y en general se detuvieron los incrementos. Las ventas en los quesos se cayeron en un 20%”, agregó.

Igualmente señaló que no todas las marcas se manejaron de la misma manera, y no todas aumentan de forma pareja, más allá de lo que sucedió con la leche a fines del año pasado. “Se ha notado la baja del consumo”, concluyo. 
 

Se viene otro incremento para el pan pero advierten que no superará los $ 100

En el rubro panadería se espera un incremento para este mes que será discutido este mismo miércoles. Según explicó Miguel Ángel Di Betta, presidente de la entidad, van a tener una reunión en la que “casi con seguridad se va a decidir un nuevo incremento”.

En alza. El valor de la harina subió 12% y se espera que haya un traslado al precio de los panificados | Ignacio Blanco / Los Andes

Para el represetante gremial los servicios públicos, la materia prima, han subido en los últimos seis meses “una barbaridad” y en este contexto hay que trasladarlo a precio cómo se hizo en otras partes del país.

Ignacio Blanco / Los Andes

De acuerdo con el empresario en los establecimientos habilitados en la provincia el kilogramo de pan está a $ 75 y a $ 80 el miñón, y actualmente “sacan cuentas finas para evaluar la menor suba posible” y no llegar a los $ 100 que se alcanzaron en Buenos Aires. 

Ignacio Blanco / Los Andes

El empresario señaló que la situación es compleja para el rubro, tanto que a nivel país han tenido que cerrar cerca de 1.300 establecimientos y en la provincia se cuentan al menos 30 panaderías que debieron bajar sus persianas este año, en algunos casos para “seguir atendiendo en la clandestinidad”.

 

Di Betta señaló que la crisis del sector tiende a aumentar la clandestinidad, debido a que una gran parte del precio del pan se destina al pago de impuestos. “Tenemos 21 mil panaderías en toda Argentina y producimos un alimento básico por excelencia para 44 millones de habitantes, y esto se puede explica solo por la cantidad que no están registradas, de cada 10 panaderías, cuatro están habilitadas”, cerró.