Arquitectura Martes, 2 de julio de 2019

Alfombras: aliadas perfectas para lograr calidez

Con la llegada del invierno también lo hace la época del año en la que más deseamos caminar sobre una superficie cálida y cómoda.

Por Laura Gilabert, Lic. en Diseño - Diseñadora de interiores

La primera sensación que ofrecen las alfombras es la de un espacio cálido y confortable. Tienen una carga estética importante en la decoración y poseen propiedades aislantes térmicas y también acústicas, porque disminuyen los ruidos.

Sea cual sea su textura, nos permiten andar descalzos sin enfriarnos, cobijarnos en ellas con el máximo confort posible y preparar cenas alrededor de una mesa, sentados en el suelo. Podemos poner alfombras en prácticamente cualquier lugar de la casa y mejorar el aspecto de las habitaciones.

Diseños

Las lisas, de colores claros, son las preferidas para acompañar cualquier estilo de espacio y mobiliario. Pero si queremos poner un toque de distinción y personalidad, las rayadas son ideales en gamas de un mismo color o en tonos complementarios. También de pequeños diseños geométricos, con fondos claros y dibujos en negro,  resaltan dentro de los interiores.

Otra gama de tonalidades que está de moda es la de los azules. Desde el sufrido azul marino, hasta el azul cielo más pálido resaltan y aportan elegancia.

Las texturas

El tratamiento con hilos que se haya empleado en la fabricación de las tramas de las alfombras condiciona el nivel de suavidad que tengan al tacto. Principalmente, se distinguen dos tratamientos:

-Bucle: son aquellas que cuentan con rulos de hilos compactos (a la misma o a diferente altura). Son suaves al tacto y más fáciles de limpiar, ya que mantienen la suciedad en la superficie. No se marcan las pisadas. Son resistentes al uso y a las rozaduras. Ideales para habitaciones infantiles.

-Pelo cortado: son aquellas que tienen los rulos cortados en su punta superior. Este corte ofrece un aspecto aterciopelado que transmite elegancia y suavidad. Existen tres tipos de pelo cortado:

Tipo "plush": de aspecto más aterciopelado.

Tipo "saxony": tiene un aspecto más definido en la punta de los hilados.

Tipo “frisé”: hilado muy retorcido formando aspecto enrulado o áspero. Aporta un look informal.

Los materiales

Fibras naturales

alfombras de lana siempre son la mejor opción. No solo dan un toque de diseño y personalidad, sobre todo aportan calidez y confort de la pisada que es muy importante. Son las más indicadas para utilizar en invierno.

Las  alfombras  tejidas a base de algodón también resultan en una acertada elección para combatir el frío. De hecho, son una de las alternativas más escogidas por la gente. La pisada de las mismas es muy agradable y son anti-estáticas e higiénicas. Esto último sumado a su alto grado de absorción de la humedad, que las convierte en una perfecta opción para decorar los suelos de nuestros baños. Su resistencia también las convierte en una pieza que te acompañará a lo largo de los años.

También existen otros materiales, que no aportan la calidez de los anteriores pero si belleza, estilo y personalidad, como las alfombras de cuero, suaves y flexibles. La  fibra de yute, cuyo aspecto áspero contrasta con la suavidad que proporciona al tacto. Es perfecta para climas calurosos en los que se suele caminar descalzo.

También las alfombras de hilo sisal, de aspecto rústico, ideales para ambientes campestres donde resaltan los colores y elementos naturales. Son muy duraderas.

Fibras sintéticas

Las alfombras compuestas a partir de fibras sintéticas  son, sin lugar a dudas, un acierto en la decoración. Ya no sólo por sus numerosas propiedades, como pueden ser su elevada resistencia y longevidad; sino porque abarcan las cualidades más deseadas de las fibras naturales. En este caso concreto, hacemos referencia a su propiedad para aislar el frío. Dentro de estas fibras encontramos la poliamida o el polipropileno, con los cuales se ha conseguido desarrollar productos muy útiles y bonitos.

Y cualquiera fuese nuestra elección del material, junto con un diseño atrevido o un color vibrante, pueden resignificar la apariencia de un espacio y darle más vida, mientras su tejido nos abriga y da calor cuando bajan las temperaturas.