Espectáculos Sup. Cultura Sábado, 30 de noviembre de 2019 | Edición impresa

Aguante la ficción - Por Emiliano González

Por Emiliano Gonzálex

Burning Spear

El vidrio estaba roto, hacía como dos meses le habían tirado una piedra y tenía un orificio del tamaño de una manzana. Aprovechaba, entonces, para largar el humo del cigarrillo que me fumaba de noche por ese hueco. Escuchaba Burning Spear y me hizo acordar a Mimi - De donde es eso? Preguntaba y hacia casi un montonsito, como los tanos, y agarraba youtube y ponía temas que iban desde El Soldado, Dos Minutos e Ismael Serrano. Miré por el vidrio roto la luna llena y blanca y luego agarré un sintex y cubrí la abertura. El cigarrillo a medio fumar quedó en el cenicero. Me hice un té. Me había cortado la mano jugando al fútbol y dolía y Mimi me había curado y vendado de gauchada - No es nada- Me dijo -Bancatelá- Para que jodes con el fútbol-. Ahora estaba solo sacando las vendas para ver como seguía la herida, se deslizó un poco de sangre que cayó sobre el mantel blanco, pasé la lengua por el corte, como un perro, y me vende de nuevo, mañana empresaria a cicatrizar de a poco. Pensé en cómo hay gente que cura heridas como si nada, y uno después anda por la vida con cicatrices que nadie nota, pero están. Le agradecí a Mimi por eso. Y me pregunté si yo tuve el valor de curar a alguien alguna vez. Tomé el té ya tibio. Me senté en el sillón y me dormí de a poco, mañana no iba a estar en la grúa porque me iba a doler al manejarla, me pondrían en otro lugar por unos días, hasta estar bien. Mientras, Burning Spear, ya en el fin, suena de fondo, cantando suave Christopher Columbus is a damn blasted liar  o traducida Cristobal Colón es un maldito mentiroso.

Emiliano Gonzálex