Opinión Fincas Sábado, 8 de junio de 2019 | Edición impresa

Agua, escasez y plan maestro - Por Esteban Fiori

“Medir el volumen que se extrae de cada una de las perforaciones debe ser un objetivo a muy corto plazo”.

Por Ing. Esteban Fiori - Vicepresidente de la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de Tunuyán.

Hace poco más de 25 años que esta maravillosa provincia me recibió con los brazos abiertos, época en que era necesario un simple trámite para poder perforar y realizar nuevas plantaciones. Agua y tierra sobraban. En ese contexto, empecé a planificar e implementar sistemas de riego con nuevas tecnologías que venían de Israel. Sin embargo, hoy la realidad que vive Mendoza es totalmente distinta y diferente a aquella de hace años atrás. 

El nivel dinámico del agua está descendiendo, año tras año. Se está extrayendo más de lo que la naturaleza repone. Se está sobreexplotando el recurso. Hoy ya hay zonas vedadas a nuevas perforaciones. En los últimos años, muchos productores tuvieron que bajar el nivel de profundidad de sus bombas e incluso, realizar nuevas perforaciones. 

Crisis hídrica, disminución de la oferta de agua y retroceso de los glaciares. Una crisis que esperamos que pase, pero su permanencia nos hace suponer que se ha convertido en la nueva habitualidad, aunque siempre se puede estar peor.

Esperar que los tiempos de bonanza regresen, parecería una ingenuidad, por el contrario tenemos que pensar, planificar, y prepararnos para el futuro. Cuanto más nos demoremos en elaborar el plan, las obras públicas y las inversiones que realizan los privados quedarán obsoletas.

La obra de impermeabilización y presurización de los sistemas de riego Arroyo Villegas - Canal La Pampa es un modelo a seguir y mejorar. Pero el efecto antagónico a esta magnífica obra es que quedarán en desuso perforaciones, bombas, acequias, líneas eléctricas, inversiones realizadas por el sector público y muchos privados. Todas inversiones muy importantes en su momento. Al mismo tiempo, el desnivel y su presurización obligó a tuberías más resistentes y a la colocación de válvulas reductoras de presión. Nuestros productores deberán diseñar y/o adaptar ahora sus sistemas de riego.

Una oportunidad emerge en la posibilidad de generar energía eléctrica por medio de turbinas insertadas en los mismos entubamientos, que permitan inyectar energía en las redes (on-grid) o eventualmente proveer energía a costo diferencial a nuestros productores de alimentos. 

Productores que tengan un sistema de riego superficial, podrán disponer de toda la presión disponible en la red para generar energía. Aunque por otro lado, utilizarán mucha más agua para sus cultivos que aquellos que utilicen riego presurizado.

Pero... ¿Dónde queremos estar dentro de 75 años? ¿Qué camino vamos a transitar?¿Cuáles son las próximas obras que se deberán realizar?

En aproximadamente 75 años posiblemente se vea duplicada la cantidad de habitantes. Es por ello que los agricultores tendrán que esforzarse por aumentar la productividad para satisfacer las crecientes demanda de alimentos, mientras que la industria y las ciudades tendrán que encontrar también maneras de utilizar el agua de manera más eficiente.

La escasez del agua hará que cada vez tengamos que cuidar más su uso. Pero, ¿hay que esperar a que sea más escaso para comenzar? Sí, así pareciera que funcionamos los mendocinos.

Medir el volumen que se extrae de cada una de las perforaciones debe ser un objetivo a muy corto plazo. Para poder administrar un recurso hay que medirlo y de manera precisa. Lo que no se puede medir, no se puede mejorar.

La agricultura utiliza el 91% del recurso agua en la provincia. El uso poblacional y prioritario representa el 6%. ¿Qué puede llevarnos a cuidar también el agua potable a consumir solo lo que necesitemos?

Necesitamos un PLAN MAESTRO para las próximas décadas, una hoja de ruta, una guía. Un plan que nos permita ver hacia dónde tenemos que ir, en dónde invertiremos, qué obras realizaremos, en qué orden. Seguramente irán surgiendo nuevas tecnologías, cambios, desafíos, habrá que ir adaptándolo, adaptándonos.

Un PLAN MAESTRO nos permitirá optimizar las inversiones, para qué vamos a impermeabilizar canales si ya está planificada una tubería que lo reemplace, la planificación de los nuevos equipos de riego, la tecnología que debemos estudiar, etc.

La inversión más importante en el agua deberá ser en Educación, Ciencia y Tecnología. Tener un fin determinado, tangible, permitirá un pago feliz de la factura. Y sí, creo que tener agua nos debe hacer muy felices.

Necesitamos una agricultura sustentable. Estamos utilizando recursos que son de nuestros hijos, de nuestros nietos, de las generaciones futuras. Estamos planificando no sólo nuestra vida, también la vida de ellos.