Mundo Jueves, 23 de mayo de 2019 | Edición impresa

Acechada por el nacionalismo, Europa elige su Parlamento

Desde hoy y hasta el domingo hay comicios en la Eurocámara bajo un clima de alarma alimentado por el ascenso de los populismos en la región

Por Redacción LA

Millones de ciudadanos de los 28 países de la Unión Europea (UE) votarán entre hoy y el domingo a los integrantes del Parlamento Europeo, la única institución del bloque elegida directamente, en un clima de alarma alimentado por el Brexit y el ascenso de partidos nacionalistas y euroescépticos.

Líderes europeos del establishment político temen que un avance importante de los euroescépticos en el Parlamento Europeo, que vota las leyes comunitarias, fija el presupuesto de la UE y supervisa a varias de las instituciones del bloque, dificulte la toma de decisiones en Bruselas.

 

Con sondeos que predicen un buen desempeño de fuerzas populistas de derecha y nacionalistas opuestas a una mayor integración, el presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió esta semana que estos comicios serán los más importantes desde los primeros de 1979 y que la UE enfrenta una “amenaza existencial”.

La cita con las urnas pondrá en marcha un período de cambios de gran envergadura en la UE con la elección de sus máximas autoridades, especialmente el presidente de la Comisión Europea, el ejecutivo de la UE, y del Consejo Europeo, como se llama a las cumbres de líderes del bloque.

 

La Eurocámara juega un rol central en este proceso.

La participación electoral ha caído desde 1979, pero la clase política tradicional espera que los votantes se movilicen más esta vez ante el caos provocado en el Reino Unido por el Brexit y varios escándalos que han afectado a partidos o líderes de la extrema derecha europea.

Unos 400 millones de europeos están habilitados para votar.

 

Aunque las formaciones europeístas han controlado siempre la mayoría de las 751 bancas del Parlamento Europeo, el movimiento nacionalista que gana terreno en el Viejo Continente ha empezado a dejar su marca en la UE.

Matteo Salvini, en Italia, o Marine Le Pen, en Francia, abogan por fronteras menos abiertas, mayor autonomía nacional y una UE más débil.