Espectáculos Muy Tecno Domingo, 17 de noviembre de 2019 | Edición impresa

Adiós ahorro: por qué no te dejarán compartir la cuenta de Netflix

Si bien aún no se hizo efectivo, la plataforma busca sumar suscriptores en plena guerra con otros servicios.

Por Nicolás Nicolli - nnicolli@losandes.com.ar

Para algunos es una medida poco grata, mientras que para otros asegura la privacidad.Netflix sorprendió al anunciar la inminente posibilidad de prohibir que se puedan compartir contraseñas con otras personas, algo practicado frecuentemente entre amigos y familiares para abaratar costos mensuales. De esta forma no solamente busca aumentar el número de suscriptores -en medio de la guerra con Disney+, Amazon Prime Video, HBO, Apple TV+ y demás-, sino evitar el robo de cuentas que luego se venden por internet a precios bajísimos.

La compañía, por el momento, no ha manifestado eventuales sanciones para los usuarios que sigan compartiendo sus cuentas y datos personales, pero el monitoreo es una realidad. ¿De dónde surge la medida impopular? Los consumos van atados a los tiempos: según una encuesta realizada por Magid para la cadena CNBC, el 35% de los jóvenes de 16 a 36 años comparte las contraseñas de sus servicios de streaming. Es decir que Netflix, con sus 140 millones de suscriptores en la actualidad, podría sumar un tercio más de endurecer sus medidas. O mejor dicho, 135 millones de dólares más de ingresos.

Un camino restrictivo que podría imitar Netflix es el de Spotify. En el caso de sus perfiles familiares, la plataforma de música ya está obligando a dar permiso para que sepa tu ubicación y compruebe si efectivamente estás usando la cuenta en el mismo sitio que el resto de tu familia.

 

Si bien para muchos puede resultar molesto, el gigante de la N también quiere cuidar la integridad de sus usuarios. ¿Alguna vez te preguntaste de dónde vienen las cuentas vitalicias de Netflix que te venden a $100 por internet? Muchas de esas ofertas se encuentran en la deep web, pero también es cierto que algunos “vendedores” se las ingenian para burlar los filtros de sitios web más amigables y poner engañosas promociones al alcance de la población. 

Partamos de los requisitos que te aclaran. Suelen decirte que no cambies la contraseña, que no entres a otro perfil que no sea el indicado y que no modifiques ningún dato guardado. No hay que ser demasiado sabio para descifrar que se trata de cuentas que pertenecen a otras personas, las cuales desconocen ser víctimas de la estafa y del robo.

Cuando los verdaderos dueños detectan algún problema, se da de baja la presunta cuenta vitalicia y el “vendedor” brinda nuevos datos de acceso como una especie de garantía.

En la deep web también se venden tarjetas robadas, delito que algunos aprovechan para comprar cuentas digitales de servicios de streaming y revenderlos a varios usuarios distraídos. Si antes había que luchar contra los “manteros” que ofrecían DVDs truchos en los rincones de la ciudad, ahora se trata de “proteger el mercado legal del contenido creativo y reducir la piratería”. 

 

En 2017 se formó el consorcio llamado Alliance for Creativity and Entertainment (ACE), donde ingresaron Netflix, Amazon, Disney, HBO, BBC y Viacom, por ejemplo. Si bien hay una guerra declarada por derechos y celos por las producciones propias, la misma saturación del mercado podría obligar a las empresas a la unificación de criterios de seguridad. 

Las posibles medidas incluyen exigir a los clientes que cambien sus contraseñas periódicamente y que se les mande un código por mensaje de texto a los suscriptores, aunque en ambos casos es sencillo de saltar los procedimientos.

 

Se estudia, en consecuencia, la opción para usar sistemas de autenticación en dos pasos (2FA), similares a los de cuentas bancarias y a los de Google, y la asociación del servicio a ciertos dispositivos. Como resultan estrategias poco interesantes, algunos ejecutivos plantean que en el futuro sería bueno que los suscriptores se tengan que identificar con su huella dactilar para iniciar sesión en el servicio.