miércoles 28 de octubre de 2020

Years and Years: cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia
Espectáculos

Years and Years: cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia

La serie plasma el futuro de una familia atravesada por las fake news, el cambio climático y el ascenso de la derecha. Disponible en HBO GO.

Years and Years: cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia

¿Estamos condenados a repetir la historia una y otra vez? Nos lo preguntamos cada vez que leemos un viral falso, cuando lamentamos que ciertos personajes que irónicamente replicamos ganan las elecciones y, ya tarde, cuando esos gobernantes de turno vuelven sobre recetas rancias y fallidas. "Years and Years", la última miniserie de la BBC emitida en este lado del charco por HBO, plasma, con potentes declaraciones y un inquietante montaje, el tan temido futuro, quizás más presente de lo que creemos.

Los Lyons son una familia como cualquier otra, incluso a la hora de reunirse el domingo en la casa de la abuela. En un día no muy lejano de este 2019, la tensión entre Estados Unidos y China desencadena un evento que marcará los años siguientes, retratados en seis fugaces episodios, por si quedaban dudas de la efectiva fórmula británica para narrar en televisión.

La crisis de los refugiados, el ciberterrorismo, los derechos LGBTQI+, la inteligencia artificial, el terraplanismo y el cambio climático conforman las temáticas a entrecruzar, mientras los protagonistas se ríen (y se lamentan) del ascenso de Vivienne Rook (Emma Thompson), una política de extrema derecha que exhibe los peores y más redituables vicios de los líderes.

Por más pesimista que resulte, el creador y guionista Russell T. Davies ("Doctor Who") se atreve a lanzar directas menciones a Trump o el Brexit ("A Inglaterra le fue mejor cuando estuvo sola"). Cierto corte documentalista refleja que lo que menos quiere ser "Years and Years" es otra distopía del montón. "Es un mundo horrible pero quiero ver cada detalle", dice la matriarca de los Lyons acerca de un "futuro" en el que hay más secuelas de Toy Story y en el que los Gypsy Kings siguen de gira.

"De niña, 2028 parecía el futuro, que tendríamos propulsores y comeríamos pastillas como astronautas. Pero ya está aquí y sólo sé que mi banda ancha sigue siendo lenta", resume Rory Lyons, la más joven del clan que pregona la campaña de Rook, mientras su hermano Danny, funcionario de gobierno abiertamente gay, sacrifica sus privilegios para salvar a su pareja en medio de estrictos controles migratorios y campos de concentración.

"Years and Years" permite reflexionar sobre una generación que echa la culpa a cualquier entidad antes que asumirla. Incluso, al bendito curso de la historia, como si no dependiera de nosotros. Pagamos una suma irrisoria por una remera así la terminemos usando para dormir. ¿Qué hacemos al respecto? Echar a la trabajadora de turno y reemplazarla por una máquina para evitar saludarla, como si se tratara del enemigo.

El drama familiar, que amalgama la cursilería de "This Is Us" y la socarronería de "Six Feet Under", se ve condicionado por la perversa invasión de la tecnología.

Filtros de Snapchat que saltan a la realidad, transhumanismo, implantes robóticos, asistentes virtuales, inteligencia artificial... Es inevitable asociar "Years and Years" a "Black Mirror", que tuvo una quinta temporada más preocupada por contentar los algoritmos de Netflix que por derribarlos. Rory Kinnear, el mismo que interpretó al primer ministro chantajeado con un cerdo en la antología de ciencia ficción, se luce en otro rol igual de liado.

Cuando algunos intercambios verbales exceden en pedagogía y cierta moralina le quita filo a la serie, el humor negro oxigena tan tétrico relato, donde la clase media anestesia sus temores en las presuntas amenazas exteriores. El final, con un epílogo más estirado del necesario, erra de conformista pero así también es el mundo que construimos. Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia.