martes 19 de enero de 2021

Una cerebritis terminó con la vida del “trapito” atacado en Guaymallén
Policiales

Una cerebritis terminó con la vida del “trapito” atacado en Guaymallén

Claudio Gómez (41) agonizó 13 días en el hospital Central tras haber recibido una dura paliza cerca de la Terminal de Ómnibus.

  • miércoles, 28 de noviembre de 2018
Una cerebritis terminó con la vida del “trapito” atacado en Guaymallén

La tremenda paliza que recibió Claudio Gómez en la madrugada del 7 de noviembre pasado lo dejó agonizando durante 13 días en el hospital Central. Allí fue operado, pero una grave infección en el sistema nervioso terminó con su vida. Uno de los acusados de haberlo molido a golpes fue detenido y no se descarta que se sumen nuevos imputados.

Según consignaron fuentes policiales, alrededor de las 2 de la madrugada del martes 7 de noviembre pasado, el hombre de 41 años regresaba a su casa, situada en Dorrego.

De acuerdo a lo que pudieron reconstruir luego los pesquisas, Gómez había ido con un amigo a tomar unos tragos a un local cercano a la terminal de ómnibus. En las inmediaciones, los amigos se cruzaron con “trapitos” con quienes protagonizaron una discusión.

Cuando se disponía a volver a su casa, Gómez fue sorprendido en la esquina de Ejército de los Andes y 25 de Mayo, bajo el puente de la Costanera, por los limpiavidrios con los que había discutido. La golpiza que recibió allí fue tremenda, según se constataría luego por las lesiones que presentaba.

Los sabuesos creen que la víctima, quien también trabajaba como "trapito", fue atacada con un palo o un caño. La mayor parte de los golpes los recibió en la cabeza. Pero, lejos de buscar asistencia inmediata, Gómez se retiró a su casa y sólo fue asistido por una hermana. Es más, según se informó oficialmente, el herido se negó a recibir atención hospitalaria.

Larga agonía

Con el paso de las horas las secuelas se agravaron y el "trapito" finalmente fue internado en el Central un día después de la golpiza. Ingresó a terapia intensiva con traumatismo encáfalocraneano y fractura del parietal derecho. Entonces comenzó su agonía.

David Gómez permaneció 13 días internado. En su periplo por el efector público de calle Alem tuvo síndrome febril y los médicos que lo asistían pensaron que era un cuadro respiratorio, pero le realizaron una tomografía el lunes 19 y constataron que la infección era cerebral. Al día siguiente ingresó a quirófano, donde los neurocirujanos intentaron revertir el cuadro.

Fue intervenido en la zona del cráneo donde presentaba la fractura pero luego de unos días tuvo una "colección purulenta", es decir, una acumulación de pus que revelaba una grave infección, según especificaron fuentes de la investigación a las que accedió Los Andes.

Los profesionales determinaron que Gómez sufría una cerebritis -una infección en el sistema nervioso- y una tromboflebitis de la vena cerebral. El paciente permanecía internado en la Unidad de Terapia Intensiva, donde agonizó durante dos semanas hasta que el miércoles 21 a las 11 dejó de existir.

Denuncia por homicidio

Recién el día en que Gómez falleció el hecho fue denunciado. El fiscal de Homicidios Carlos Torres se hizo cargo de la causa y ordenó pericias para determinar cómo la víctima había sido ultimada.

La pesquisa dio sus frutos luego de averiguaciones basadas en distintas declaraciones. Finalmente, el último lunes en horas del mediodía un hombre de 36 años llamado Marcos Peña fue capturado en inmediaciones de la terminal de ómnibus. Sobre él pesaba un pedido de captura. No se descartan más detenciones.

Claves

Claudio Gómez fue atacado cerca de la terminal por limpiavidrios de la zona. Pese a resultar gravemente herido se fue a su casa. Una hermana lo asistió.

Un día después la víctima ingresó a terapia intensiva del hospital Central. Una infección en el sistema nervioso terminó con su vida en dos semanas.