jueves 6 de agosto de 2020

Rubén Caparotta: “Exportamos transformadores a Dubai, Irak, Australia y EEUU”
Sup. Economía

Rubén Caparotta: “Exportamos transformadores a Dubai, Irak, Australia y EEUU”

El especialista asegura que hoy coloca más de 25% de su producción en el exterior. A su vez, remarcó la fuerte suba en las tarifas.

Rubén Caparotta: “Exportamos transformadores a Dubai, Irak, Australia y EEUU”

Rubén Caparotta lleva adelante una firma con más de 36 años en el mercado de la metalmecánica, Artrans. El empresario cuenta los desafíos que han tenido que afrontar durante todo este tiempo y cómo hoy intentan sortear el incremento de tarifas, costos logísticos y laborales.

-¿Con qué líneas y con cuántos productos cuentan?

-Fabricamos transformadores de distribución, transmisión para las empresas de energía eléctrica, energía eólica, transformadores para el sector petrolero, minero, entre otros. Todos cuentan con normas de calidad ISO 9001-2008. Nuestra línea de producción incluye: fabricación de transformadores de potencia hasta 100.000 KVA con tensiones de 66, 69, 132 y 138 KV, con cambiador de tomas en carga. Fabricación de transformadores de distribución hasta 2.500 KVA con voltajes de 3,3, 6,6, 11, 13,8 y 33 KV, fabricación de reactores de neutro, reparación y mantenimiento de transformadores de distribución, supervisión de montaje, asistencia técnica y servicio post-venta. Una de nuestras mayores fortalezas es la fabricación de transformadores para la extracción de petróleo para aplicación en pozos localizados en el norte de África y Oriente Medio, lo que incluye transformadores reductores y elevadores para sistemas de bombeo electro sumergible.

-¿Son una empresa familiar?

-Así es, comenzamos en 1982 con mis dos socios Pablo Zambruno y Mario Godoy, cada uno de ellos con actividades específicas. Pablo era ingeniero y se encargó de los primeros diseños de los transformadores. Mario también tenía conocimientos al respecto porque venía de una fábrica que acababa de cerrar, y yo me encargaba del área administrativa y comercial. Hoy, además de estar en la compañía, también están mis hijos y los hijos de mis socios, y entre todos tenemos la visión de continuar creciendo, tenemos pasión por el sector y por Artrans.

-¿Cómo están compuestas las ventas de la empresa?

-En algún momento llegamos a enviar el 50% de la producción al mercado externo y el resto al país. Desde hace un tiempo hasta ahora, debido a diversos acontecimientos económicos, cepo cambiario, incremento de costos, entre otros aspectos, sólo enviamos el 25% de la producción al mercado externo. No obstante, la empresa nació con la visión de exportar, por ello es que seguimos apostando a los mercados y cada año nos abrimos a un nuevo país. Estamos enviando transformadores a Canadá, Alemania, Dubai, Irak, Australia, Estados Unidos, India, entre otros tantos países más.

-Actualmente, ¿cuántas personas trabajan en la empresa?

-Tenemos en total una nómina de 152 trabajadores. De ellos, unos (22) trabajan en nuestro otro emprendimiento, el hotel Montañas Azules, y luego más del 50% del resto lo hace en la planta de Acceso Sur, pegado al Barrio La Gloria, y el resto en el segundo galpón de producción en Mayor Drummond. Un punto que me interesa remarcar es que nuestra misión también ha sido incorporar personal y capacitarlo y que los mismos trabajadores crezcan dentro de nuestra compañía. Por ello es que trabaja con nosotros, por un lado, Facundo, que es un chico de 24 años no vidente, que comenzó hace dos años en la empresa y hoy se está desempeñando en la nave de depósito. También sumamos a personas de los barrios humildes aledaños y con dificultades a veces con la droga, que están saliendo, con el objetivo de capacitarlos, de que conozcan otra realidad, de que salgan adelante, y enseñarles un oficio.

-¿Continúan realizando inversiones?

-Así es. Es la clave que tenemos para seguir creciendo en el mercado interno y principalmente en el externo. Siempre estamos innovando e incorporando la última tecnología, con el objetivo de seguir siendo competitivos, bajar costos y ofrecer equipamiento renovado. 
De hecho, no sólo en lo que respecta a transformadores sino también, por ejemplo, estamos armando un laboratorio que será único en la región y podremos dar soporte a otras empresas y usuarios de transformadores, tercerizando el servicio de mantenimiento o fallas en los transformadores para que evalúen el funcionamiento y el tiempo de vida de los mismos. Para esto, estamos equipando el laboratorio con productos y material de última tecnología que estamos trayendo de diversas partes del mundo.  También, estamos agrandando uno de nuestros galpones para la fabricación de transformadores mayores a 150 toneladas, ya que hoy en ninguna de nuestras dos naves entraba.  Cabe indicar que por un lado tenemos la primera planta (de 10 mil m2) ubicada en el Acceso Sur, Luján de Cuyo, en donde fabricamos transformadores hasta 100 mva; en la segunda, ubicada en Mayor Drummond (de 5 mil m2), trabajamos con transformadores de hasta 2,5 mva, que son los petroleros y para distribución.

-Para ello se necesita financiamiento, ¿tienen apoyo local?

-Sí, por suerte contamos con el apoyo del Banco Nación, del Banco Macro, Ciudad, BICE. Tenemos oportunidades de crecimiento debido a los diversos créditos que las entidades nos ofrecen. Sin esto sería imposible. No sólo se necesita dinero para expandirnos físicamente, sino también para financiarnos durante la etapa de producción de las máquinas, que, por lo general, en el caso de los transformadores de mayor peso, que tienen un valor de 700 mil dólares, tienen una demora en la fabricación de 210 días, y después hasta 60 días para llegar a los destinos más lejanos, como puede ser el caso de Alemania. Recién ahí comenzás a cobrar. Por lo que durante esos más de 9 meses, se necesita dinero para pagar sueldos, facturas, material, por lo que sin créditos nos sería imposible.

-¿Cuáles son las principales dificultades del sector?

-En cuanto al mercado externo nos cuesta llegar por los altos costos y el tiempo de demora. Estamos muy lejos de nuestros compradores. Por ejemplo, un barco que se lleva un producto de 150 toneladas tarda 60 días en llegar a Alemania. En este caso en particular el producto que se envió es para la industria petrolera. Este sector no puede esperar todo ese tiempo por el transformador. Por ello es que la empresa decide pagar la diferencia y lo manda en avión. El costo de transportar en avión un transformador es el mismo que tiene para producirlo. Para ellos, a pesar de esto, es rentable y necesitan hacerlo para comenzar cuanto antes a explotar el pozo de petróleo. Para nosotros sería una locura y no podríamos asumir el costo.

-¿Y con respecto a las trabas locales que frenan el crecimiento?

-Yo siempre digo lo mismo, pero el gobierno incita a que los empresarios debemos invertir y mejorar y mantener la tecnología en el primer nivel para ser competitivos y rentables. Así como el Estado nos exige, ellos también deberían ser competitivos. No se puede seguir con la presión tributaria que hay hasta este momento. Por ejemplo, con las tarifas eléctricas, el shock no ha sido gradual como se ha dicho. Esto debería contemplarlo el gobierno si quiere ser competitivo ante el mundo. De lo contrario, si no acompaña a la empresa no podemos seguir creciendo. 
Lo mismo sucede con la nómina salarial. Tenemos más de 40% y 50% de cargas sobre el salario, cuando en otros países no se llega ni siquiera al 30%.  Después, las pymes tenían una contribución patronal de la alícuota del 17%. Sin embargo, ahora nos aumentan al 19,5%, gradualmente en los próximos 4 años. A cambio de eso nos permiten deducir a todas las empresas, 2.400 pesos de cada salario de la nómina. Pero por otro lado nos aumentan ese 2%. Por lo tanto, es incomprensible la política que tienen; nos sacan por un lado y por otro nos cobran.

-¿Cuál es el pedido que realiza?

-El Estado debería ponerse firme en ser más competitivo. Hay un punto importante y distorsivo del mercado, que es el dólar, pisar la moneda y retener su cotización y luego soltarlo para que se actualice. En ese instante tenemos incrementos de precios en todo y se vuelve todo caótico y genera pánico.  Esto no lo necesitamos. El gobierno debe dar señales de previsibilidad en todos los aspectos. No tienen que cobrarnos el impuesto a las Ganancias sobre la facturación de ventas al exterior. Eso no lo hace ningún país del mundo. Antes no se cobraba. Luego, con un decreto reformaron la ley. Además, deberían hacer un reintegro de impuestos, porque, por ejemplo, en una tarifa en la que nos cobran 37% en impuestos, eso no lo podemos cargar en el precio del transformador, y de ese modo perdemos competitividad.

-¿Cuáles han sido los incrementos en las facturas eléctricas que usted menciona?

-En enero del año pasado pagamos una boleta de luz de 200 mil pesos y en enero de 2018 la boleta saltó a 600 mil pesos. Es un incremento altísimo de este costo. No estamos en desacuerdo que se incrementen las tarifas, porque sabemos y somos conscientes de que estaban atrasadas, pero no sólo sube el valor del MW, sino también, en igual proporción, lo hacen los impuestos, que representan más del 35% de la factura. En este punto, el Gobierno también podría evaluar que más allá de subir y acomodar el valor de la energía, debería por otro lado bajar los impuestos, para que el impacto no sea tal.  En ningún país del mundo sucede que el 27% sobre la tarifa sea IVA y 10% de impuestos provinciales y sellados.

-El precio del barril de petróleo, ¿influye en el valor de los transformadores?

-Es una variable de ajuste a la hora de recibir pedidos y del valor en que se cotiza el producto.  No sólo por esto sino también por otras variables. Los precios a nivel internacional de los transformadores han bajado, a pesar de que nuestros costos son cada vez más altos. Para seguir compitiendo hemos tenido que bajar los precios más de un 20%, y en ciertas oportunidades tenemos una mínima ganancia o exportamos al costo. Esto claramente lo hacemos para seguir posicionándonos y marcar huellas en los mercados internacionales, que por lo general se mueven por referencias.  Así todo, a pesar de bajar y de trabajar al costo, los precios de nuestros transformadores están 20% por encima de otros, por ejemplo de Corea del Sur. Pero ya no podemos seguir disminuyendo. Sin embargo, sí se podría hacer si el Gobierno colaborara y bajara la presión fiscal y laboral. El Estado no les presta atención a las exportaciones.

- ¿El crecimiento de la obra pública los ha ayudado?

-Ayuda al crecimiento de la empresa porque hay muchos proyectos energéticos, principalmente enfocados a las renovables. Sin embargo, observamos que muchas de las ejecuciones están demoradas y hasta paradas, sobre todo en la provincia. No obstante ello, estamos trabajando con ciertas empresas en otras provincias, como en el Sur y en San Luis.