jueves 29 de octubre de 2020

Puede fallar: 6 innovaciones que resultaron ser grandes fracasos tecnológicos
Muy Tecno

Puede fallar: 6 innovaciones que resultaron ser grandes fracasos tecnológicos

Cada año, las grandes empresas anuncian desarrollos que nos asombran pero más de una vez resultaron decepcionantes. Repasá la lista.

Puede fallar: 6 innovaciones que resultaron ser grandes fracasos tecnológicos

Quizá no podamos recordar el día exacto que una gran innovación tecnológica se instaló en nuestra vida pero definitivamente recordamos cómo nos impactó. Probablemente nuestros abuelos y padres recuerden la novedad de tener en casa televisión, radio o teléfono y nosotros sabemos lo importante que fue la computadora personal, internet o los teléfonos celulares.

Todos esos desarrollos tecnológicos no son sólo innovación sino también hitos culturales porque se meten en nuestra cotidianidad y la invaden hasta que ya nos resultan parte esencial de nuestra existencia. La lista puede ser larga pero los nombres de las empresas no son tantos: Apple, Google, Microsoft, IBM, Samsung y algunos más marcan nuestro destino tecnológico.

Sin embargo no todo genera una revolución como lo hizo alguna vez Windows XP, el buscador de Google o la llegada del iPhone. Muchas veces algunos desarrollos parecen grandes innovaciones pero se terminan estrellando con la misma fuerza con la que impulsaron expectativas.

Por eso compartimos aquí seis innovaciones que terminaron en fracaso:

Google Glass

Google Glass, uno de los dispositivos más esperados y más decepcionantes

Los anteojos inteligentes de Google apuntaban a ser la gran revolución cultural del siglo XXI cuando se presentaron en 2012. Integraban internet, realidad aumentada y toda la información del buscador.

Todos deseaban tener un par cuando se anunciaron pero muy pocos dieron el paso cuando finalmente se presentaron. Los anteojos eran poco atractivos, tenían errores de funcionamiento, su batería duraba poco y muchos cuestionaron que no respetaba la privacidad.

Todo eso sin contar que iba a tener un precio astronómico que rozaría los 2.000 dólares. De a poco fue perdiendo interés mediático, nunca llegó al consumidor y finalmente quedó en el olvido. Los expertos apuntaron a múltiples causas pero la principal fue que la empresa había decidido salir con un producto que no estaba terminado.

Ahora Google Glass ha revivido y sus aspiraciones más simples sumado a un precio más bajo lo convierten en un producto que podría interesar al usuarios cuando salga al mercado.

Galaxy Note 7

La peligrosa batería del Galaxy Note 7 lo llevaron de ser el mejor teléfono al más riesgoso del mercado

No es casual que Samsung lidere el mercado tecnológico mundial. Muchos de sus productos son pura innovación y entre ellos se destaca el Galaxy Note. El teléfono no era un smartphone más del mercado, era un equipo que con cada nuevo modelo traía prestaciones ideales para profesionales gracias a su lápiz óptico y sus excelentes cámaras.

Su sistema operativo es Android pero adaptado a funciones única para este equipo. Por eso cada renovación entusiasmaba a sus fans y la expectativa subió aún más en 2017 cuando la empresa obvió el Note 6 y saltó directamente al 7 con la promesa de ser el mejor smartphone del mercado. Y lo fue, aunque muy brevemente.

Un defecto en la batería del equipo lo hizo pasar de la lista del mejor teléfono al más peligroso. El equipo se recalentaba y en más de una ocasión se prendió fuego. La compañía surcoreana tuvo que salir a pedir disculpas y retirarlo del mercado. Todo eso le costó alrededor de 3.100 millones de dólares y las expectativas de crecimiento de 5,5% para ese año se transformaron en una caída de casi 30% para la empresa. Fue un golpe duro pero supieron recuperarse. Al año siguiente el Galaxy Note 8 fue un éxito que siguió creciendo con la llegada del Note 9 y la reciente salida del Note 10.

TV con 3D

La TV en 3D fue una idea que no prosperó

El televisor fue un producto que logró mantener su éxito durante décadas con escasas innovaciones: redujo su tamaño, se hizo a color y mejoró su sonido. Sin embargo en 2013 se anunció la verdadera innovación con la llegada del 3D y las pantallas curvas. Grandes nombres como Samsung, Sony y LG lanzaron modelos que reproducían contenido en ese formato y aspiraban a un boom de ventas para el Mundial del 2014. Sin embargo el éxito nunca llegó y hoy los teles en 3D son sólo un recuerdo lejano aunque solo hayan pasado seis años.

Su principal traba era el precio. Comprar un tv más las gafas costaba por encima de los mil dólares. Pero el precio era sólo uno de los tantos problemas. Los lentes 3D generaban dolor de cabeza y problemas de vista en muchos usuarios además de tener que adaptarse a aquellos que ya utilizaban lentes.

Ver en 3D era sólo posible con gafas y la mayoría eran grandes e incómodas y el problema adicional es que había poco contenido en ese formato y los canales de TV no hicieron muchos esfuerzos en sumarse. Los pocos que las compraron quizá vieron la película Avatar, que fue hecha enteramente en 3D, y luego siguieron utilizando el televisor como un Smart TV convencional.

Windows Phone

Windows Phone parecía una buena alternativa a iOS y a Android pero fracasó

El lanzamiento del iPhone en 2007 marcó un antes y un después porque tras su salida al mercado todas las marcas comenzaron a producir smartphones con pantalla táctil. Apple lideró la innovación y Google copó el mercado con su sistema operativo Android que estaba con las principales marcas como Samsung, LG y Motorola. A ese juego decidió entrar Microsoft y se animó a lanzar el Windows Phone, un teléfono inteligente fabricado por ellos mismos y con sistema operativo propio.

La idea era buena porque ofrecía una alternativa a iOS y Android con un sistema que era familiar para muchos. Sin embargo el fracaso no tardó en llegar. Mucha gente era fiel a Apple y a Android y no quiso cambiar y no muchos desarrolladores crearon o adaptaron sus apps más populares para el teléfono de Microsoft, lo que hizo que su tienda de aplicaciones fuera muy limitada en comparación a su competencia. T

ambién el SO era demasiado parecido al Windows 8 de las computadoras -otra decepción- y eso llevó a muchos a pensar que era una adaptación en versión móvil y no un sistema hecho especialmente para el smartphone.

Redes sociales de Google

Buzz fue una de las tantas redes sociales que lanzó Google pero no atrajo gente

En una década las redes sociales invadieron el mundo y hoy son el lugar de expresión de las grandes sociedades. Controlar una red, es poseer un inmenso negocio y el gigante Google lo sabía. Entre tantos productos exitosos -como los mapas, el buscador o el correo Gmail- se esperaba que también dominara con sus apps sociales. Sin embargo por más intentos que realizó, nunca logró "enamorar" como sí lo hicieron Facebook o Instagram.

El primer gran intento fue Google Wave que permite interacción entre los usuarios para proyectos colaborativos. Pocos lo entendieron y muchos menos lo usaron, así que quedó en el olvido. En 2010 lanzaron Buzz, un emprendimiento que mejoraba la conexión entre usuarios de Gmail pero no terminó de funcionar y para 2013 ya había sido abandonado.

Tras esos dos fallidos procesos nació Google + (o Plus) y parecía que finalmente iba a poder combinar las necesidades del usuarios con su idea de interacción y colaboración. Arrancó con buenas críticas y transformó en usuario a cualquiera que tuviera una cuenta de su correo electrónico, pero de a poco la gente lo abandonó hasta que el año pasado Google anunció que finalmente cerraría el servicio.

Microsoft Zune

Zune quiso "matar" al iPod pero el único muerto fue el dispositivo por su fracaso comercial

Antes del éxito del iPhone, Apple había "roto" el mercado de la música con el iPod. El dispositivo de reproducción musical no sólo era innovador por su formato sino también por su concepto de comprar canciones en vez de discos y cambió la industria musical para siempre.

Microsoft tenía el dinero y la capacidad para hacerle frente a Apple y lo intentó con el reproductor de música Zune. Lo lanzaron en 2006 y se presentó como un "iPod killer". Sin embargo el dispositivo no fue más exitoso que un reproductor de MP3 comprado en un persa. Nadie lo tomó en serio y sus ventas estuvieron muy por debajo de los esperado. Salieron cuatro versiones pero aunque mejoraba su función, no repuntaba en el mercado. Así, en 2011, Microsoft decidió dejar de producirlo y también cerró el Zune Music Pass, la tienda de música que le habían incorporado que funcionaba de forma similar a la iTunes Store de Apple.

En la actualidad muchos desconocen lo que es un Zune pero para muchos fanáticos de la tecnología el dispositivo se transformó en un objeto de culto que tiene mucho valor en el mercado de los coleccionables. No era el éxito esperado pero, de alguna forma, se volvió un pequeño triunfo.