miércoles 30 de septiembre de 2020

Problemas - Por Jorge Sosa
Opinión

Problemas - Por Jorge Sosa

La vida es sinónimo de problemas, estamos puestos a resolverlos y a encontrarles el antídoto.

Problemas - Por Jorge Sosa

Todos tenemos problemas y eso no es un aliciente para que andemos llorando por todos lados. Un problema es una cuestión discutible que hay que resolver o a la que se le busca alguna explicación.

Los  problemas son de distinta índole, pueden ser problemas de salud, de dinero, de relaciones, o pueden ser problemas de matemática que son los  más difíciles de resolver. ¿Por qué se suicidó el libro de matemáticas? Porque tenía muchos problemas.

Todos los días nos enfrentamos con problemas de minúscula importancia o andamos llevando adentro un problemón de aquellos que quitan el sueño.

Pero los problemas son una característica de la vida. No existe la vida sin problemas inclusive en aquellos que tienen dinero y poder, también caen en la volteada como cualquier ser humano.

Somos permeables a ellos y conviven con nosotros quitándonos espacios de paz tan necesarios para respirar la vida.

Sin duda hay problemas de envergadura que necesitan una disposición del ánimo para resolverlos, o en todo caso una dedicación de tiempo a su resolución.

Pero también están aquellos problemas menores que no merecerían el rótulo de problemas y, sin embargo, nosotros, impulsados por algún sector de nuestro masoquismo, le damos la categoría de trascendentes y perdemos con ellos valiosos minutos de vida.

Hay una sentencia que dice: si el problema tiene solución para qué te vas a preocupar, y si no tiene solución para qué te vas a preocupar.

La vida es sinónimo de problemas, estamos puestos a resolverlos y para encontrarles el antídoto que es la solución.

Darle la categoría de problemas a algunos inconvenientes menores que nos suceden es cargarnos negativamente y entonces eso empaña todo lo que queda adelante.

Evaluemos el hecho, veamos si tienen la dimensión que corresponde, sino dejemos que vengan con la confianza de que hemos de tener puntería para resolverlos.

Seguramente hoy un problema apareció en tu vida, no te tortures, a todos les pasa y, sin embargo, el tiempo sigue su marcha esperando que sepamos aprovecharle sus momentos buenos.

Tienen distintas causas y motivos para presentarse de cuerpo presente a decirnos: “a ver si podés resolverme” y uno debe pensar que si le han asignado un problema es porque tenemos posibilidades de superarlo.

No desesperarse puede ser una manera de contrarrestar la carga que significa tenerlos. Mirarlos con calma y encontrarle la hendijita por donde entra la luz que seguramente la tienen.

Debemos tener en cuenta que, entre los títulos que merecemos y nos definen, está el de “resolvedores de problemas” y eso ya debería darnos la suficiente confianza para encarar el obstáculo y vencerlo.

Somos capaces, de eso no tengan duda, no podemos dejar que nos venzan sin luchar. Es el camino adecuado para que lo que aparecía como terreno fangoso se vuelva un terreno llano  y placentero.

Vamos a hacerlo, hoy tenemos mucho que resolver.