martes 22 de septiembre de 2020

Piñera: con una mala imagen trata de recuperar la calma
Mundo

Piñera: con una mala imagen trata de recuperar la calma

El presidente chileno levantó ayer el estado de emergencia tras una semana de protestas y tras haberle pedido la renuncia a todo el gabinete

Piñera: con una mala imagen trata de recuperar la calma

Santiago de Chile. El presidente chileno, Sebastián Piñera, firmó los decretos que suponen el levantamiento del estado de excepción en todo Chile a partir de anoche, 28 de octubre, impuesto tras las intensas protestas y disturbios que han sacudido el país en los últimos días.

"Con el objetivo de contribuir a que Chile recupere la normalidad institucional, el presidente de la República firmó los decretos requeridos", explicó la Presidencia chilena en un comunicado.

La medida supone un paso más hacia la normalización después de que se levantaran los toques de queda impuestos en varias ciudades del país. El estado de excepción fue decretado el 18 de octubre cuando, después de las manifestaciones, se desencadenaron saqueos y ataques incendiarios en Santiago y otros lugares.

Más exigencias

Sin embargo, tras la masiva manifestación del pasado viernes en Santiago, en la que participaron un millón de personas  de forma pacífica, Piñera anunció que había escuchado el mensaje y pidió la renuncia a su Gabinete en pleno, lo que fue considerado una victoria por parte de los manifestantes.

Mientras, continúan las movilizaciones con un marcado carácter pacífico y destacan el concurrido acto en el parque O'Higgins de Santiago o la multitudinaria marcha entre Viña del Mar y su ciudad hermana, Valparaíso.

Piñera seguía sin poder detener las concurridas protestas en Chile en el décimo día de un estallido social que a diario amplía sus exigencias, desde más ciclovías a una nueva Constitución.

Sin embargo, los hechos vandálicos en el país están disminuyendo notoriamente: de 33 la víspera a 16 la última jornada, informó el gobierno.

Unas 15 mil personas, según la policía, se reunieron en un parque cercano al centro de Santiago para participar en el festival "Por el derecho a vivir en paz", con la presencia de diversos artistas.

Fuerte oposición

También ayer voces de la oposición, como la del presidente del Senado, Jaime Quintana (Partido por la Democracia, PPD), han defendido la necesidad de un proceso constituyente para cerrar la crisis social. "No veo otra salida que no sea iniciar un proceso ahora de nueva Constitución y no dejárselo pendiente al gobierno siguiente", afirmó Quintana en una entrevista con Radio Cooperativa.

Quintana respalda así al presidente de la Cámara de Diputados, Iván Flores (Partido Demócrata Cristiano, PDC), y al expresidente de la cámara alta Carlos Montes (Partido Socialista), quien incluso confirmó que su partido propondrá decidir si se cambia la Carta Magna mediante un plebiscito.

Según Quintana, "cualquier presidente quisiera pasar a la historia firmando una nueva Constitución". 

La diputada del Partido Comunista (PC) Karol Cariola anunció que cuentan ya con nueve firmas disponibles para presentar una acusación constitucional contra Piñera. "El PC tiene sus nueve firmas disponibles para la #AcusacionConstitucional a @sebastianpinera, estamos redactando nuestros argumentos y fundamentos. Para nosotros es un imperativo ético, no dejaremos pasar las violaciones a los Derechos Humanos" escribió en su cuenta de Twitter.

Otro diputado comunista, Daniel Núñez, explicó en redes sociales que "el fundamento de la acusación constitucional es muy sencillo: cuando Piñera saca a los militares a las calles armados con fusiles de guerra y ordena disparar a civiles desarmados infringió su deber constitucional de resguardar la vida de tod@s l@s ciudadan@s. Así de simple!". "Los diputad@s comunistas presentaremos en los próximos días la acusación constitucional contra Piñera. Es responsable de la brutal represión", afirmó.

Ayer publicó una encuesta en la que la aprobación de Piñera cae hasta un mínimo histórico del 14 por ciento. Además, el rechazo popular al mandatario se ha disparado hasta el 78 por ciento, también un récord desde el final de la dictadura.