lunes 12 de abril de2021

Peronismo de Mendoza: después del desastre - Por Mauricio Guajardo Corvalán
Opinión

Peronismo de Mendoza: después del desastre - Por Mauricio Guajardo Corvalán

  • viernes, 31 de enero de 2020
Peronismo de Mendoza: después del desastre - Por Mauricio Guajardo Corvalán

Visualizo un recuerdo de mi infancia, que se presenta como una foto en blanco y negro. Mi abuela y mi padre llorando por la muerte de Perón. También perplejo, observaba la evidente alegría de un empresario conocido. Siempre existió y existirá esta diferencia ideológica aquí y en todo el mundo; no sorprende y hasta es saludable que así sea (no entiendo la vida con un pensamiento único, sin disenso). Pero no se explica el odio irracional que se evidencia en nuestro país (de ambas partes), sin tolerancia y respeto por el que piensa distinto. Sin dudas, la sociedad argentina es muy confrontativa, pero justamente es el resultado de tener clase media. Qué paradoja, ¿no?

Al crecer, mi síntesis se resume en una pregunta: ¿Un Estado neoliberal o un Estado de bienestar? Es obvio que aquí hay un dilema ideológico. Después de muchos años de estudio y análisis, intenté explicarme qué pasaba:

• Muchos pensamos que el “peronismo” (más allá de sus indefendibles errores), permitió que nuestro país tuviera clase media (a diferencia del resto de América Latina).

• Otros “No peronistas” (algunos amigos, sí, hermanos de la vida), creen lo opuesto, que era y es la causa de la decadencia.

Estas reflexiones, ubican desde mi perspectiva (y sin defender lo indefendible), al peronismo como actor imprescindible para tener el país y la provincia que soñamos.

Pero ¿es éste el peronismo que puede transformar y desarrollar la Mendoza que queremos todos?

Estas últimas elecciones despertaron una profunda pena en mí. El comentario en la última campaña del ex gobernador, definiendo esta campaña electoral como pobre intelectualmente, fue un golpe de nocaut para el peronismo (y también para mi autoestima).

Debo reconocer mi profundo enojo y desilusión, al ver en Mendoza un proceso autodestructivo, liderado por la actual dirigencia. Sin dudas, hay un antes y después de esta elección, o no entendimos nada. Un grupo de jóvenes sin estructura partidaria, le ganaron al Partido Justicialista y sus intendentes.

La dirigencia de nuestro movimiento provincial evidencia una franca decadencia. Si uno compara ex gobernadores justicialistas de hace 30 años (que terminaron siendo candidatos a presidente, embajadores en EEUU, etc.) con los últimos, nos causa gracia (en realidad dicha comparación hasta resulta un tanto bizarra).

Si evaluamos la gestión de los dos últimos gobernadores peronistas, era una obviedad que se perdería el poder por un tiempo prudencial. Uno de ellos, no pudo ganar ni siquiera la interna para ser intendente en su tierra, todo un reflejo de la realidad.

Por favor, muchos de nuestros máximos referentes y candidatos no pueden hablar de corrido. En otras épocas su techo habría sido ser concejal. Hacemos campañas evitando que se expresen y digan cómo piensan transformar la realidad. Esto no es discriminar, es reconocer las limitaciones. Por ejemplo, yo no podría ser ministro de Economía, no estoy capacitado para ello, y me ubico.

La pregunta es ¿qué nos pasó peronistas de Mendoza? La sociedad observa esto y expresa que no cree en nuestra alternativa. La fallida reforma de la ley 7.722, dejó expuesto lo desorientados que están nuestros referentes. Así, seguramente, perderemos la próxima elección, y lo grave es que la dirigencia no entendió el mensaje.

Peronismo mendocino, ¿seguiremos hasta terminar siendo una minoría testimonial? ¿Aprenderá la dirigencia del claro mensaje de la ciudadanía? ¿Jugará cada uno el rol que puede (no el que desee) para construir la Mendoza soñada? ¿Se pensará desde el peronismo, con intelectuales, qué provincia queremos y cómo desarrollarla? (obvio, con el imprescindible sostén del territorio pragmático que siempre nos caracterizó).

Por último, ¿dónde estás Jauretche de mi vida que no te puedo encontrar?

Francamente creo que el peronismo local tiene referentes y materia gris, para pensar la provincia que merecemos. ¿Tendrá la grandeza necesaria la actual dirigencia para dar un paso al costado?

Si no cambiamos el rumbo del peronismo mendocino, la ciudadanía continuará buscando las respuestas en otro lado; para alegría de muchos amigos, y para tristeza de mi padre (que en paz descanse) y la mía propia.