Otra victoria femenina - Por Maxi Salgado

Otra victoria femenina - Por Maxi Salgado
Otra victoria femenina - Por Maxi Salgado

Las mujeres, que ya ganaron la lucha por la igualdad de derechos en el deporte, ahora van imponiendo su derecho sobre la libertad sexual.

Primero fue la lucha para que se respeten sus derechos como deportistas, después la igualdad de género en todos los ámbitos, especialmente el económico y las condiciones laborales. Las mujeres marcan el rumbo para derribar barreras no sólo en la sociedad, sino también en el deporte.

Esa larga lucha mundial que en la Argentina derivó en la profesionalización de las jugadoras por parte de la AFA, ahora tiene un nuevo capítulo:  la libertad sexual, que es un derecho reconocido, pero difícil de ejercer en un ámbito plagado de estereotipos y ampliamente machista como es el deporte.

Oficialmente se describe al derecho sexual como “la libertad de las personas para ejercer su sexualidad de manera saludable, sin ningún tipo de abuso, coerción, violencia o discriminación” y en este último ítem es dónde se está haciendo hincapié.

La pareja de tenistas belga que participó en Wimbledon, un torneo conservador por naturaleza, en dónde los jugadores aún deben mantener el blanco inmaculado que identificaba al tenis antaño o dónde no se respeta el ranking mundial y los sorteos se hace con un listado establecido por la organización, fue el primer paso fuerte. Es verdad que el tenis fue pionero en tener referentes declarados homosexuales, como Martina Navratilova, pero también que debió esconder cualquier manifestación pública al respecto. Todos vemos como común que un jugador de un beso a su pareja después de ganar un partido y estando aún en la cancha, pero hay escándalo si quienes lo hacen son dos mujeres y pasaría lo mismo si lo hicieran dos hombres. La diferencia es que los hombres siguen escondiendo sus decisiones porque la sociedad los pone en el banquillo y los discrimina sin piedad.

Las mujeres están consiguiendo que esos estereotipos se caigan y seguramente darán una libertad a sus colegas hombres. De hecho, en Colombia, un diario título “Estados Unidos, amo y señor del fútbol”, tras la consagración del equipo femenino estadounidense en el Mundial de Francia y ello despertó una catarata de críticas a nivel mundial por el machismo que tenía el mensaje. El escándalo llevó a que el propio periódico tuviera que salir a pedir disculpas y cambiara el titular.

Justamente el equipo estadounidense está siendo símbolo de esta lucha.
Su directora técnica y varias jugadoras, incluida la carismática Megan Rapinoe, elegida la mejor jugadora de la Copa Mundial, son un símbolo de la inclusión de la comunidad LGBTI.

Y el equipo apoyó firmemente a Rapinoe cuando dijo no iría a la Casa Blanca si eran invitadas por el presidente Donald Trump, a quien la jugadora acusó de coartar la libertad y no sólo de los homosexuales.

“Tenemos que hacer las cosas mejor. Tenemos que amar más y odiar menos. Tenemos que escuchar más y hablar menos. Es nuestra responsabilidad hacer un mundo mejor”, dijo Rapinoe al llegar a Estados Unidos.

Su exposición y su clara posición anti Trump, llevaron a que una encuesta realizada en los Estados Unidos esta semana la ponga con mejor imagen positiva que el mismo presidente y los resultados muestran que ganaría en una hipotética elección a mandatario nacional.

Una situación que parecía imposible hace unos años. Ella misma aseguró que no tiene una intención de dar el salto a la política, pero de hecho sería un gran paso para su lucha poder ser elegida para ocupar uno de los lugares con más poder del planeta,  
El cambio, evidentemente, ha empezado. El deporte comenzó a derribar sus estructuras.

Y son nuevamente las mujeres las que han dado el primer paso.

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

Temas Relacionados

COMPARTIR NOTA