sábado 15 de agosto de 2020

“Old boys”: un Cyrano actual y adolescente - Por Patricia Slukich
Opinión

“Old boys”: un Cyrano actual y adolescente - Por Patricia Slukich

La película es efectiva como un buen entretenimiento. pero esa virtud no excluye que el guion esté atravesado por los clichés del género.

“Old boys”: un Cyrano actual y adolescente - Por Patricia Slukich

La nueva apuesta del ciclo TNT Original, que lleva ya estrenadas varias películas con propia producción, se llama “Old boys” (“Uno de los nuestros”) y tiene fecha de emisión para mañana a las 22 por la pantalla del canal o en su streaming.

Tiene como protagonista a Alex Lawther el inglesito estrella del momento (“The end of de f***ing world”, “The imitation game”, “Black mirror”) y a Pauline Etienne (“The nun”), una francesita adorable. La pareja de jovencitos se vuelve ideal para el género en el que hace pie la película: una comedia romántica para adolescentes.

Al típico conflicto del chico que gusta de la chica inalcanzable se le suman en este filme algunos aditamentos que lo vuelven atractivo: el “exotismo” europeo, las formas creativas del flirteo entre los personajes, y el entorno en el que discurre la acción (una escuela rígida británica que forma líderes al estilo del príncipe Carlos).

“Uno de los nuestros” tiene como mano directriz, de un guión simplón y buenas locaciones, a Toby MacDonald; un realizador joven y ya con experiencia en el universo de los relatos para las audiencias jóvenes (con esta película que presenta TNT Original obtuvo un galardón en esa sección de los Premios del Cine Europeo).

Como si se tratase de la historia del Cyrano de Bergerac, aunque contemporáneo y adolescente, la trama cuenta cómo Amberson (Lawther), un chico tímido, pobre y que no calza en la estructura aristocrática del colegio británico al que asiste, ayuda al líder de la escuela, Winchester (Jonah Hauer-King), bastante elemental pero bien guapo, a conquistar a la francesita hija del profesor recién llegado, que no busca un galán común y corriente sino a uno creativo y distinto.

Amberson tiene esas cualidades, pero no el carisma físico de su compañero. Así las cosas, el triángulo amoroso nos entretendrá en algunas situaciones bien logradas donde campea el romance dulzón y clásico y las desventuras escolares de un antihéroe sin grandes luces.

La película es efectiva en su intención de convertirse en un buen entretenimiento. Pero esa virtud no excluye el hecho de que el guión, atravesado por los clichés del género y los lugares comunes, se convierta en una narración predecible en casi todo el metraje.

La fotografía, el diseño de la puesta en escena, la iluminación y una buena banda sonora colaboran con las interpretaciones; entre las que se destacan principalmente la pareja protagónica.

“Uno de los nuestros”, entonces, no marcará un hito en los anales del cine del género pero es efectiva, amable, dulce y conciliadora. ¿Para qué más si de lo que se trata es de volar un ratito al universo de un amor de película?