jueves 22 de octubre de 2020

Oficialismo y oposición no acuerdan porque casi no se hablan
Política

Oficialismo y oposición no acuerdan porque casi no se hablan

Cambia Mendoza y el PJ local sólo acordaron postergar hasta febrero el tratamiento del Presupuesto.

Oficialismo y oposición no acuerdan porque casi no se hablan

Los principales frentes del arco político mendocino transitan por momentos de cierta incertidumbre en términos de relación y comunicación. 

Los castigos al radicalismo y al peronismo por la fallida reforma de la ley 7.722, más el complejo escenario económico que se atraviesa y también las definiciones que se esperan del Gobierno Nacional en previsiones de la macroeconomía, han dificultado el avance normal de la gestión de Rodolfo Suárez en su gestión.

El principal objetivo que tiene en mente el Ejecutivo para resolver, que es el Presupuesto 2020, quedó suspendido hasta febrero, por el empantanamiento de las negociaciones. El equipo legislativo del frente Cambia Mendoza, debió acordar con el peronismo establecer el receso de los diputados y senadores, teniendo en cuenta que no llegarían a ningún acuerdo por el momento.

La decisión se tomó en conjunto con el Ejecutivo, que prefirió "calmar las aguas" de un arranque turbulento con el golpe de la reforma de la ley ambiental 7.722, con una sociedad que castigó tanto al oficialismo como al peronismo por la aprobación del proyecto.

Sin comunicación

La falta de diálogo, o al menos los problemas en las interacciones entre los principales actores ha hecho que el gobernador Rodolfo Suárez, quien está a la cabeza de las negociaciones, busque en paralelo otras alternativas y estrategias, como apuntar a los propios intendentes peronistas. Es por esto que su ministro de Infraestructura, Mario Isgró, ha estado convocando a los jefes comunales durante la semana, partiendo de los oasis productivos, para "tentarlos" con obras y que de esta manera, presionen al partido para abrir la puerta a la propia negociación. 

Sin embargo, los intendentes del PJ también han realizado -o planean el resto - comitivas hacia la Casa Rosada, para afianzar relaciones con la Nación, también para no depender del radicalismo en términos económicos y así buscar financiamientos tanto para obras, como también los llamados Aportes del Tesoro Nacional (ATN), para poder "eludir" al Ejecutivo local.

Acusaciones cruzadas

En el entorno del gobernador  Suárez maldicen sobre la actitud del peronismo, a quienes lo acusan de no tener interlocutores válidos para sentarse a discutir, y mencionan a los hermanos Félix, a los hermanos Bermejo, a los kirchneristas Anabel Fernández Sagasti y Lucas Ilardo; y también meten en una bolsa a los "huérfanos políticos", como Gustavo Majstruk y los legisladores del Este, como Bartolomé Robles, curiosamente quienes votaron en contra de la reforma a la 7.722. "No sabemos con quién hablar, porque todos dicen algo diferente, lo que dificulta las negociaciones", acotan.

También sospechan de que la falta de comunicación puede llegar a tener como objetivo una suerte de "desgaste" que genere problemas a la gestión de Suárez, sobre todo con la no aprobación por ahora del Presupuesto y también de la aceptación del endeudamiento por U$S 300 millones para obras. "El problema no será para Suárez y la gestión, sino para la provincia", advierten los radicales.

No obstante, esta es una cuestión que es refutada por el propio peronismo. "El PJ está más unido que nunca", señalan, y expresan que no hay diferencias entre los diferentes sectores internos. Pero si bien en el kirchnerismo ponderan a la figura de Anabel Fernández Sagasti como la "líder" que abre el juego a los intendentes; desde San Rafael no avalan esa definición y destacan que "hay una mesa de conducción en la que todos los sectores más los intendentes deciden de manera colegiada".

"Son chicanas del oficialismo. El tema del Presupuesto no se puede resolver en una semana. Estamos analizando la situación financiera de Mendoza y hoy la recaudación está en baja por lo que genera problemas. Tenemos que ser responsables a la hora de otorgar endeudamientos en dólares porque no sabemos si la provincia los va a poder pagar", argumentaron.

En tanto, respecto a la demora, también insistieron en que el oficialismo "no está aclarando la situación financiera. Hay detalles en el presupuesto que no están claros, como los niveles de la recaudación y también sobre los remanentes de créditos que se aprobaron anteriormente y no se aprobaron".

En Casa de Gobierno y también el oficialismo de la Legislatura, mientras tanto, han expresado que lo que está buscando el peronismo es que Rodolfo Suárez le eche la culpa a su antecesor, Alfredo Cornejo, sobre la situación económica actual. "Quieren que Suárez salga públicamente a criticar a Cornejo, son irracionales. La Provincia no escapa de la situación nacional, donde las economías de todos están delicadas por la inflación y la baja en la recaudación" destacaron.

Sin embargo, también ejemplificaron que "al menos cinco gobernadores peronistas han tenido que ir a la Nación a pedir auxilios económicos; pero Mendoza no lo ha hecho. Eso da la pauta que las cuentas han sido ordenadas", finalizaron.

Presupuesto en pausa

Más allá de los tires y aflojes entre los partidos, el oficialismo espera que en los primeros días de febrero se retomen formalmente las discusiones con la oposición y se dé aprobación al Presupuesto. Si bien se intentará el aval tanto de los $6.400 millones para renegociar la deuda que vence este 2020 más los U$S 300 millones para obras, entienden que al menos el peronismo aceptará el roll-over, y discutirá "obra por obra".