martes 11 de mayo de2021

Economía

Mendoza pierde más de 93 millones de dólares por falta de turismo extranjero

Son los ingresos que resignará la provincia hasta setiembre. por el cierre del aeropuerto. Se estima que no llegarán unos 268 mil viajeros.

  • lunes, 18 de mayo de 2020

El "aislamiento social, preventivo y obligatorio" tendrá consecuencias económicas para todos los sectores económicos de la provincia, pero se estima que el que más tardará en recuperarse será el turístico. Los referentes del sector consultados por Los Andes estiman que hacia setiembre comenzará a moverse el turismo interno y de los países de cercanía, pero para el resto la espera podría estirarse hasta marzo del próximo año.

De acuerdo con los datos de la Administración Nacional de Aviación Civil, entre marzo y setiembre de 2019 arribaron al aeropuerto de Mendoza 288 mil turistas extranjeros, y durante los primeros días de marzo, antes del cierre de fronteras, alcanzaron a llegar 22 mil turistas de diferentes partes del mundo.

Ahora bien, tomando en cuenta la cantidad de visitantes del extranjero que llegaron el año pasado en el periodo en el que se espera que el aeropuerto permanezca cerrado, menos los turistas que ingresaron este año antes del cierre de fronteras, se estima que al menos Mendoza resignará un total de 268 mil visitantes hacia finales de setiembre. Y si se utiliza ese número para estimar las pérdidas económicas, habrá que que considerar que el Observatorio turístico de la provincia calcula que el gasto promedio diario de los visitantes internacionales es de u$s100 diarios, y la estadía de 3,5 noches.

Lo dicho anteriormente equivaldría a una pérdida de u$s93,8 millones, aunque se trata de supuestos, porque nada garantiza que para este año hubiera llegado la misma cantidad de turistas, ni que la totalidad de ellos llegara a Mendoza para consumir y permanecer en ella al menos tres días.

Expectativas a futuro

Verónica Sottano, presidenta del Hotel Internacional, señaló que por primera vez en 52 años de historia, el hotel de su familia debió cerrar las puertas, y lamentó que para abrir no solo deberá considerar que se reabran los aeropuertos, sino que la ocupación hotelera sea suficiente para cubrir los costos fijos (entre el 60% y el 50%).

"Nosotros pensamos que el intercambio de fronteras arrancará en septiembre, y la frontera internacional recién en marzo del próximo año", señaló la empresaria.

En este contexto, explicó que una estructura mediana, de 20 habitaciones, puede llegar a abrir para un público reducido (mendocinos del sur de la provincia, por ejemplo) en algunos meses más, pero ese volumen de ocupación no superaría el 20%, un monto insuficiente para cubrir los costos del recurso humano.

"Brindamos un servicio, y mantener un planta de 10 empleados implica por lo menos $450.000 en aportes, contribuciones, obra social y demás", señaló Sottano, y agregó que hasta las estructuras más pequeñas tienen que considerar altos costos antes de prepararse para abrir, no sólo por el recurso humano sino que también en amenities (productos de acogida para hoteles), luz, gas, agua y energía.

El turismo internacional de la provincia era una fuente de ingresos para muchos sectores, y en el caso de este hotel, su propietaria destacó que con vuelos fijos instalados que conectaban a la provincia con Brasil, Perú y Panamá, este segmento había crecido mucho.

"Mendoza tiene un turismo de alta gama muy importante, y eso es lo que nos ha puesto entre los destinos más importantes de Argentina. Tenemos cinco hoteles 5 estrellas, sólo Buenos Aires tiene más, tenemos 1.600 camas para ese segmento", agregó.

La última baja importante que recuerda el sector tuvo que ver con el cierre del aeropuerto El Plumerillo, entre setiembre y diciembre de 2016, producto de los trabajos de ampliación y renovación, pero en ese momento hubo bajas en los vuelos internacionales, pero supieron reconvertirse y trabajar con el turismo que llegaba a Mendoza por tierra. "El Gobierno subsidió los sueldos, tuvimos algo parecido a los Repro, y se acompaló al sector en todo el proceso, pero fueron tres meses", explicó Sottano, marcando las distancias entre esa y esta situación que se extenderá por un largo periodo de tiempo.

En tanto que Roberto Barth, gerente comercial del hotel Fuente Mayor, destacó un factor más a considerar en la normalización del sector, cuando el riesgo de contagios desaparezca o disminuya considerablemente: "Habrá que hacer un esfuerzo para que Mendoza siga en el mapa del mundo. Hasta enero era un destino considerado como muy atractivo, no solo por el marco natural, sino también por su gastronomía y por el mundo del vino, pero para ello también se necesita que los vuelos se mantengan, que las aerolíneas decidan continuar operando, por una cuestión lógica de flujo de pasajeros".

De igual manera, en el futuro se esperan cambios, "las convenciones se realizarán de forma híbrida, mitad presenciales, mitad virtuales, y habrá que adaptarse a la nueva forma de trabajar que adoptará el mundo", señaló Barth.

En cuanto a las perspectivas del sector, el empresario señaló que "dependerá de cuándo se abran las fronteras, y de las restricciones que se sostengan a nivel país, en cuanto al movimiento de gente". "Por ahora se habla de que en setiembre se van a empezar a vender boletos aéreos, y para agosto se puede ver algo de movimiento local", consideró.

No obstante, destacó que el factor "confianza" será primordial a la hora de atraer huéspedes, y los hoteles deberán respetar protocolos estrictos para darle seguridad a los turistas. También se esperan "promociones y preventas hasta fin de año, con precios muy accesibles para que la industria, una de las más afectadas a nivel mundial, se movilice".

Finalmente, Andrés Muratti, vicepresidente de la Asociación de Empresarios Gastronómicos y Hoteleros (Aegha), señaló que la situación del sector es compleja tanto por las expectativas de reapertura, como por la dificultad de acceso que están teniendo los hoteles para acceder a las ayudas del gobierno. "A algunos le han llegado y a otros no, y no tenemos un espectro de apertura menor a diciembre", comentó.

Muratti señaló que 80% de los visitantes de Mendoza provienen de Brasil, Chile o Buenos Aires, y el otro 20% es del interior del país y otros orígenes, pero ese porcentaje divido por el total de plazas de la provincia no alcanzaría para garantizar una ocupación con que la actividad logre sostenerse. "Cuando nos dejen abrir, el mercado interno corporativo será una de las principales fuentes de ingresos, hay industrias que están abriendo y que van a necesitar alojar técnicos y operarios, pero no lo están pudiendo hacer. El otro factor de ocupación será el que provenga de provincias cercanas desde donde se pueda llegar en auto, a no más de 500 o 600 km de distancia", agregó.

Al igual que sus colegas, Muratti, señaló que los protocolos para la reapertura ocuparán un factor muy importante, porque aunque las habitaciones son privadas y no habrá problemas para mantener el distanciamiento social en ese sentido, se deberá trabajar en reacondicionar las áreas comunes y ascensores.

Búsquedas de viajes

A pesar de los temores que ralentizarán la normalización del sector, desde la empresa de viajes Almundo, indicaron que mientras que un 70% de las búsquedas de viajes con destinos internacionales que actualmente registran son para setiembre, octubre y noviembre de este año, el 30% restante corresponde a búsquedas para 2021.

"Observamos que los viajeros se están anticipando para la nueva temporada, algo que en un contexto regular no sucedería con tanta anticipación. Esto denota las ganas de volver a viajar", explicaron desde la empresa.

Entre los destinos más elegidos del país, la compañía ubica en cuarto lugar a la provincia de Mendoza, detrás de Iguazú, Salta y Bariloche, y por delante de Calafate y Ushuaia en su ranking de los lugares favoritos. Aún así, destacan que "los tickets se compran para entre 2 y 4 pasajeros, y siempre con fechas que van de setiembre en adelante".

Vuelos cancelados

Los vuelos con destino a Mendoza desde las "zonas afectadas" fueron suspendidos el 12 de marzo, día en que se publicó el Decreto N.º 260/2020 de la Emergencia Sanitaria, y en su artículo 9 disponía "la suspensión temporaria de los vuelos internacionales de pasajeros provenientes de Estados miembros de la Unión Europea, miembros del Espacio Schegen (conformado por 26 países entre ellos Alemania, España, Italia, Grecia, Francia Sucia y Suiza), Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Estados Unidos de América, República de Corea, Estado de Japón, República Popular China y República Islámica de Irán".

Hacia el 16 de marzo se incluyó como países de riesgo a Chile y Brasil, y se dispuso la prohibición del ingreso al territorio nacional de extranjeros no residentes por el plazo de 15 días días, hasta el 31 de marzo.

El 19 de marzo se definió el "aislamiento social, preventivo y obligatorio", y se cancelaron también los vuelos de cabotaje. El 27 de marzo se extendieron las prohibiciones para volar en ambos segmentos, exceptuando los vuelos de repatriación, y con cada nueva etapa de la cuarentena se han renovado las prohibiciones, con nuevos plazos, por lo que hasta ahora resulta incierto saber cuándo regresará la actividad aerocomercial.

Pero si se sabe que eventos deportivos, turísticos y culturales que estaban previstos para este mes y hasta junio, como el TC 2000 (31 de mayo en San Martín), la Maratón Internacional Mendoza (3 de mayo), los encuentros por la Copa América: Paraguay vs. Bolivia, Chile vs. Bolivia y Chile vs. Uruguay (del 13 de junio al 21 de junio), no se efectuarán, y con ellos, las pérdidas estimadas pueden resultar aún mayores.